Así sufre el Real Madrid el coste oculto de los fichajes ‘gratis’ como el de Mbappe

“El Real Madrid está en una gravísima crisis financiera”, afirmó Enrique Riquelme durante la campaña a la presidencia del club. Sin embargo, la realidad ha terminado siendo muy distinta a la que imaginaba —o esperaba, o le habían contado— el empresario mexicano. El Real Madrid presentó un adelanto de las cuentas de la temporada 2025/26 que refleja importantes fortalezas, como el anuncio de ingresos récord, aunque también deja algunas sombras, como la carga financiera del Santiago Bernabéu o un fuerte desfase en la tesorería. Este último está provocado, en gran medida, por la nueva política de fichajes estrella a coste cero, con casos como el de Kylian Mbappé.

Hasta hace poco, el fútbol estaba marcado por los grandes traspasos millonarios. De hecho, pocos presidentes han recurrido tanto a este tipo de operaciones como Florentino Pérez, que llegó por primera vez a la presidencia del Real Madrid con la promesa de fichar a Luis Figo por 60 millones de euros en una operación histórica. Después llegaron Zinedine Zidane (78,3 millones), Cristiano Ronaldo (96 millones) o Gareth Bale (101 millones), consolidando la política de grandes inversiones del club blanco.

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Sin embargo, futbolistas como Kylian Mbappé cambiaron esa tendencia para instaurar una nueva estrategia: llegar como agentes libres, sin necesidad de pagar un traspaso al club de origen. Ese fue también el caso de David Alaba. Esta nueva política de fichajes del Real Madrid ha aportado ventajas evidentes, como evitar reforzar económicamente a rivales directos o reducir el coste global de determinadas operaciones. No obstante, también ha incrementado otros gastos, especialmente las comisiones para agentes e intermediarios y las primas de fichaje, además de salarios más elevados. En otras palabras, el Real Madrid ha sustituido parte del endeudamiento asociado a los traspasos —como ocurrió con el fichaje de Cristiano Ronaldo, financiado mediante un préstamo de Bankia— por un mayor impacto sobre la tesorería.

El Real Madrid se queda sin dinero en el banco

La evolución de la tesorería del Real Madrid en los últimos años refleja claramente los desequilibrios que ha generado esta nueva estrategia de fichajes. Tradicionalmente, el club blanco ha mantenido un importante colchón de liquidez. En 2019 disponía de 156 millones de euros en caja; la temporada pasada esa cifra alcanzó los 166 millones. Sin embargo, con los últimos datos conocidos, el efectivo disponible cayó hasta los 83 millones y, a 31 de diciembre, apenas ascendía a 3,5 millones de euros.

¿Qué ha ocurrido? Existen varios factores, aunque la llegada de estrellas como Kylian Mbappé explica buena parte del fenómeno. Eso sí, conviene analizarlo con detalle. Desde el punto de vista contable, tanto un fichaje millonario —como el reciente de Yan Diomandé— como la prima de fichaje de Mbappé reciben el mismo tratamiento. Ambos se registran en el balance bajo el epígrafe de «Inmovilizado Intangible Deportivo» y, según las normas contables del club, se amortizan de forma lineal.

¿Dónde está la diferencia? La clave está en la forma de pago. Cuando el Real Madrid compra a un jugador por 100 millones de euros, el importe suele abonarse en varios plazos, por ejemplo de 20 o 25 millones anuales. De esta manera, la tesorería apenas sufre un impacto inicial, mientras que el pasivo aumenta bajo el epígrafe de «Entidades deportivas acreedoras por traspaso de jugadores». Sin embargo, cuando se negocia una prima de fichaje multimillonaria directamente con el futbolista —o importantes comisiones para agentes y familiares—, lo habitual es que una parte muy significativa de esos importes deba abonarse de forma inmediata o en plazos muy reducidos, tensionando la caja del club.

El salto del pago de intermediación del Real Madrid

Las propias cuentas del Real Madrid reflejan esta evolución. En la Nota 3.1 de la Memoria de las Cuentas Anuales Consolidadas puede observarse cómo el coste de adquisición registrado por servicios de intermediación, incluyendo la carga fiscal asociada a estos pagos, ha aumentado de forma muy significativa. En la temporada 2020/21 ascendía a 14 millones de euros; antes de la llegada de Kylian Mbappé, esta partida ya había aumentado hasta los 48 millones. Finalmente, alcanzó un récord de 69,1 millones de euros en la temporada 2024/25.

Presumiblemente, durante la campaña 2025/26 este gasto ha podido ser incluso superior, aunque esa cifra no aparece desglosada en el adelanto de las cuentas presentado por el club. A ello se suma otro factor que presiona la tesorería: la financiación del nuevo Santiago Bernabéu. Los pagos asociados a la deuda del estadio representan una salida recurrente de caja, mientras que los ingresos derivados de su explotación no siempre son lineales y suelen concentrarse en determinados momentos del año, como ocurre con las renovaciones de abonos o la comercialización de palcos VIP.

En cualquier caso, estos datos no deben llevar a conclusiones equivocadas. La estrategia de fichajes a coste cero del Real Madrid ha resultado beneficiosa para el club. Le ha permitido preservar una elevada capacidad de endeudamiento para negociar desde una posición de fortaleza la financiación del nuevo Bernabéu y, al mismo tiempo, evitar transferir grandes cantidades de dinero a algunos de sus principales competidores europeos. Además, esta política ha permitido aprovechar la elevada liquidez que históricamente mantenía el club, destinándola a inversiones estratégicas en lugar de emplearla exclusivamente en el pago de traspasos.


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