Vigo ha aprobado definitivamente la ordenanza que crea su Zona de Bajas Emisiones (ZBE), una normativa que limitará el acceso a más de 62.100 vehículos sin etiqueta ambiental o con distintivos B y C en cuatro áreas de la ciudad. La medida, que entrará en vigor en aproximadamente dos meses, contempla multas de 200 euros por incumplimiento, aunque durante el primer año solo se enviarán avisos informativos sin sanción económica.
Las cuatro áreas de la ZBE de Vigo y los vehículos afectados
El pleno del Concello aprobó el lunes el reglamento que delimita las ZBE en el centro, plaza de Portugal, O Calvario y Bouzas. En total suman 67,18 hectáreas, apenas el 0,6% de la superficie municipal, pero suficiente para restringir el paso a los turismos que no dispongan de etiqueta ambiental o cuenten con los distintivos B y C.
Según la base de datos de la Dirección General de Tráfico, la restricción afecta a 62.100 vehículos con matrícula en el municipio, aunque la norma permite una larga lista de excepciones. La ordenanza se ha diseñado, en palabras del portavoz socialista, con la intención de «que nadie se vea obligado a cambiar de coche», por lo que su alcance real sobre la circulación diaria podría ser bastante menor de lo que sugiere la cifra.
Excepciones: quién sí podrá circular y cómo solicitar autorización
Uno de los puntos más relevantes de la normativa es el amplio catálogo de supuestos en los que se podrá acceder legalmente a las ZBE. Para ello será necesario tramitar una autorización a través de la sede electrónica municipal, que deberá estar operativa en el plazo máximo de dos meses desde la entrada en vigor de las restricciones.
Según recoge recoge la ordenanza, estos son los vehículos que podrán obtener permiso:
- Residentes con vehículos domiciliados en calles interiores de las ZBE.
- Vehículos vinculados a una actividad económica que se desarrolle dentro de las áreas restringidas.
- Automóviles que dispongan de tarjeta de movilidad reducida.
- Los adscritos a servicios públicos esenciales.
- Vehículos de dos ruedas (motos y ciclomotores) en horario de 07:00 a 22:00 horas.
- Transporte público, taxis y VTC.
- Cualquier conductor que se dirija a centros médicos, educativos o aparcamientos situados dentro del perímetro.
- Los que realicen operaciones de carga y descarga, bajo las condiciones horarias establecidas.
El gobierno local defiende que la mayoría de los servicios públicos se encuentran fuera de las ZBE y que muchas de las calles afectadas ya tenían restricciones previas, por lo que el impacto sobre la movilidad cotidiana será «mínimo.
Calendario de implantación: sin multas hasta 2027
Una vez que la ordenanza se publique en el Boletín Oficial de la Provincia de Pontevedra, se abrirá la primera de las tres fases previstas, con una duración de dos años. Durante los doce primeros meses no se impondrán multas: en caso de detectar un acceso no autorizado, el Concello se limitará a informar al conductor, con el objetivo de concienciar sin penalizar económicamente.
El periodo de gracia de un año convierte la puesta en marcha de la ZBE en un aviso prolongado antes de que lleguen las sanciones de 200 euros.
Tras ese año, cualquier vehículo que entre sin permiso se enfrentará a la multa de 200 euros tipificada en la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos y Seguridad Vial para infracciones graves. La sanción no conlleva pérdida de puntos del carnet.
Análisis: ¿una ZBE de mínimos o un paso necesario?
La ordenanza no ha logrado el consenso político. El PP la calificó como «la alternativa más lesiva» y el BNG la tachó de «fake», pidiendo una política de movilidad más ambiciosa al estilo de Pontevedra. Sin embargo, el texto aprobado parece buscar justo lo contrario: una implantación gradual que minimice el rechazo social.
Con apenas un 0,6% del término municipal acotado, un catálogo de excepciones que cubre la gran mayoría de desplazamientos funcionales y un año entero de avisos sin multa, el impacto real sobre el parque automovilístico será muy limitado a corto plazo. La cifra de 62.100 coches afectados es la foto fija de los que, sobre el papel, no podrían circular; en la práctica, la mayor parte de ellos obtendrá autorización por residencia, trabajo o acceso a servicios.
La pregunta que queda en el aire es si esta ZBE contribuirá a reducir las emisiones o se convertirá en un trámite administrativo sin consecuencias ambientales. De momento, los conductores vigueses tienen dos meses para prepararse y, sobre todo, para solicitar la autorización que les evite, a partir del segundo año, los 200 euros de sanción.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Circular sin autorización por alguna de las cuatro ZBE delimitadas en Vigo.
- Sanción económica: 200 euros (el primer año solo se remiten avisos informativos).
- Puntos del carnet: No aplica.
- Entrada en vigor: En aproximadamente dos meses (previsto para septiembre de 2026).





