El MITECO abre el nudo Mudéjar de Teruel para adjudicar 937 MW de renovables y almacenamiento vinculados a empleo local y cadena de valor. Busca acelerar la reactivación del territorio tras el cierre de la minería.
Un nudo estratégico para la transición justa
El procedimiento se apoya en el nudo de transición justa de Mudéjar 400 kV, un punto de evacuación situado en una provincia marcada por el cierre de la minería y de la central térmica de Andorra. El concurso anterior ya otorgó 265 MW a Enel Green Power, y ahora salen otros 937 MW para nuevos proyectos de generación y de almacenamiento eléctrico.
La consulta pública previa ha marcado el ritmo. Los interesados se han decantado por una nueva oportunidad para presentar proyectos ya maduros, con la máxima celeridad. El ITJ responde con un sistema de concurrencia simple: las solicitudes se resuelven de forma individual, por orden cronológico de recepción, sin esperar a un cierre conjunto.
Este diseño premia la rapidez de ejecución. Un proyecto que ya tiene tramitación avanzada no compite en igualdad de condiciones con una idea sobre el papel, sino que puede presentarse, ser evaluado y recibir la capacidad en cuanto cumpla los requisitos. El matiz es relevante: la capacidad no se subasta, se adjudica por madurez.
La apuesta por el almacenamiento no es decorativa. Los 937 MW incluyen de forma explícita plantas de baterías y otras tecnologías de respaldo, imprescindibles para integrar la generación renovable y aportar firmeza al sistema eléctrico en un nudo que evacuará una cantidad significativa de potencia.
A esa agilidad se suma una decisión del Consejo de Ministros. El pasado 28 de julio, los proyectos adjudicatarios de nudos de transición justa fueron declarados instalaciones energéticas estratégicas. Eso activa la tramitación de urgencia, reduce los plazos administrativos a la mitad y obliga a las administraciones implicadas a darles prioridad.
La transición justa deja de ser un objetivo genérico: aquí cada megavatio lleva atado empleo, autoconsumo y cadena de valor local.
La letra pequeña de los compromisos socioeconómicos
La exigencia no se agota en los megavatios. Cada proyecto deberá presentar un plan socioeconómico con impacto positivo adicional, análogo al que ya exigía el concurso previo. La diferencia es que ahora se aplica a un volumen de capacidad mucho mayor y con un modelo de resolución mucho más rápido.
Las cifras del contrato territorial son concretas. Por cada MW de potencia, el adjudicatario debe comprometer al menos un empleo equivalente a tiempo completo, 60 horas de formación por persona, 2 kW de autoconsumo para usuarios de la zona y 10.000 euros de inversión en la cadena de valor de Teruel. Todo queda respaldado por una garantía de 120 euros por kW instalado.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Capacidad disponible: 937 MW de renovables y almacenamiento en el nudo Mudéjar 400 kV.
- Empleo mínimo comprometido: 1 equivalente a tiempo completo por cada MW y 60 horas de formación por persona.
- Cadena de valor local: 10.000 euros por MW y 2 kW de autoconsumo para usuarios de la zona.
- Garantía: 120 euros por kW instalado para respaldar el cumplimiento de los compromisos.

El MITECO va más allá del reparto de capacidad. Tras la reunión celebrada en Andorra el 15 de junio, se constituirá una mesa de trabajo conjunta con el ITJ, la administración autonómica, los ayuntamientos y los agentes sociales. Servirá para vigilar la ejecución del nudo, el Fondo de Transición Justa y las nuevas medidas de acompañamiento.
El efecto dominó en la cadena de valor del territorio
Conviene mirar el precedente con lupa. El concurso anterior dejó 265 MW en manos de Enel Green Power, y el nuevo procedimiento pone encima de la mesa casi cuatro veces más capacidad. La elección del orden cronológico beneficia a los proyectos que ya tienen suelo, permisos y financiación en marcha, no a las promesas bien redactadas.
Hay una lectura de gobernanza que no se debe pasar por alto. La mesa de trabajo no es un órgano decorativo: su primera reunión está prevista para el 1 de octubre de 2026. Ahí se comprobará si los compromisos socioeconómicos se traducen en puestos de trabajo estables o se quedan en una garantía financiera que se ejecuta y se olvida.
El efecto dominó llega al consumidor final. Exigir autoconsumo y compras a la cadena de valor local convierte a cada proyecto renovable en un socio del territorio. Y cuando la energía limpia se instala con ese contrato social, la transición deja de percibirse como un fenómeno abstracto impuesto desde Madrid.
El tejido empresarial de Teruel ya conoce el camino. Desde 2019, el MITECO ha desplegado hasta 534 millones de euros en ayudas para 182 proyectos empresariales, municipales y de restauración ambiental. Esa bolsa de recursos, sumada a los 937 MW del nudo, dibuja un ciclo de inversión que puede fijar población si se gestiona con rigor.
El reto, sin embargo, está en la ejecución. Un procedimiento por orden de recepción acelera la adjudicación, pero también exige que la administración resuelva sin cuellos de botella y que los proyectos no arrastren retrasos en la conexión. La vía de urgencia aprobada en julio es la palanca clave para que la capacidad no se quede sobre el papel.
Los acuerdos tripartitos firmados por el MITECO ya han aportado soluciones de empleabilidad a la plantilla directa de la central térmica de Andorra y a los trabajadores de las minas. El nudo Mudéjar aspira a completar ese círculo: empleo inicial, formación, autoconsumo y compras locales que anclen la actividad económica.
La coordinación institucional será determinante. El MITECO, a través del ITJ, no actúa solo: la administración autonómica y los ayuntamientos participan en la mesa junto a los agentes sociales. Esa arquitectura, si funciona, puede convertir el nudo Mudéjar en un modelo replicable para otras zonas en transición energética.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 937 MW de renovables y almacenamiento con empleo, autoconsumo y cadena de valor local como requisito contractual.
- Modelo que cambia: El nudo de transición justa sustituye la mera autorización de capacidad por un contrato territorial con garantías.
- Para las próximas generaciones: La reactivación de Teruel deja de depender del carbón y consolida un ecosistema industrial ligado a la energía limpia.




