Los fondos de mercados emergentes han vuelto al foco con rentabilidades de hasta el 70% en doce meses.
El patrimonio de los fondos de inversión en España subió un 0,8% en agosto hasta 482.130 millones de euros, según datos del sector recogidos por Expansión. CaixaBank recuperó el liderazgo en ventas de fondos. El apartado de renta variable emergente concentra buena parte de ese renovado apetito.
Semiconductores, Corea del Sur y Taiwán: el motor del rally
El índice MSCI Emerging Markets acumula una revalorización superior al 25% en lo que va de 2026 y del 34% en los últimos doce meses. Detrás del tirón están las grandes compañías de semiconductores de Corea del Sur, Taiwán y China.
El idilio de los inversores con la inteligencia artificial ha concentrado las subidas en unos pocos valores. Taiwan Semiconductor Manufacturing, Samsung Electronics y SK Hynix se repiten en las primeras posiciones de los fondos más rentables. La consecuencia es una paradoja: los índices emergentes suben, pero la diversificación real dentro de ellos se estrecha.
No es un rally de todo el universo emergente. La fuerza se concentra en una franja estrecha de compañías, y eso obliga a mirar más allá del índice.
Los fondos que mejor aprovechan el momento
El Nordea Emerging ex China Sustainable Stars Equity Fund es el mejor fondo del año en su categoría. Gana un 54,07% en 2026 y un 70,48% a doce meses. La mitad de su cartera invierte en Asia desarrollada y, como peculiaridad, excluye China.
La rentabilidad de los emergentes en 2026 no es un rebote amplio: es una apuesta concentrada en semiconductores y en Asia desarrollada.
Morningstar argumenta que China se ha quedado rezagada desde la pandemia por la crisis inmobiliaria y el desapalancamiento. Muchas de las acciones chinas ligadas a la inteligencia artificial cotizan en el mercado de clase A, de acceso restringido para inversores extranjeros.
El Templeton Emerging Markets ex-China ronda el 70% de rentabilidad en el último año y repite posiciones en los tres grandes semiconductores. También incluye a Yageo, MediaTek y al banco mexicano Banorte.
El NEF Emerging Market Equity supera el 50% en 2026 y se acerca al 80% a un año. Concentra el 80% del patrimonio en Asia y, a diferencia de los dos anteriores, sí invierte en China. Entre los productos ex China a corto plazo también destacan Goldman Sachs Emerging Markets Ex-China Equity Portfolio, Schroder ISF Emerging Markets ex China e Invesco Emerging Markets ex-China Equity Fund.
Diversificar cartera con emergentes: la gestión activa no es opcional
Aquí es donde conviene separar la rentabilidad de la narrativa. Los emergentes ofrecen una prima de crecimiento que Europa ya no da con tanta facilidad, pero no son un activo para perfiles que no toleren caídas del 20% o más en un semestre. La volatilidad histórica, los impagos, la inflación y las crisis de liquidez en divisas siguen ahí.
La fortaleza del dólar y unas posibles subidas de tipos en Estados Unidos juegan en contra. La gestión activa, la que decide qué comprar y qué excluir, ha marcado diferencias relevantes este año: excluir China, como hacen Nordea y Templeton, o mantenerla, como hace NEF, cambia por completo el comportamiento del fondo.
A cinco años, el Lazard Emerging Markets Equity Fund logra un 15% anualizado, y productos de BlackRock, RBC o Pacific alcanzan más del 14%. El inversor que entre ahora debe asumir que compra subido y que la concentración en semiconductores puede girar rápido.
Nada de euforias.
La pregunta no es si los emergentes merecen un hueco en cartera, sino con qué porcentaje y con qué tolerancia a los sustos. Un 5% o un 10% máximo, con visión a cinco años, me parece un punto de partida razonable para diversificar sin que el ruido macro condicione la decisión.




