La computación cuántica y la inteligencia artificial comparten un problema: el consumo energético y de infraestructura. Multiverse Computing ha convencido a los fondos de que su herramienta CompactifAI lo resuelve, y acaba de cerrar una ronda de 500 millones de euros que la valora en 1.500 millones de euros, la mayor inyección privada jamás vista en España.
La operación, confirmada por la compañía, coliderada por Forgepoint Capital International —fondo estadounidense—, el brazo inversor de BNP Paribas y la firma británica Bullhound Capital. También se han sumado Santander Alternative Investments, Tikehau Capital, HP, Orange y el Banco Nacional de Canadá, entre otros. Con esta ronda, la startup vasca cruza el umbral que la convierte en el enésimo unicornio español, aunque su valoración supera de largo los 1.000 millones de rigor.
El destino de los fondos no es un misterio: escalar CompactifAI, el software que comprime modelos de inteligencia artificial para que funcionen en un teléfono, en un centro de datos soberano o en una planta sin nube. La tecnología reduce entre un 30% y un 50% el consumo energético, un argumento que ha seducido a clientes de la talla de Repsol, Iberdrola, BBVA o Renault. “Hemos demostrado que la IA puede funcionar a pleno rendimiento en un smartphone”, declaró Enrique Lizaso, consejero delegado y cofundador.
La mayor ronda privada de la historia de España
Ninguna startup había reunido antes un cheque semejante en el mercado español. Los 500 millones de euros sitúan a Multiverse en una liga donde ya juegan los grandes unicornios globales. Y no es una operación aislada: en 2025 ya había cerrado una ronda de 189 millones de euros con la participación de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) y el EIC europeo. Aquella inyección disparó el desarrollo de CompactifAI.
Los números respaldan el interés de los inversores. Desde entonces, la empresa ha multiplicado por más de diez sus ingresos anualizados, hasta superar los 100 millones de euros de facturación recurrente. El crecimiento interanual de las ventas en el primer trimestre de 2026 fue de 96 veces. En 2025, la facturación real se situó en 40 millones de euros y la previsión para 2026 es duplicar esa cifra.
Levantar capital no es el éxito: es contraer una deuda de crecimiento que el founder tendrá que devolver con resultados. Multiverse lo ha hecho con una tracción que multiplica ingresos por diez en un año.
El capital fresco da un runway de varios años para acelerar la adopción de CompactifAI en sectores como la energía, la automoción o la banca, donde la eficiencia computacional se ha convertido en una ventaja competitiva. La jugada es doble: por un lado, la empresa vasca asegura independencia financiera; por otro, lanza un mensaje al mercado de que el software que comprime modelos es la próxima capa de la infraestructura de IA.
La gran lección para los founders: una ronda gigante sin tracción ni margen de maniobra puede convertirse en una hipoteca. Multiverse llegó a la negociación con los inversores apretando el acelerador de los ingresos.
“Durante años, la industria de la IA ha dado por válida una falsa limitación: que los modelos potentes requieren infraestructuras costosas”, explicó Lizaso. “Esta limitación ya no existe. Hemos demostrado que la IA puede funcionar a pleno rendimiento en un ‘smartphone’, dentro de un centro de datos soberano o en una planta industrial sin conexión a la nube: esta ronda marca el momento de escalar esa capacidad en todos los sectores que la necesitan”.
La compañía, fundada por Román Orús, Alfonso Rubio-Manzanares, Sam Mugel y el propio Lizaso, nació enfocada a la computación cuántica aplicada a las finanzas. Con el tiempo, la crisis energética y la eclosión de ChatGPT les llevaron a pivotar hacia una herramienta que comprime los grandes modelos de lenguaje. El giro convirtió a Multiverse en el primer unicornio español del sector cuántico y de la compresión de IA.
CompactifAI: la tecnología que comprime modelos y seduce a la gran empresa
El equipo no partía de cero. Antes de la ronda récord, ya había trabajado con bancos como CaixaBank o Santander y con gigantes industriales. La propuesta de valor es tan sencilla como disruptiva: un algoritmo de compresión que puede reducir a la mitad el gasto energético de un modelo de lenguaje sin perder precisión. Para una refinería o una red eléctrica, eso significa poder desplegar IA en entornos donde el ancho de banda y la electricidad son críticos.
Los fondos que han entrado en esta ronda, incluyendo al Banco Nacional de Canadá, Zouk Capital o la fundación Kutxa, no solo apuestan por un producto; compran la tesis de que el futuro de la IA no pasa por centros de datos cada vez más mastodónticos, sino por modelos eficientes que corran en el borde. La ronda eleva la valoración a 1.500 millones de euros y, si se materializan las opciones adicionales, la captación total podría rozar los 800 millones de dólares.

📦 Caso de estudio: Multiverse Computing
- El reto: La inteligencia artificial requería infraestructuras cada vez más caras y energéticamente insostenibles.
- La jugada: Crear CompactifAI, un compresor de modelos de IA que reduce el tamaño y el consumo entre un 30% y un 50%, y validarlo con clientes del IBEX 35.
- El resultado: La mayor ronda privada de la historia de España (500 millones de euros) y una valoración de 1.500 millones de euros.
- La lección: Un producto que resuelve un dolor real de la gran empresa —ahorro energético y de cómputo— puede justificar una valoración de unicornio incluso en un mercado maduro.
El factor diferencial no es solo la tecnología: es el timing. La regulación energética europea y la presión por los costes de la IA generativa están empujando a las corporaciones a buscar alternativas más eficientes. Multiverse llega justo cuando el mercado necesita comprimir modelos sin renunciar al rendimiento, y la mega-ronda es la constatación de que ese hueco vale miles de millones.
Con un planteamiento así, el siguiente paso será internacionalizar la base de clientes y, probablemente, preparar una salida a bolsa en los próximos años. Para los founders que observan desde la barrera, la historia de Multiverse enseña que el product-market fit en deep tech requiere paciencia, pero que cuando llega, las rondas no se suplican: se negocian desde una posición de fuerza.
Qué enseña esta mega-ronda al ecosistema emprendedor
El caso de Multiverse no es extrapolable a cualquier startup, pero sí marca una tendencia: los inversores están dispuestos a poner cifras récord en compañías que aúnan tracción comercial imparable y un ahorro tangible para el cliente. La tasación de 1.500 millones de euros, basada más en ingresos y contratos que en promesas, recuerda a la lógica con la que Wallbox o Job&Talent alcanzaron el estatus de unicornio, pero con una capa adicional de propiedad intelectual profunda.
La lección operativa es nítida: antes de salir a la caza de los grandes fondos, hay que tener un producto que los clientes industriales paguen —y recomienden—. Multiverse facturó 40 millones reales el año pasado antes de pedir los 500. Los unit economics deben justificar la inversión; de lo contrario, la ronda puede convertirse en una trampa de dilución.
Por último, la jugada de reunir a inversores tan diversos —desde un banco francés hasta el brazo del Gobierno Vasco— muestra que un cap table internacional y equilibrado da más margen de maniobra que depender de un único fondo. Para los founders españoles que aspiran a rondas de growth, el «efecto Multiverse» debería impulsar una revisión de sus métricas y de su discurso ante el venture capital.
🚀 Hoja de Ruta para Emprender
- Valida el dolor con contratos, no con encuestas: Antes de ir a por la ronda grande, asegúrate de que al menos un par de grandes empresas te pagan por resolver un problema real y cuantificable.
- Construye un cap table diverso y paciente: Inversores estratégicos (como corporaciones o brazos públicos) pueden aportar más que dinero: acceso a mercado y estabilidad en la negociación.
- Mide el ahorro que generas: La capacidad de CompactifAI para reducir un 50% el consumo energético fue el argumento de venta. Si no puedes demostrar un retorno claro, levantar capital será cuesta arriba.
- Negocia desde la tracción, no desde la necesidad: La multiplicación de ingresos por 96 en un trimestre puso la ronda de Multiverse en bandeja. Los inversores huelen la desesperación; la métrica mata al discurso.




