Incendio en la catenaria del metro de Barcelona: 137 heridos, evacuación de Clot y Glòries y corte de la L1 hasta el martes

El fuego, originado por la posible caída de un revestimiento del túnel, obligó a desalojar dos estaciones y a activar el plan FERROCAT. TMB mantiene la L1 con servicio parcial hasta que los técnicos certifiquen la seguridad de todo el trazado.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Un incendio en la catenaria de la L1 del metro de Barcelona, entre Clot y Glòries, ha provocado 137 heridos leves por inhalación de humo y obligado a evacuar dos estaciones.
  • ¿Quién está detrás? TMB, con la intervención de Bomberos de Barcelona, el Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) y Protecció Civil.
  • ¿Qué impacto tiene? La L1 opera con cortes parciales y no reanudará el servicio completo hasta este martes. Varias líneas de bus también están afectadas.

Un incendio en la catenaria de la Línea 1 del metro de Barcelona desencadenó el lunes por la tarde una emergencia de grandes dimensiones que se saldó con 137 personas afectadas por inhalación de humo y el corte del servicio en el tramo central. La estación de Clot quedó cerrada y la de Glòries fue evacuada en plena hora punta, mientras Bomberos de Barcelona desplegaba 22 dotaciones para extinguir las llamas.

Cómo se originó el incendio en la catenaria de la L1

El fuego comenzó en la catenaria del túnel entre Clot y Glòries poco antes de las ocho de la tarde. Según el primer balance de TMB, la hipótesis principal apunta a la caída de un revestimiento del túnel que dañó la infraestructura eléctrica. El consejero delegado de TMB, Xavier Flores, explicó que los técnicos trabajaban en el lugar para confirmar la causa exacta, aunque la prioridad inicial fue desalojar al pasaje y ventilar los conductos.

Publicidad

El jefe de Bomberos, Sebastià Massagué, detalló que el incendio quedó extinguido en menos de una hora y que se realizó un barrido para asegurar que no quedara nadie en el interior. “Se ha ventilado toda la zona y no hemos detectado ninguna persona más dentro”, afirmó. La operación contó con el apoyo del Pla d’Emergències FERROCAT, activado por Protecció Civil para coordinar a los servicios de emergencia.

Los usuarios relataron escenas de caos. “La gente no podía respirar”, repetían varios testigos a betevé. Una pasajera describió cómo “el humo empezó a salir de repente y no sabíamos hacia dónde correr”. Las imágenes mostraban decenas de afectados tendidos en el exterior de las estaciones con máscaras de oxígeno colocadas por los equipos del SEM.

El balance de 137 heridos por inhalación de humo

El Sistema d’Emergències Mèdiques atendió a un total de 137 personas, ninguna de ellas en estado grave. De ese grupo, 20 fueron trasladadas a centros hospitalarios o de atención primaria para recibir tratamiento adicional, principalmente por irritación respiratoria leve. La rápida intervención de los bomberos y la ventilación forzada del túnel evitaron que los daños fueran mayores.

La coincidencia de la hora punta vespertina multiplicó el número de afectados, ya que los trenes circulaban con alta ocupación. Las estaciones evacuadas –Clot y Glòries– son nodos de intercambio con otras líneas, por lo que miles de viajeros se vieron sorprendidos por el cierre repentino.

La operación de rescate se completó sin víctimas mortales, un resultado que las autoridades sanitarias calificaron de “milagroso” dadas las circunstancias.

El fuego se extinguió en minutos, pero el humo dejó 137 personas afectadas y la línea paralizada hasta el día siguiente.

El corte completo de la L1 y el servicio parcial que opera TMB

Como consecuencia directa del incendio, la L1 del metro permanece cortada en su tramo central. Únicamente circulan los convoyes en los segmentos Hospital de Bellvitge–Florida, Plaça de Sants–Universitat y La Sagrera–Fondo. El resto de la línea, entre Florida y Plaça de Sants y entre Universitat y La Sagrera, está sin servicio al menos hasta la primera hora de este martes, según la previsión de TMB.

Además, la L2 no efectúa parada en la estación de Clot, y varias líneas de autobús —las H12 V25, 62 y 192— han visto alterado su recorrido en la avenida Meridiana. TMB recomienda usar otras líneas de metro (L4, L5) o los buses alternativos habilitados mientras se restablece la circulación normal.

Xavier Flores indicó que la infraestructura dañada requiere varias horas de reparación y que no se abrirá todo el trazado hasta que los técnicos verifiquen la seguridad eléctrica y estructural. “Hoy es muy justo”, declaró el lunes por la noche, apuntando que el retorno completo sería factible a primera hora de la mañana siguiente.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto inmediato para los viajeros es doble. Por un lado, la irritación respiratoria de 137 personas que necesitaron asistencia médica, aunque afortunadamente sin consecuencias graves. Por otro, la interrupción de la movilidad en uno de los corredores más transitados de Barcelona, lo que afecta a decenas de miles de desplazamientos diarios hasta que se reponga el servicio completo.

La zona cero se sitúa en el eje de la Meridiana, un área densamente poblada y de alto tráfico. Las alternativas de transporte público se ven tensionadas, especialmente en horas punta, y los buses de refuerzo no pueden asumir la capacidad de un metro de alta frecuencia.

El dato que resume la emergencia: 137 afectados, 22 dotaciones de bomberos y un corte que mantiene la L1 partida en tres tramos durante toda la noche del lunes al martes.

En el plano operativo, la coordinación entre TMB, Bomberos y SEM fue eficaz: la extinción y la ventilación se lograron en menos de sesenta minutos. Sin embargo, el incidente reabre el debate sobre el mantenimiento de las infraestructuras en las líneas más antiguas del suburbano barcelonés. No es la primera vez que una catenaria en mal estado provoca un incendio; en los últimos años se han registrado episodios de menor escala en la misma L1 y en la L5, aunque ninguno alcanzó el centenar de afectados.

La lectura a corto plazo es clara: mientras TMB investiga si la caída de un revestimiento fue la causa, los usuarios deberán planificar rutas alternativas y esperar que la reanudación del servicio se cumpla este martes. La prioridad inmediata es garantizar que la estructura del túnel no presente más debilidades y evitar un nuevo susto en hora punta.

El balance final, una vez restablecida la normalidad, servirá para medir la capacidad de respuesta de la red de metro ante una incidencia que, por fortuna, no costó vidas pero puso a prueba los protocolos de evacuación masiva y el aguante del material rodante.


Publicidad