Ence vuelve a los beneficios en el semestre por el repunte del precio de la celulosa

La compañía registró un beneficio neto de 0,5 millones de euros en el segundo trimestre de 2026, frente a pérdidas de 9,3 millones en el mismo periodo del año anterior. El EBITDA trimestral alcanzó los 27 millones, impulsado por el repunte del precio de la celulosa en Europa y la

Ence, la empresa papelera y energética, ha registrado un beneficio neto de 0,5 millones de euros en el segundo trimestre de 2026, rompiendo la racha de pérdidas que arrastraba desde el ejercicio anterior y demostrando el impacto del repunte del precio de la celulosa en sus cuentas.

El resultado contrasta con los números rojos de 9,3 millones del mismo periodo de 2025 y con las pérdidas de 17,3 millones del primer trimestre del año. La vuelta a los beneficios, aunque modesta, responde a la combinación de un mercado de celulosa al alza en Europa y al plan de eficiencia que ha reducido los costes de producción de forma significativa.

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Cómo se ha producido el giro en el negocio de la celulosa

La clave ha sido el precio de la celulosa de fibra corta, que cerró el trimestre en 1.409 dólares por tonelada, un 28% por encima del nivel de diciembre de 2025. Según explica Ence en su informe remitido a la CNMV, las disrupciones en las rutas logísticas derivadas del conflicto en Oriente Medio ha provocado un desacoplamiento de precios entre China y Europa, ampliando el diferencial positivo para el mercado europeo.

Esta situación ha permitido a los productores europeos incrementar volúmenes y trasladar subidas de precio a los clientes finales. En el caso de Ence, las ventas de celulosa avanzaron un 1,8% en volumen, mientras que la producción se recortó ligeramente un 0,7%.

El contexto geopolítico ha sido un viento de cola para el sector papelero europeo. La menor entrada de producto final —papel y tisú— procedente de Asia ha reforzado la capacidad de negociación de las compañías, permitiendo que Ence capture márgenes más altos.

Las cifras del trimestre: de las pérdidas a los números negros

El beneficio neto de 0,5 millones de euros, aunque reducido, marca un punto de inflexión.

La vuelta a beneficios, aunque modesta, llega en un momento en el que el sector papelero europeo recupera poder de negociación gracias a las disrupciones logísticas globales.

El EBITDA consolidado del segundo trimestre alcanzó los 27 millones de euros, un 16% más que los 23,5 millones del mismo periodo de 2025 —una cifra que, no obstante, incluía 10 millones de euros procedentes de Certificados de Ahorro Energético (CAE).

Sin embargo, al ampliar la mirada al semestre completo, el EBITDA acumulado a junio de 2026 se recorta un 51% respecto a la primera mitad del año anterior, reflejando el lastre que supuso el débil primer trimestre.

MagnitudQ2 2026Q2 2025Variación
Beneficio neto (mill. €)0,5-9,3Recuperación a positivo
EBITDA (mill. €)27,023,5*+14,9%
Cash cost celulosa (€/t)455522 (Q1 2026)-12,8% intertr.
Precio celulosa fibra corta ($/t, cierre trim.)1.409~1.100 (dic. 2025)+28% s/ dic.

*El EBITDA de Q2 2025 incluye 10 M€ de CAE, por lo que el comparable subyacente es inferior.

El plan de eficiencia ha sido otro pilar fundamental. El cash cost de producción de celulosa se situó en 455 euros por tonelada, lo que supone una rebaja de 67 euros por tonelada respecto al trimestre anterior. En términos porcentuales, el coste unitario ha caído un 13% intertrimestral.

Además, durante el segundo trimestre entró en operación un nuevo proyecto con dos calderas, y Ence prevé cerrar 2026 con cinco proyectos operativos, frente a uno solo a finales de 2025. La mejora de la eficiencia energética complementa el ahorro en la línea de producción de pasta.

Ence vuelve a beneficios

La apuesta por las celulosas especiales y el biometano

Más allá del corto plazo, Ence avanza en su estrategia de diversificación hacia celulosas especiales y nuevas líneas de negocio. Las celulosas especiales sustitutivas de la fibra larga, incluida la nueva celulosa absorbente (fluff) para productos de higiene, representan ya el 34% de las ventas de la compañía, frente al 30% en 2025.

Estos productos ofrecen un margen adicional frente a la celulosa estándar, y la empresa se ha fijado el objetivo de que superen el 62% de las ventas en 2028. Por otra parte, Moeve ha seleccionado a Magnon Servicios Energéticos, filial de Ence, para desarrollar una planta de energía térmica en su refinería de Huelva, un proyecto declarado estratégico por la Junta de Andalucía con una producción prevista superior a 350 GWht.

En el área de biometano, la compañía ha acelerado su expansión: cuenta con una cartera de 41 proyectos y una capacidad potencial de 4 TWh, muy por encima del objetivo de 1 TWh para 2030. Veintiocho de estas iniciativas se encuentran ya en fase de ingeniería y tramitación administrativa, y la compañía confía en obtener la primera Autorización Ambiental Integrada (AAI) durante el segundo semestre de 2026. Este hito regulatorio sería determinante para desbloquear inversiones millonarias y convertir el biometano en una nueva fuente de ingresos recurrentes.

Análisis: ¿es sostenible esta recuperación?

El giro trimestral de Ence es una buena noticia para los accionistas, pero conviene contextualizar la magnitud. Un beneficio neto de 0,5 millones sobre un negocio que genera centenares de millones en ingresos refleja que la rentabilidad aún está en una fase incipiente. El mercado descuenta que la subida de la celulosa se mantendrá mientras duren las tensiones logísticas globales, pero el riesgo de sobrecapacidad en Asia sigue presente.

Compañías como Navigator o Altri han anticipado también mejores márgenes para este ejercicio, lo que sugiere que el sector europeo en su conjunto se está beneficiando del desacople de precios. Sin embargo, Ence juega con la ventaja adicional de su plan de eficiencia y de una cartera de proyectos de diversificación que, si cuajan, podrían elevar el múltiplo de valoración.

Los inversores deben vigilar de cerca la evolución del precio de la celulosa en los próximos meses y la capacidad de Ence para trasladar las subidas a clientes finales sin perder cuota de mercado. La reducción de costes es sólida, pero el motor principal sigue siendo el precio del commodity.

Mientras tanto, la estabilización del cash cost por debajo de los 460 euros por tonelada y la creciente proporción de celulosas especiales sitúan a Ence en una posición técnica más sólida para afrontar futuras fluctuaciones del commodity.

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📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La evolución del precio de la celulosa de fibra corta en el segundo semestre y la consecución de la primera Autorización Ambiental Integrada para los proyectos de biometano.
  • Reacción del valor: La acción de Ence ha reaccionado con subidas moderadas tras los resultados, pero el mercado descuenta que la recuperación total del EBITDA dependerá de un entorno de precios sostenido.
  • Precedente sectorial: Navigator y Altri ya han informado de mejores márgenes en el trimestre, lo que refuerza la tesis de que el sector europeo de pasta y papel atraviesa un ciclo favorable.

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