Solana suma $4.810M en stablecoins 2026: USDGo y USD1 lideran la diversificación de liquidez

USDGo crece un 65% en el último mes, y el total de liquidez estable en Solana alcanza los 15.150 millones de dólares. La red lidera además la propiedad de activos reales tokenizados, con 1.750 millones en acciones tokenizadas.

Solana ha alcanzado los 15.150 millones de dólares en liquidez de stablecoins, una cifra que disipa los temores a una fuga de capital tras la corrección cripto de 2026. Pero lo realmente llamativo no es el montante total —que le sitúa cerca de sus máximos históricos— sino la diversificación que esconden los datos: más de 4.810 millones de esa liquidez proceden de stablecoins distintas de USDT y USDC, con USDGo disparándose un 65% en el último mes.

El crecimiento de esta liquidez alternativa, que incluye al USD1 de World Liberty Fi y a una constelación de proyectos más pequeños, confirma que el ecosistema DeFi de Solana no depende de una sola fuente de dólares digitales. Y se produce en un momento en que la regulación europea (MiCAR) y la futura Clarity Act estadounidense generan dudas sobre ciertos emisores, especialmente Tether.

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USDGo, emitido por el custodio institucional Anchorage Digital y distribuido a través de OSL —una de las pocas plataformas autorizadas por MiCAR—, ha superado los 1.000 millones de dólares en suministro solo cinco meses después de su lanzamiento. Su crecimiento del 65% en un mes lo convierte en un caso de estudio sobre cómo los inversores buscan alternativas con respaldo bancario claramente identificado.

Junto a USDGo, Global Dollar (USDG) también ha acelerado la emisión en las últimas semanas, elevando su cuota hasta el 4,6% del total de stablecoins en Solana, según datos de Dune Analytics. En conjunto, la oferta de stablecoins alternativas en la red se ha multiplicado por 15 desde enero de 2025, mientras la emisión de nuevas unidades de USDT ha sido prácticamente nula en Solana.

La red sigue estando dominada por USDC (58,2% de la liquidez) y USDT (27%), pero los pesos se están ajustando. PyUSD, la stablecoin de PayPal, ocupa el tercer puesto con un 4,9%. No es casualidad que el cambio coincida con la explosión de los activos del mundo real (real-world assets o RWA).

Solana se ha convertido en la blockchain con más propietarios de activos reales tokenizados, con más de 300.000 titulares de acciones tokenizadas por un valor conjunto de 1.750 millones de dólares. En otras palabras, la red ya no solo tokeniza velocidad y comisiones bajas, sino también acciones de empresas. Los datos de Artemis muestran que en los últimos tres meses Solana ha captado 288 millones en nuevas entradas netas, y que las aplicaciones de la red generan 4,6 millones en comisiones, de los cuales 2,24 millones son ingresos.

La combinación de liquidez estable diversificada y propiedad masiva de activos tokenizados sugiere un giro silencioso: Solana está mutando de superautopista especulativa a infraestructura financiera completa.

Activos reales tokenizados: la otra gran apuesta de Solana

El auge de los RWA no es un espejismo. Con 1.750 millones de dólares en acciones tokenizadas, Solana ha desbancado a cualquier otra cadena en propiedad de instrumentos financieros tradicionales. Que más de 300.000 personas tengan exposición a equities a través de una red que hace dos años aún lamía las heridas de la caída de FTX dice mucho de la capacidad de reinvención del ecosistema.

De hecho, en julio de 2026 los memes ya no son la principal fuente de comisiones en Solana: el agregador de DEX Jupiter encabeza la tabla, seguido de protocolos DeFi más tradicionales. Esto no significa que la especulación haya desaparecido, pero sí que el capital que llega a la red persigue un espectro más amplio de rentabilidades, incluidas las que ofrecen los mercados financieros clásicos empaquetados en tokens.

Lo que nos dice este trasvase de capital sobre la madurez de la red

Hace tiempo que Solana dejó atrás la etiqueta de “cadena rápida para memecoins”. Hoy, la expansión de liquidez estable más allá de USDT y USDC, sumada a la tracción en RWA, indica que la red está construyendo una capa financiera de propósito general. La red aún tiene riesgos: la concentración del staking, la dependencia técnica de un cliente validador dominante y el escrutinio regulatorio sobre ciertos activos son reales. Pero la diversificación de las stablecoins introduce un colchón nuevo: si un emisor tropieza, el ecosistema no se queda sin dólares digitales.

La analogía más clara es la de un motor que por fin recibe una carrocería a su altura. Solana siempre presumió de TPS y finalidad rápida, pero hasta ahora le faltaba el surtido de productos financieros no especulativos que justificaran ese rendimiento. Con USDGo, USD1 y la tokenización de acciones, ese surtido empieza a ser real y a atraer a un perfil de usuario que no estaba en la red hace un año.

El siguiente capítulo lo marcará la Clarity Act en Estados Unidos y la consolidación de MiCAR en Europa. Si ambas normativas empujan a más emisores regulados hacia Solana y la infraestructura RWA sigue ganando liquidez, 2026 podría recordarse como el año en que la red pasó de laboratorio de velocidad a mercado financiero descentralizado completo. Como siempre, los números tendrán la última palabra.


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