Tom Lee: el ecosistema de Ethereum es el nuevo alcista, ETH camino a $12.000

El cofundador de Fundstrat cree que el 'caso de uso killer' de ETH ya no es la moneda, sino su ecosistema de aplicaciones, con Wall Street y la tokenización como motores. Robinhood Chain ya mueve 811 millones diarios en DEX usando ETH como gas.

Tom Lee, el cofundador de la firma de investigación Fundstrat y presidente de BitMine Immersion Technologies, ha puesto cifra a su optimismo: 12.000 dólares para ether. En su última carta mensual, compara el momento actual de Ethereum con el punto de inflexión que vivieron Amazon o Nvidia antes de dispararse. La apuesta no es por la criptomoneda en sí, sino por el ecosistema de aplicaciones que está tomando forma.

Lee sostiene que el caso alcista de ETH ha dejado atrás la especulación de las ICO, los NFT y los ETF. ‘A diferencia del mercado bajista de 2022, Wall Street está construyendo sobre Ethereum’, afirma. Y los datos le respaldan.

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El fondo BUIDL de BlackRock ya atesora 2.600 millones de dólares en bonos del Tesoro tokenizados y ha recibido la máxima calificación de Moody’s para fondos de mercado monetario. JPMorgan, por su parte, acaba de lanzar su fondo MONY y continúa la senda de tokenización que inició con Onyx en 2020. Además, hay casi 6.000 desarrolladores activos en la pila EVM, según datos de Electric Capital, lo que coloca a Ethereum en primer lugar en atracción de nuevo talento.

Para Lee, la clave no es que el ether suba porque sí. Es que la red se ha convertido en la capa de liquidación preferida por las instituciones.

Ethereum ya no es solo una criptomoneda. Es la capa sobre la que Wall Street está construyendo su próximo sistema financiero.

Robinhood Chain utiliza ETH como gas y mueve 811 millones diarios

Un ejemplo concreto llega de la mano de Robinhood. Su nueva cadena, Robinhood Chain, se activó el 1 de julio sobre el rollup Arbitrum. En apenas dos semanas, se situó en el tercer puesto por volumen en exchanges descentralizados (DEX), con 811 millones de dólares diarios, según DefiLlama. Superó incluso a la red principal de Ethereum durante unos días.

Analistas de Artemis advirtieron que la métrica incluía operaciones de bots, pero el volumen acumulado ya supera los 1.000 millones de dólares. Lo relevante, subraya Lee, es que la cadena emplea ETH como token nativo para pagar las comisiones de gas y liquida las operaciones en la capa 1. ‘Eso parece dinero’, remata.

Vlad Tenev, CEO de Robinhood, ha declarado que todo lo que hoy funciona en sistemas tradicionales acabará migrando a la blockchain. La apuesta de su empresa por Ethereum como base da fuerza al argumento de Lee.

De las ICO a la tokenización institucional: ¿un nuevo Amazon?

La comparación con Amazon no es casual. Lee recuerda que las acciones de la compañía pasaron de de la empresa estancadas en torno a 6 dólares durante doce años antes de explotar hasta los 241. ‘Ethereum ha estado dos veces cerca de los 5.000 dólares y ahora retrocede. Pero el mercado objetivo se ha multiplicado por diez’, explica.

Esa base ampliada incluye desde la tokenización de activos del Tesoro hasta plataformas de trading minorista que funcionan íntegramente sobre Ethereum. El ecosistema ha pasado de las ICO de 2017, la explosión DeFi de 2020 o los ETF spot de 2024 a una adopción institucional que empieza a reflejarse en volúmenes reales, no solo en promesas.

Sin embargo, el camino hacia los 12.000 dólares no está exento de riesgos. La competencia de otras capas 1, la incertidumbre regulatoria en Estados Unidos —con la SEC todavía sin aclarar el estatus de muchos tokens del ecosistema— o una posible concentración del staking en pocos proveedores son variables que pueden torcer la tesis. Pero, por primera vez, los flujos de capital no llegan del inversor cripto que busca el próximo airdrop, sino de fondos de pensiones, bancos y emisores de stablecoins que utilizan Ethereum como infraestructura.

Si Tom Lee está en lo cierto, no estaremos ante otro ciclo de hype, sino ante un cambio estructural. La pregunta ya no es si Ethereum merece valer 12.000 dólares, sino cuánto tiempo tardará el mercado en ponerle ese precio.


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