La banca tradicional contraataca con cuentas remuneradas para frenar a Revolut y N26

La subida de tipos del BCE ha desatado una competencia feroz en cuentas remuneradas. Los neobancos rozan el 3,5% TAE y los bancos españoles responden con pluses por vinculación.

La banca tradicional española ha pisado el acelerador en julio con una batería de cuentas remuneradas que compiten de frente con Revolut y Trade Republic. El movimiento llega un mes después de que el BCE subiera los tipos al 2,25%, y dibuja una guerra por el pasivo que los hogares están empezando a rentabilizar.

Según datos recopilados por Expansión, los neobancos han tomado la delantera con ofertas que superan el 3% TAE, obligando a entidades como Sabadell, Bankinter o MyInvestor a rediseñar sus productos con pluses de vinculación y saldos máximos elevados.

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La ofensiva de los neobancos: Revolut y Trade Republic rompen la barrera del 3%

Revolut ha puesto el listón más alto: hasta el 16 de agosto ofrece un 3,51% TAE a nuevos clientes. La rentabilidad se disfruta solo hasta el 16 de octubre y con un saldo máximo remunerado de 25.000 euros. Un gancho de corto recorrido, pero efectivo para seguir sumando usuarios en España, donde el neobanco ya supera los 8 millones junto a Trade Republic.

Trade Republic, por su parte, paga un 3,04% TAE sin techo de saldo para los nuevos clientes que se dieron de alta tras la subida del BCE. Para los clientes anteriores, la remuneración sube al 2,27% TAE. La propuesta alemana compite en sencillez: sin condiciones, sin comisiones, el interés se aplica sobre el saldo total en cuenta.

Estas dos ofertas han forzado el contraataque de la gran gran banca española, que no puede igualar el tipo puro pero sí jugar la baza de la vinculación, donde los incentivos suman varios cientos de euros al año.

Los neobancos ganan en rentabilidad instantánea, pero los bancos tradicionales apuestan a la fidelización con pluses que pueden duplicar el retorno si el cliente cumple las condiciones.

La respuesta de los bancos españoles: vinculación y saldos máximos al alza

Banco Sabadell ha revitalizado su Cuenta Digital manteniendo el 2% TAE, pero elevando el saldo máximo a remunerar de 50.000 a 100.000 euros. Así, los intereses máximos posibles saltan desde los 1.000 euros hasta los 2.000 euros. A eso se suman hasta 400 euros por domiciliar una nómina de al menos 1.000 euros y 180 euros adicionales en devolución del 10% de las compras con Bizum, con un límite de 15 euros al mes. Todo el paquete, si se mantienen las condiciones 12 meses, puede alcanzar 2.580 euros brutos para un nuevo cliente.

Bankinter, por su parte, mantiene el 2,5% TAE sobre un saldo máximo de 100.000 euros y ha añadido un incentivo de hasta 600 euros para quienes domicilien nómina o pensión de al menos 850 euros durante un año. Un cliente que cumpla todos los requisitos y mantenga esos 100.000 euros obtendría 3.100 euros brutos.

El neobanco español MyInvestor ha movido ficha elevando la rentabilidad de su cuenta del 1% al 2,5% TAE para nuevos clientes que contraten entre el 1 de julio y el 31 de agosto, con un saldo máximo de 70.000 euros. Además, los clientes prémium —que pagan 7,99 euros al mes— ven aumentar la remuneración del dinero nuevo aportado hasta un 3,25% TAE, mientras que el saldo preexistente se abona al 2,5% hasta final de año.

ING, que suele moverse en depósitos a plazo, ha lanzado un depósito al 3,5% TAE a tres meses, un producto con una rentabilidad muy competitiva pero condicionado a nuevos fondos y un importe máximo de 50.000 euros.

Una guerra de incentivos que premia a quien sepa leer la letra pequeña

La proliferación de ofertas está llevando el ahorro de los hogares a rentabilidades que no se veían desde antes de la crisis financiera. Sin embargo, la letra pequeña de cada producto es tan diversa que la decisión de dónde meter el dinero se parece más a una elección de tarifa telefónica que a un depósito a la vieja usanza.

Revolut apuesta por un golpe de efecto con un tipo alto pero limitado en tiempo y cantidad. Trade Republic simplifica sin condiciones. Los bancos españoles, en cambio, amarran al cliente con una combinación de tipo base más bajo y un ramillete de pluses que exigen nómina, Bizum y permanencia. La estrategia es clara: captar cliente, sí, pero sobre todo subirlo al escalón de la vinculación total, donde residen los márgenes.

Yo creo que la batalla está lejos de decidirse. El ahorrador medio tiene pocas ganas de cambiar de banco cada trimestre, y si el incentivo por domiciliar la nómina es suficiente, la rentabilidad total puede ser incluso superior a la del neobanco. El Banco de España todavía no ha publicado estadísticas de transferencias de cuentas en este segundo trimestre, pero todo apunta a una migración modesta hacia las cuentas de alta remuneración. La verdadera fidelización se juega en el largo plazo y en la confianza, y no solo en unos puntos básicos de más durante tres meses.

Habrá que seguir de cerca lo que ocurre a partir de septiembre, cuando venzan muchas de las ofertas estrella. Ahí veremos si la banca tradicional ha logrado arañar clientes o si los neobancos consolidan la nueva normalidad del ahorro.


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