Un contrato de varios cientos de millones y 36 MW para el nuevo ‘hub’ digital de Berlín
El proyecto consiste en la construcción de un centro de datos de tres plantas y 36 megavatios (MW) de potencia, además de un edificio de oficinas anexo de cuatro pisos. El alcance incluye todos los trabajos de ingeniería eléctrica y mecánica, así como la implantación de sistemas avanzados de seguridad y gestión. La ejecución correrá a cargo de un equipo integrado por Hochtief Infrastructure y Turner, una de su filiales estadounidenses —a través de Dornan, su división irlandesa—, que comenzará las obras este mismo verano. La previsión es entregar las primeras salas de datos en 2028 y completar todo el conjunto en 2029.
Hochtief y ACS: del ladrillo tradicional al dominio de las infraestructuras digitales
Para ACS, este proyecto no es una adjudicación aislada. En 2025, Hochtief consiguió nuevos pedidos en centros de datos por valor de 16.800 millones de euros, lo que situó este segmento en el 21% de su cartera de pedidos. La cifra confirma la apuesta estratégica del grupo por diversificar su negocio más allá de la construcción residencial y de obra civil tradicional. El auge de la inteligencia artificial y la computación en la nube ha disparado la demanda de capacidad de procesamiento en Europa, y Alemania se ha consolidado como uno de los polos más activos. Berlín, en particular, atrae inversiones de operadores como NTT, Equinix o Digital Realty, lo que garantiza una tubería de proyectos para los próximos años.
‘Alemania está experimentando una demanda fuerte y sostenida de capacidad para data centers y estamos en una posición idónea para apoyar la expansión continua de la infraestructura digital que sustenta el crecimiento económico y la innovación’, ha señalado el consejero delegado de ACS y de de Hochtief, Juan Santamaría.
Las infraestructuras digitales se han convertido en el nuevo ‘ladrillo’ del siglo XXI y ACS, con Hochtief y Turner, se ha posicionado como uno de los grandes contratistas del sector en Europa.
La Ficha del Inversor: Claves de la Operación
Desde la óptica patrimonial, los centros de datos ofrecen rentabilidades atractivas —entre el 4% y el 5% en los principales mercados alemanes—, lo que explica el apetito de fondos soberanos y socimis especializadas. Para ACS, sin embargo, la ventaja reside en capturar el ciclo de inversión sin asumir el riesgo inmobiliario: el grupo actúa como contratista, no como propietario, y se beneficia de la creciente demanda de construcción de infraestructuras para gigantes como NTT.
La diversificación hacia los data centers reduce la dependencia de ACS de los ciclos residenciales y le otorga visibilidad de ingresos a largo plazo. En un contexto de tipos de interés aún elevados en Europa, los contratos de construcción para hiperescalares y operadores de centros de datos proporcionan flujos de caja predecibles y márgenes estables, una ventaja competitiva frente a otras grandes constructoras europeas como Vinci o Bouygues.
El principal riesgo para la operación radica en la complejidad técnica de los sistemas eléctricos y de refrigeración, que podrían generar desviaciones en los costes si no se gestionan con precisión. No obstante, la experiencia acumulada por Hochtief y Turner en proyectos similares —como el data center de Microsoft en Dublín o las ampliaciones en Frankfurt— mitiga en parte esta incertidumbre.
Con el inicio de las obras este verano y un horizonte de entrega hasta 2029, ACS refuerza su perfil como uno de los contratistas de referencia en infraestructura digital. La pregunta para los inversores es si este segmento, que ya representa más de una quinta parte de la cartera, podrá mantener la misma tasa de crecimiento en los próximos ejercicios.





