Reclamar facturas impagadas por autónomos: el Supremo avisa del plazo de tres años y el MASC obligatorio

El Tribunal Supremo ha confirmado que el plazo de prescripción para reclamar deudas es de tres años, y desde 2025 es obligatorio intentar un acuerdo extrajudicial (MASC) antes de demandar. Si esperas más, puedes perder el derecho a cobrar aunque la factura sea legítima.

santander autonomos

El Tribunal Supremo ha vuelto a poner el foco en uno de los despistes más caros que comete un autónomo. Si no reclamas una factura impagada en un plazo de tres años, pierdes el derecho a cobrarla aunque la deuda sea indiscutible. Y desde principios de 2025, la exigencia se ha endurecido aún más: antes de presentar una demanda es obligatorio intentar un acuerdo extrajudicial, el llamado MASC (Medio Adecuado de Solución de Controversias), y acreditarlo de forma fehaciente. El mensaje del Alto Tribunal es claro: o actúas, o te quedas sin cobrar.

Muchos trabajadores por cuenta propia renuncian a reclamar por miedo a perder clientes o por el desgaste que supone gestionar un procedimiento judicial mientras atienden su negocio. Es una realidad que la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad lleva años denunciando. Pero la combinación del plazo de prescripción y el nuevo filtro del MASC ha elevado el listón, sobre todo cuando la cantidad pendiente no llega a ser muy elevada.

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El plazo de tres años que te hace perder la factura

El plazo de prescripción de las deudas mercantiles arranca desde el momento en que la factura vence y el cliente no paga. La mayoría de los autónomos desconoce que ese reloj empieza a correr automáticamente y que, transcurridos tres años sin una reclamación formal, la deuda prescribe definitivamente. Ni un recordatorio por correo electrónico ni la mera emisión de la factura sirven para interrumpir el plazo; hace falta una comunicación fehaciente que demuestre que se ha exigido el pago.

Precisamente por eso, la simple espera «a ver si cae» es el error más frecuente y el que más derechos fulmina. El Supremo insiste en que la prescripción no se interrumpe con actos equívocos y que el acreedor debe ser proactivo. En otras palabras: si no mueves ficha, la jugada la gana el moroso.

El procedimiento monitorio y la nueva traba del MASC

Cuando la deuda es clara, líquida y exigible, la vía más rápida sigue siendo el procedimiento monitorio. Permite reclamar hasta sin abogado ni procurador en la fase inicial y, para el autónomo persona física, está exento de tasas judiciales desde 2015. Pero esta inercia de rapidez se topa ahora con el MASC, un filtro previo que entró en vigor con la Ley Orgánica 1/2025 y que obliga a intentar una solución negociada —mediación, conciliación u oferta vinculante— antes de pisar el juzgado.

Un simple WhatsApp o un email ya no valen para acreditar ese intento. La ley exige un documento fehaciente, como un burofax con certificación de contenido, que demuestre que se ha buscado el acuerdo. Si el cliente ignora intencionadamente la negociación, el juez puede cargarle las costas, y además el inicio formal del MASC interrumpe el plazo de prescripción, lo cual es una ventaja nada menor.

Esperar sentado a que el cliente pague no es una estrategia: es la forma más rápida de perder la factura para siempre.

Qué puedes reclamar más allá de la factura

Cuando el deudor es otra empresa o una administración, no solo puedes pedir el principal. La Ley de lucha contra la morosidad te permite sumar intereses de demora, que durante el segundo semestre de 2026 ascienden al 10,40 % anual, muy por encima del interés legal del dinero. Además, añade una indemnización fija de 40 euros por cada factura impagada en concepto de gastos de gestión, algo que la jurisprudencia reciente ha confirmado que se aplica por factura, no por el total de la deuda.

Estos conceptos extras pueden hacer que una cantidad pequeña se eleve lo suficiente como para que merezca la pena moverse, incluso cuando el importe inicial parecía no compensar el trámite. Y también disuaden al moroso de alargar el proceso, porque cada día suma intereses.

Por qué muchos autónomos prefieren no reclamar

No todo es cuestión de dinero. Hay autónomos que concentran buena parte de su facturación en dos o tres clientes y temen que una reclamación judicial dañe la relación comercial hasta el punto de perder un contrato estable. Otros, simplemente, no tienen tiempo ni recursos para gestionar el procedimiento: no cuentan con un departamento de cobros y deben hacer malabares entre preparar burofaxes, recopilar albaranes y atender a su propio negocio.

Ese desgaste personal, unido a la inseguridad de cobrar realmente, convierte la renuncia en una opción comprensible pero peligrosa. El Supremo no lo valora: la ley es la misma para el que reclama 500 euros que para el que deja pasar 50.000.

El Supremo no perdona la pasividad: por qué esperar te sale caro

La doctrina del Tribunal Supremo sobre la prescripción de deudas es sólida y no admite atajos. Si el autónomo se duerme, el moroso gana. Con el MASC encima de la mesa desde 2025, la reclamación se ha vuelto un camino con dos etapas: una extrajudicial que ya no es opcional y una judicial que se encarece si el deudor se opone. Quienes ya se enfrentaron a un monitorio saben que un escrito de oposición transforma el proceso en un juicio verbal o en un ordinario, según la cuantía, con el consiguiente aumento de costes y plazos.

La gran enseñanza es que el sistema no está diseñado para el pequeño acreedor que improvisa. Exige documentación, constancia y rapidez. Y si bien la ley protege al que reclama (con intereses elevados y la posibilidad de cargar costas al moroso malicioso), solo surte efecto cuando el autónomo decide plantarse y actuar antes de que el reloj de los tres años llegue a cero.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: Tres años desde el vencimiento de la factura para reclamar antes de que prescriba. El MASC debe intentarse antes de demandar.
  • Requisitos clave: Acreditar la deuda con contratos, albaranes o facturas aceptadas; justificar fehacientemente el intento de acuerdo extrajudicial (burofax, acta notarial).
  • 🌐 Dónde solicitarlo: Juzgados de lo mercantil o de primera instancia; el procedimiento monitorio puede iniciarse sin abogado ni procurador en fase inicial; el MASC se gestiona por mediadores, conciliadores o mediante burofax con oferta vinculante.
  • 💰 Importe o coste: Los autónomos personas físicas están exentos de tasas judiciales. Si el deudor es empresa o administración, se suman intereses de demora (10,40 % anual en el segundo semestre de 2026) y 40 € por factura impagada.
  • ⚠️ Error a evitar: Esperar más de tres años sin una reclamación fehaciente que interrumpa la prescripción o acudir al juzgado sin haber intentado antes el MASC.

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