Anza, la empresa que mantiene el cliente validador Agave, ha presentado Constellation, la primera propuesta formal para implementar Múltiples Proponentes Concurrentes (MCP) en una blockchain en producción. Con ella, busca acabar con el monopolio temporal del líder en la producción de bloques y con el MEV (valor extraíble máximo) que de él se deriva. La arquitectura introduce 16 proponentes simultáneos y 256 atestadores para limitar de raíz el poder discrecional del validador de turno.
El problema: el monopolio del líder y el MEV en Solana
En Solana y en casi cualquier cadena de prueba de participación, un solo validador —el líder— tiene el control exclusivo de qué transacciones entran en cada bloque y en qué orden. Durante su ventana, recibe las transacciones directamente en su Unidad de Procesamiento de Transacciones (TPU) y puede verlas antes que el resto de la red. Esta asimetría le permite extraer valor a través de reordenamientos, frontrunning o ataques sándwich, una práctica que el sector conoce como MEV.
Solana, al carecer de un mempool público, agudiza esa ventaja informativa. Hasta ahora, el ecosistema ha gestionado el MEV con soluciones como el motor de bloques de Jito, que reparte los beneficios entre validadores y stakers, pero no elimina la raíz del problema: el líder sigue teniendo la última palabra. Constellation cambia el enfoque: en lugar de convivir con el MEV y redistribuirlo, pretende hacer imposibles sus formas más abusivas limitando la discreción del líder a nivel de protocolo.
Cómo funciona Constellation: proponentes, atestadores y pslices
Constellation propone un diseño de Múltiples Proponentes Concurrentes que rompe el monopolio del líder. En vez de un único validador que decide el contenido del bloque, operan 16 proponentes de forma simultánea en ciclos de 50 milisegundos. Cada proponente empaqueta las transacciones que recibe en fragmentos protegidos con codificación de borrado —los llamados pslices— y los distribuye a 256 atestadores. Estos atestadores firman criptográficamente qué transacciones han visto, creando un registro inmutable que vincula al líder final. Si un pslice alcanza las firmas suficientes, el líder no puede excluir esa transacción sin generar un bloque inválido que la red rechazaría.
La propiedad central de Constellation es la resistencia a la censura selectiva: todas las transacciones que pagan las comisiones de mercado se incluyen, o no se incluye ninguna. Dicho de otro modo, si un atacante quiere evitar que una operación legítima entre en el bloque, tendría que convencer a la mayoría de los atestadores para que no la firmen, algo que el diseño hace muy costoso. Sin embargo, los proponentes ven todas las transacciones en el momento del envío, por lo que los ataques basados en la visibilidad del contenido y la manipulación temporal no quedan resueltos; de hecho, la multiplicidad de proponentes podría ampliar estas superficies de ataque.
Constellation reestructura las comisiones existentes: la comisión de inclusión equivale a la comisión base actual, y la comisión de ordenación al priority fee. El cambio económico más relevante es que una parte del flujo que hoy circula por servicios externos de ‘aterrizaje’ y acuerdos fuera de la cadena volvería al protocolo, lo que de traduce en en una mayor transparencia.
La resistencia a la censura selectiva es la propiedad más potente: si una transacción paga las comisiones de mercado, se incluye o no se incluye ninguna.
Lo que Constellation resuelve y lo que deja abierto
Constellation es un salto conceptual: pasa de gestionar el MEV a reducirlo estructuralmente. La eliminación de la discrecionalidad del líder sobre la inclusión de transacciones es un avance que ningún protocolo en producción había formalizado con este nivel de detalle. Pero la propuesta reconoce explícitamente varios frentes abiertos. La latencia de secuenciación aumenta, porque la ronda de atestadores, el ciclo de 50 ms y el ensamblaje de lotes añaden tiempo respecto al camino directo actual. Para un validador que empaqueta rápido, la latencia sube; para el que esperaba, se acorta al garantizar una inclusión acotada. Es una redistribución que beneficia a las transacciones ‘normales’ y perjudica a las que jugaban con el timing.
Otro punto delicado es que la selección de roles se hace por peso de participación. La concentración de SOL delegado en unos pocos validadores se traslada a los proponentes y atestadores, de modo que el poder económico existente no se diluye automáticamente. Además, Constellation es incompatible con la separación proponente-constructor (PBS) al estilo Ethereum, porque una vez que el registro de atestaciones limita al líder, no queda nada que un constructor especializado pueda vender. No es un parche, sino una filosofía distinta.
El mayor interrogante es que no existen todavía benchmarks empíricos bajo condiciones reales de red. El dato que Anza necesita aportar con más urgencia son las proyecciones de latencia comparada: bloques de 200 ms con el protocolo actual frente a bloques de 200 ms con Constellation. Hasta que esa cifra llegue, la comunidad debate sobre concesiones que no puede cuantificar. Constellation se construye sobre Alpenglow, cuyo lanzamiento en mainnet está previsto para el tercer trimestre de 2026. Si Alpenglow cumple los plazos, la propuesta de MCP podría llegar a convertirse en una futura SIMD que marque un antes y un después en la forma en que Solana entiende la equidad del mercado.





