Trump se muestra abierto a incluir Bitcoin en Trump Accounts: ‘soy gran fan’

El presidente no marcó plazos para la integración, pero su declaración supone un nuevo respaldo desde la Casa Blanca. La iniciativa de ahorro infantil, que ya ha depositado 1.000 dólares a más de 500.000 niños, abre una puerta inesperada al activo digital.

Donald Trump ha dejado caer este lunes que las nuevas Trump Accounts, las cuentas de ahorro infantil que acaban de arrancar en Estados Unidos, podrían algún día incluir Bitcoin. «Algo podría pasar», ha respondido en el Despacho Oval cuando un periodista le ha preguntado si esos planes de ahorro contemplarán la criptomoneda. Y acto seguido ha añadido: «Me he convertido en un gran tipo de las criptos. Soy un fan».

La escena no es menor. El presidente ha hecho estas declaraciones durante la ceremonia de lanzamiento de las cuentas, un acto que ni la bolsa neoyorquina ni el Nasdaq habían visto antes: ha tocado las campanas de apertura de ambos mercados desde la misma Casa Blanca, algo insólito. Le acompañaban el secretario del Tesoro, Scott Bessent, el presidente de la SEC, Paul Atkins, y el fundador de Dell, Michael Dell, que junto a su esposa se ha comprometido a inyectar más de 6.000 millones de dólares para complementar esas cuentas.

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Las Trump Accounts: ahorro infantil con sello Trump

Conviene entender primero de qué hablamos. Las Trump Accounts (cuentas 530A según la jerga del Tesoro) son una especie de plan de ahorro fiscalmente ventajoso para niños, creado por la ley ‘One Big Beautiful Bill’ que Trump firmó en 2025. El pasado 4 de julio el Gobierno depositó una semilla de 1.000 dólares en las cuentas de más de 500.000 niños estadounidenses nacidos entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2028. Las familias podrán aportar hasta 5.000 dólares al año, y el saldo queda bloqueado hasta que el niño cumple 18, momento en que la cuenta se convierte en un plan de jubilación tradicional.

La pregunta del periodista era si ese dinero —que hoy se invertirá en productos convencionales— podría canalizarse algún día hacia Bitcoin. Trump no ha dado plazos ni hoja de ruta. Pero tampoco ha cerrado la puerta. Ha aprovechado para glosar su propio viaje personal con las criptomonedas: «Si no lo tenemos nosotros, lo tendrá China», ha insistido. Y ha añadido que el bitcoin se está usando «a niveles que nadie entiende realmente».

La puerta queda entreabierta: no hay plan hoy, pero el presidente no ha dicho que no. En política, eso ya es mucho.

De crítico a ‘fan’: una evolución con cálculo electoral

Trump reconoce sin pudor que no siempre fue un entusiasta. «Al principio no lo era. No sabía mucho del tema», ha confesado. Pero luego ha reparado en dos cosas: «me di cuenta de que hay mucha gente a la que le encantan las criptos, y como hombre de negocios veía cómo empezaba a entrar mucho dinero con Bitcoin». Esa mezcla de masa de votantes y masa de capital explica buena parte de su giro desde 2024.

El respaldo no es solo retórico. En marzo de 2025 firmó una orden ejecutiva para crear una Reserva Estratégica de Bitcoin con los más de 207.000 bitcoins incautados por el Gobierno, valorados entonces en unos 17.000 millones de dólares. En julio del mismo año rubricó la GENIUS Act, la primera gran ley federal sobre stablecoins de pago. Y su Administración ha relajado la presión sancionadora del Departamento de Justicia y la SEC que marcó la era Biden. Queda aún en el aire la CLARITY Act, la gran ley de estructura de mercado que sigue tramitándose en el Congreso.

Qué supondría añadir Bitcoin a las cuentas infantiles

Si la idea cuaja, estaríamos ante un cambio de escala. Pasaríamos de tener una reserva para el Tesoro a sembrar exposición directa al activo en las carteras de medio millón de niños, con aportaciones anuales que podrían multiplicar el efecto red. Es pronto para saber si la SEC o el Tesoro pondrán objeciones técnicas —la custodia, la volatilidad o la fiscalidad son incógnitas mayúsculas—, pero el mero hecho de que el presidente hable de ello en un acto con los jefes de la bolsa tradicional da una medida del terreno ganado.

Los mercados, de momento, han reaccionado con subidas moderadas del bitcoin, aunque la noticia aterriza en un julio de 2026 en el que el sector ya da por sentado el respaldo político de la Casa Blanca. Lo nuevo es el vehículo concreto: las cuentas de los niños. Y ese detalle importa, porque normaliza aún más la criptomoneda ante un público masivo que hasta ahora la veía como algo de nicho o especulativo.


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