Claves bursátiles de la semana: El Ibex 35 pendiente de Lagarde, PMI y la Fed

Las actas de la Fed y el discurso de Lagarde marcarán el tono en las carteras, mientras los PMI de servicios europeos miden el pulso real de la actividad. La caída del Brent hasta los 72 dólares alivia a las empresas con altos costes energéticos.

Las claves bursátiles de la semana del 6 de julio pivotan sobre tres ejes: los bancos centrales, el nuevo enfriamiento del crudo y los primeros avances de resultados empresariales en Estados Unidos. El Ibex 35 encara una sesión de lunes sin grandes sobresaltos, pero el resto de los días traerá dosis de volatilidad medidas. Las actas de la Reserva Federal, el discurso de Christine Lagarde y los datos de PMI servicios de la Eurozona concentran la atención de los inversores.

Los bancos centrales marcan el paso

La Reserva Federal publica el miércoles las actas de su reunión de junio. Un detalle casi quirúrgico: permitirá desmenuzar si la mayoría del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) ve margen para uno o dos recortes en 2026. El mercado descuenta una pausa larga; cualquier insinuación de aceleración en la flexibilización podría impulsar al Nasdaq y, de rebote, a los valores cíclicos europeos. Por contra, un tono excesivamente cauteloso con la inflación tensaría de nuevo la renta fija y pondría bajo presión a las eléctricas y renovables del selectivo español.

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En Europa, el BCE publica sus cuentas de política monetaria, pero el foco real estará en la comparecencia de Christine Lagarde. A sus palabras se aferra un DAX 40 que cotiza cerca de máximos y que necesita confirmar que Fráncfort no apretará el freno de forma prematura. Un discurso que mantenga la puerta abierta a nuevos estímulos aliviará las primas de riesgo de la periferia; uno restrictivo castigaría a bancos y aseguradoras.

Los PMI finales de servicios de julio para Alemania, Francia y el conjunto de la Eurozona aterrizan el jueves. Una lectura por encima de 52,0 afianzaría la tesis de un aterrizaje suave; cualquier desviación a la baja reavivaría los miedos a una recesión manufacturera que contamina al sector servicios. El Ibex 35, con una ponderación elevada de bancos y energéticas, suele ser hipersensible a estos indicadores adelantados.

El petróleo, bajo mínimos de la primavera

El Brent coquetea con los 72 dólares por barril, lastrado por el anuncio de la OPEP+ de aumentar producción a partir de agosto y por la normalización parcial del tránsito en Ormuz. La bajada del crudo actúa como un bálsamo para las empresas con altos costes energéticos —transportes, químicas, industriales— y para las expectativas de inflación de los bancos centrales. Sin embargo, pasa factura a los pesos pesados del sector energético, como Repsol, que cede fuelle tras semanas de tirón alcista. De sostenerse el recorte, la mejora de márgenes podría trasladarse al conjunto del índice.

En paralelo, el jueves se conoce el ISM de servicios estadounidense. El sector terciario sigue siendo el motor de la mayor economía del mundo, y un dato robusto complicaría el mensaje de desinflación que tanto necesita la Fed. Para los inversores del Ibex, un ISM fuerte suele traducirse en un repunte del dólar y una ligera presión bajista sobre los metales preciosos, aunque la correlación con las bolsas europeas es más difusa.

Ibex 35 previsión

Primeros resultados en Wall Street: PepsiCo y Delta Air Lines

La temporada de resultados arranca su cuenta atrás con dos nombres propios. PepsiCo rinde cuentas el jueves. Sus cifras medirán la resistencia del consumo defensivo y la capacidad de las grandes marcas para trasladar precios sin perder volumen. Delta Air Lines lo hará el viernes. El transporte aéreo se ha convertido en un termómetro de la demanda de servicios, y cualquier guidance decepcionante avivaría el debate sobre la fortaleza del consumidor. En el Ibex, IAG toma nota: cualquier golpe en Delta suele arrastrar a la matriz de Iberia y Vueling.

La caída del petróleo y la pausa de la Fed alimentan la esperanza de un verano tranquilo en las bolsas, pero los PMI y los primeros resultados pueden aguar la fiesta.

Análisis: ¿desacople pasajero o cambio de ciclo?

La confluencia de tres vientos de cola —petróleo a la baja, expectativas de tipos más suaves y consumo resiliente— ha impulsado al Ibex 35 un 11,5% en lo que va de año. Sin embargo, la estructura del rebote muestra grietas. La mitad de las ganancias se concentran en cinco valores, y la rotación hacia sectores cíclicos ha sido desigual. A mi juicio, esta semana servirá como banco de pruebas: si los PMI de servicios defraudan, el relato del aterrizaje suave se pondrá en cuarentena y las tomas de beneficios aflorarán.

Un riesgo adicional, a menudo ignorado, reside en la prima de riesgo española. Se ha relajado hasta los 78 puntos básicos, un nivel que refleja más la debilidad del Bund que la fortaleza del bono español. Cualquier mensaje de Lagarde que deje entrever dudas sobre el crecimiento podría disparar la búsqueda de refugio y ensanchar el diferencial, con impacto directo en los bancos domésticos.

No todo es fragilidad. La reducción de la tensión en Ormuz y el aumento de oferta de la OPEP+ tienen un efecto desinflacionista genuino, que podría dar margen al BCE para cortar antes de lo previsto. Si ese escenario se consolida, las pequeñas y medianas cotizadas del Mercado Continuo, castigadas por los costes de financiación, encontrarían un merecido balón de oxígeno. El termómetro definitivo llegará con el ISM de servicios y las actas de la Fed; si ambas referencias se alinean, julio puede convertirse en el mes de la confirmación alcista.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El Ibex 35 arranca la sesión del lunes con un leve repunte del 0,3% que lo sitúa en los 10.820 puntos, en línea con el buen tono de los futuros americanos tras el cierre previo del viernes.

Clave técnica: El selectivo español ha superado la resistencia de los 10.760 puntos, pero necesita cerrar la semana por encima de los 10.900 para anular la cuña bajista del último mes. Si el ISM y Lagarde sorprenden a la baja, los 10.600 serán el suelo a vigilar.

Apunte macro: La prima de riesgo española cotiza en 78 puntos básicos, doce menos que la italiana, lo que refleja una divergencia a favor del Tesoro español que el mercado no termina de explicar con fundamentales. El discurso de Lagarde podría aclarar si ese spread es sostenible.


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