La DGT activa este verano controles en tramos en obras que multan con hasta 600 euros y 6 puntos rebasar los 60 km/h. La campaña de vigilancia especial busca proteger a los operarios que trabajan junto al tráfico, pero también dispara las sanciones para quienes ignoran las señales temporales.
¿A cuánto asciende la multa por superar los 60 km/h en obras?
La regla es clara: en los tramos de carretera en obras, el límite baja temporalmente a 60 km/h. El margen técnico del radar es de solo 3 km/h, así que la multa empieza a partir de los 63 km/h. A partir de ahí, la escala de sanciones se aplica sin piedad:
- Exceso de 21 a 30 km/h (81-90 km/h): 300 euros y 2 puntos.
- Exceso de 31 a 40 km/h (91-100 km/h): 400 euros y 4 puntos.
- Exceso de 41 a 50 km/h (101-110 km/h): 500 euros y 6 puntos.
- Exceso de 51 a 60 km/h (111-120 km/h): 600 euros y 6 puntos.
Es decir, circular por una autovía en obras a las velocidades habituales de autopista (120 km/h) supone perder directamente 6 puntos y pagar la multa más alta. La DGT intensifica los controles precisamente en los meses de julio y agosto, cuando se concentran las operaciones salida y retorno.
15 radares camuflados que controlan hasta seis carriles
La novedad de este verano son los 15 radares ultraligeros que Tráfico ha comprado por 1,02 millones de euros. Pesan menos de dos kilos, no necesitan vehículo rotulado y pueden esconderse tras señales, hitos kilométricos o quitamiedos. Al tratarse de cinemómetros móviles, no existe obligación de señalizar su ubicación: el conductor nunca sabrá que está siendo controlado hasta que reciba la notificación en casa.
Cada unidad vigila hasta seis carriles a la vez, lo que permite cubrir grandes tramos de autovía sin que el radar se mueva. Su despliegue masivo arranca entre julio y agosto, coincidiendo con los picos de tráfico de larga distancia, y se centrará sobre todo en los pasos estrechos y túneles en obras donde el límite baja a 60 km/h.

El radar no está señalizado, no se ve y puede estar detrás de cualquier panel: frenar al verlo es demasiado tarde.
Una campaña que se recrudece en verano: un 41% más de radares
Los datos de la comunidad Coyote confirman la percepción de muchos conductores: en julio y agosto, los usuarios detectan un 12% más de radares fijos y un 29% más de radares móviles que durante el resto del año. En conjunto, la exposición a controles de velocidad crece un 41%.
El año pasado, en solo seis días de campaña específica en zonas de obras, se sancionó a más de 10.000 conductores. Ocho de cada diez vehículos controlados superaban el límite temporal de 60 km/h. La combinación de la reducción drástica de velocidad y la ausencia de señalización de los nuevos radares hace que la mayoría de los infractores no sepan que han sido multados hasta semanas después.
Análisis: ¿proporcionalidad o recaudación encubierta?
La lógica de seguridad es impecable: un trabajador en la calzada merece toda la protección posible, y un impacto a 120 km/h es letal. Sin embargo, la forma de desplegar los controles deja algunas sombras. La DGT insiste en que los radares fijos y de tramo deben estar señalizados para cumplir una función pedagógica, pero los nuevos cinemómetros móviles quedan fuera de esa obligación. Es legal, pero rompe el espíritu de “avisar para que frenes” que el propio organismo ha defendido en otras ocasiones.
Además, la mayoría de los conductores no ven la señal de 60 km/h en obra como un límite permanente: tienden a modular la velocidad según la presencia de operarios o la anchura del carril. Con estos radares invisibles, ese margen de percepción desaparece. Para quien circula a 120 en una autovía con el asfalto nuevo y sin obreros a la vista, la multa de 600 euros puede resultar especialmente dura.
La recomendación es sencilla: en cualquier tramo en obras, levante el pie del acelerador hasta los 60 km/h aunque crea que no hay peligro. El radar no dará segundas oportunidades y la multa llegará semanas después, cuando la sorpresa será aún mayor.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Circular a más de 60 km/h en un tramo de obras, superando los límites temporales impuestos por la DGT durante la campaña estival.
- Sanción económica: Desde 300 euros hasta 600 euros, según el exceso de velocidad.
- Puntos del carnet: Desde 2 hasta 6 puntos.
- Entrada en vigor: Ya vigente (intensificación especial en julio y agosto de 2026).




