Securitize, respaldada por BlackRock, debuta en NYSE bajo SECZ con valoración de $1.250M

La fusión con la SPAC de Cantor Equity Partners valora la empresa en 1.250 millones de dólares y le permite acceder a los mercados públicos sin una OPV tradicional. BlackRock, ARK Invest y Morgan Stanley renuevan su apoyo al proyecto de tokenización institucional.

Securitize, la plataforma de tokenización respaldada por BlackRock, ha completado su fusión con la SPAC Cantor Equity Partners II y empezó a cotizar ayer en la Bolsa de Nueva York bajo el ticker SECZ. La operación valora la compañía en 1.250 millones de dólares antes de la entrada de nuevo capital y marca un hito: una empresa cuyo negocio es convertir activos reales en tokens digitales se convierte en cotizada, con el respaldo explícito de algunos de los gestores de activos más grandes del mundo.

La combinación empresarial ha generado unos ingresos brutos de 400 millones de dólares, incluyendo la financiación PIPE (inversión privada en capital público). Solo un 28,5% de los accionistas del SPAC ejercieron su derecho de reembolso, lo que significa que la mayor parte del capital del vehículo sigue intacto. Además, BlackRock, ARK Invest y Morgan Stanley Investment Management han renovado su apuesta: han reinvertido el 100% de sus participaciones en la nueva empresa pública. No es un detalle menor cuando hablamos de actores que marcan el paso del dinero institucional.

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Qué significa esta salida a bolsa para la tokenización

La fusión con una SPAC permite a Securitize acceder a los mercados de capitales de forma rápida, sin el proceso largo de una oferta pública inicial tradicional. La empresa ya gestiona más de 4.000 millones de dólares en activos tokenizados, incluyendo el fondo BUIDL de BlackRock, que acumula unos 2.200 millones. La cartera incluye bonos, participaciones inmobiliarias y otros instrumentos que históricamente se movían en papel, no en blockchain. Convertir eso en una empresa cotizada le da músculo financiero para expandir su plataforma y firmar nuevos acuerdos.

Carlos Domingo, CEO de Securitize, lo ha resumido con claridad: “Nuestra salida a bolsa representa mucho más que un hito para Securitize. Cuando fundamos la compañía, creíamos que blockchain se convertiría en la próxima generación de infraestructura de mercados de capitales, mucho antes de que la adopción institucional alcanzara la escala actual”. La frase tiene sustancia: la empresa lleva años construyendo dentro del marco regulatorio, y ahora que el mercado de activos tokenizados del mundo real supera los 31.700 millones de dólares, su apuesta por el cumplimiento normativo empieza a dar frutos.

En los últimos meses, Securitize había reportado un crecimiento de ingresos del 39% en el primer trimestre de 2026, y ha tejido alianzas con actores como Continental Stock Transfer & Trust Company. También ha firmado un contrato con la propia NYSE para respaldar mercados de valores tokenizados y ha lanzado herramientas de verificación de activos con inteligencia artificial. Todo apunta a que la compañía no se limita a ser un gestor de activos digitales: quiere ser la tubería por la que fluyan las finanzas tradicionales hacia la blockchain.

El respaldo de los grandes y el auge de los activos tokenizados

Que BlackRock, ARK Invest y Morgan Stanley mantengan sus posiciones es una señal de que la tokenización está dejando de ser una curiosidad tecnológica. El fondo BUIDL de BlackRock, tokenizado sobre la red de Ethereum, ya es uno de los productos más líquidos de su clase. Y la tecnología PRISM, que Securitize utiliza para liquidaciones rápidas en Solana, muestra que la empresa no se casa con una sola cadena: apuesta por la interoperabilidad cuando el mercado lo pide.

El ecosistema de activos reales tokenizados (RWA, por sus siglas en inglés) ha vivido un boom silencioso. La claridad regulatoria incipiente en Estados Unidos y la entrada en vigor de MiCA en Europa han empujado a gestores de fondos a buscar versiones digitales de bonos del Tesoro, deuda corporativa y hasta inmuebles. No es casualidad que una empresa como Securitize decida salir a bolsa justo ahora.

Tokenizar un bono del Tesoro o un fondo ya no es un experimento. Con BlackRock y Morgan Stanley a bordo, es la antesala de los mercados del futuro.

Análisis: la tokenización en el punto de mira

Conviene poner los pies en el suelo. La cotización de una empresa de tokenización no elimina los riesgos del sector: la dependencia de pocos grandes clientes institucionales, la liquidez aún limitada de algunos tokens RWA o la posible fragmentación regulatoria entre jurisdicciones. Pero la operación de Securitize tiene una lectura clara: los grandes quieren su trozo del pastel y están dispuestos a hacerlo público.

El hecho de que solo un 28,5% de los accionistas del SPAC pidieran su dinero de vuelta indica que los inversores confían en el proyecto. No es una ovación cerrada, pero sí un respaldo sólido para una empresa que factura, crece y tiene contratos con la bolsa más grande del mundo.

El 6 de julio, los ejecutivos de Securitize tocarán la campana de apertura en la NYSE. Será un gesto simbólico, pero también un recordatorio: las infraestructuras de los mercados financieros están migrando onchain, y esta vez el dinero institucional no se queda mirando.


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