Lisa Cook: el Supremo de EE.UU. rechaza su destitución y blinda la Fed

La decisión del Supremo, por 5 votos a 4, impide que el presidente destituya a la gobernadora sin causa justificada. La sentencia consolida la independencia del banco central frente al control político.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha blindado este lunes la independencia de la Reserva Federal al rechazar, por 5 votos contra 4, la destitución de la gobernadora Lisa Cook ordenada por el presidente Donald Trump en agosto de 2025.

La sentencia permite a Cook permanecer en su cargo mientras se resuelve el litigio contra su despido. La Casa Blanca la acusaba de fraude hipotecario por declarar dos residencias como principales para obtener mejores condiciones crediticias, una acusación que Cook niega y considera insuficiente para justificar una destitución ‘con causa’.

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El presidente del Supremo, John Roberts, fue contundente: aceptar la decisión de Trump ‘transformaría en la práctica la protección de la Reserva Federal contra destituciones arbitrarias —que exige una causa justificada— en un régimen de empleo a voluntad’, un salto ‘incompatible con la ley promulgada por el Congreso’.

La Ley de la Reserva Federal de 1935 impide a un presidente destituir a los miembros de la Junta de Gobernadores salvo ‘con causa justificada’. Históricamente, esa causa se ha interpretado como negligencia o malversación, no como desacuerdo político.

Es la primera vez en los 111 años de historia del banco central que un presidente fuerza la salida de un gobernador. Cook fue destituida el pasado agosto y presentó una demanda que un tribunal inferior mantuvo en suspenso a la espera del pronunciamiento del Supremo.

La decisión del Supremo consolida un blindaje que no solo protege a Cook, sino que blinda la política monetaria frente a injerencias políticas de la Casa Blanca.

Una sentencia que reinterpreta los límites del poder presidencial

La votación, con 5 a favor y 4 en contra, refleja una fractura ideológica en el alto tribunal. Clarence Thomas, en su opinión disidente, calificó el fallo de ‘incorrecto’ aunque mostró ‘preocupación’ por el alcance de la primera destitución de un miembro de la Fed.

La clave está en la interpretación de la ‘causa justificada’. El Supremo ha dejado claro que no basta con alegar irregularidades sin un procedimiento previo sólido. Roberts subrayó que convertir la protección legal en un despido a voluntad supondría un giro radical.

Mensaje para los mercados: la Fed sigue siendo independiente

Las reacciones en los mercados de futuros y en el mercado de deuda han sido comedidas, pero el fallo elimina un factor de incertidumbre. Si la destitución hubiera prosperado, se habría abierto la puerta a que futuros presidentes pudieran remodelar la Junta de Gobernadores a su antojo, poniendo en jaque la credibilidad de la política monetaria.

Para los inversores institucionales, mantener una Fed blindada de presiones políticas es esencial para la estabilidad del dólar y la previsibilidad de los tipos de interés.

El blindaje de la Fed no es solo institucional: es una señal para la inflación y el dólar

La independencia de un banco central es la primera línea de defensa contra la inflación. Si el mercado percibe que las decisiones de tipos responden al ciclo electoral, las expectativas de inflación se desanclan y las primas de riesgo se amplían. La decisión del Supremo envía un mensaje rotundo: Estados Unidos no va por ese camino.

En la práctica, Cook seguirá votando en las próximas reuniones del Comité Federal de Mercado Abierto. Su presencia, junto al fallo, refuerza el forward guidance de la Fed en un contexto en que los tipos siguen altos y el mercado laboral muestra signos de ajuste.

No obstante, el desenlace del litigio de fondo aún está por resolverse. Si en el futuro se demuestran las acusaciones, el caso podría reabrirse. Pero el estándar de ‘causa justificada’ acaba de subir de nivel.


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