SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, se incorporará al Nasdaq-100 el próximo 7 de julio, apenas un mes después de protagonizar el mayor debut bursátil de la historia. La inclusión en este selectivo tecnológico refleja la abultada valoración de la empresa, que supera los 2 billones de dólares y genera una ola de flujos de inversión pasiva.
El anuncio oficial del índice, que se hará efectivo antes de la apertura del mercado el martes 7 de julio de 2026, sitúa a la firma de cohetes y satélites en el radar de los inversores globales. La entrada al Nasdaq-100 se produce en un momento en que la acción acumula una revalorización del 21,6% desde el precio fijado en la OPV, un rendimiento que pocos debuts consiguen en tan poco tiempo.
Un hito bursátil a un mes del debut
SpaceX comenzó a cotizar en el Nasdaq el pasado 12 de junio con un precio de salida de 150 dólares, un 11,1% por encima de los 135 dólares fijados en su oferta pública de venta. La primera sesión cerró en 160,95 dólares, equivalentes a un alza del 19,22%, lo que impulsó la capitalización bursátil de la empresa hasta los 2,1 billones de dólares (1,84 billones de euros).
Las cifras, según los datos recogidos por Europa Press, dibujan una trayectoria ascendente que no ha perdido fuelle. En las semanas posteriores, los títulos continuaron escalando posiciones y cerraron el lunes 29 de junio en 164,19 dólares, con una ganancia acumulada del 21,6% respecto al precio de la OPV. Este comportamiento ha sido determinante para que el Nasdaq acelerara la inclusión de la compañía en su índice de referencia.
SpaceX alcanzó una capitalización de 2,1 billones de dólares (1,84 billones de euros) en su estreno bursátil, un tamaño que desborda cualquier comparación con las cotizadas españolas.
El Nasdaq-100, un imán para los flujos de inversión
El Nasdaq-100 mide el rendimiento de las 100 mayores empresas no financieras que cotizan en el Nasdaq y es seguido por más de 200 productos de inversión con más de 800.000 millones de dólares (701.234 millones de euros) en activos bajo gestión a nivel mundial. La entrada de SpaceX en este selectivo implica que los fondos indexados y ETF que replican el índice —gestionados por gigantes como BlackRock, Vanguard o State Street— se verán obligados a comprar acciones de la compañía, lo que podría inyectar un flujo adicional de demanda.
Además de la inclusión en el Nasdaq-100, SpaceX ya forma parte de los índices Russell (Russell 1000, Russell Top 200 y Russell Small Cap Completeness) desde el pasado viernes 26 de junio. La combinación de ambas inclusiones amplía la base de inversores institucionales y refuerza la legitimidad del valor en los mercados.
| Hito | Fecha | Precio (USD) | Variación vs oferta |
|---|---|---|---|
| Oferta (OPV) | 12 junio | 135,00 | — |
| Primer precio | 12 junio | 150,00 | +11,1% |
| Cierre 12 junio | 12 junio | 160,95 | +19,22% |
| Cierre 29 junio | 29 junio | 164,19 | +21,6% |
La puerta cerrada del S&P 500 y los requisitos de solidez
Frente a la rápida bienvenida del Nasdaq, S&P Dow Jones Indices ha mantenido una postura más restrictiva. A principios de junio, el comité del índice rechazó flexibilizar sus condiciones de entrada para compañías de reciente salida a bolsa, como SpaceX, que exigen un periodo mínimo de doce meses de cotización para poder ser consideradas en el S&P 500 o el Dow Jones. El argumento esgrimido fue la necesidad de preservar los “principios fundamentales del índice”, dando prioridad a la viabilidad financiera, la antigüedad y la capacidad de inversión sobre el simple criterio de capitalización.
Esta decisión supone un contratiempo para las aspiraciones de Musk de que su empresa se codee de inmediato con el principal selectivo estadounidense, pero no ha frenado el atractivo de SpaceX entre los inversores. La selección por parte del Nasdaq-100, en cambio, premia la capitalización bursátil y la liquidez, dos métricas que la compañía ha superado con creces en apenas tres semanas de cotización.
Para los analistas, la exclusión temporal del S&P 500 no reduce el valor estratégico de SpaceX. “El Nasdaq-100 es el escaparate natural de las grandes tecnológicas y la inclusión de SpaceX refuerza el perfil innovador del índice”, apuntan fuentes del sector. Además, la empresa aeroespacial se beneficia de un contexto de creciente interés por la economía espacial y la contratación de servicios de lanzamiento, lo que sostiene unas expectativas de crecimiento que justifican su elevada valoración.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La entrada efectiva al Nasdaq-100 el 7 de julio y las compras institucionales de los fondos que replican el índice. Un dato clave será la evolución del volumen de contratación los primeros días posteriores a la inclusión.
- Reacción del valor: La acción acumula una subida del 21,6% desde la OPV. El mercado descuenta que los flujos pasivos sostendrán el precio a corto plazo, aunque la presión vendedora de quienes ya han tomado beneficios podría moderar las alzas.
- Precedente sectorial: Empresas como Tesla o Apple experimentaron un repunte adicional de demanda al ser incluidas en el Nasdaq-100. Sin embargo, la decisión del S&P 500 de no flexibilizar sus reglas fija un horizonte de al menos once meses antes de que SpaceX pueda optar a ese índice, lo que introduce un factor de incertidumbre a medio plazo.




