Morgan Stanley recorta el precio del petróleo Brent a 75 dólares por el exceso de oferta y la reapertura de Ormuz

El banco estadounidense espera un nuevo exceso de oferta tras la normalización del tránsito en el golfo Pérsico. El abaratamiento del crudo aliviará el precio de la gasolina y el gasóleo en España durante el segundo semestre.

Morgan Stanley ha recortado su pronóstico para el crudo Brent a 75 dólares por barril para el tercer trimestre, en la segunda revisión a la baja en solo dos semanas. El banco estadounidense apunta a un nuevo exceso de oferta mundial, desencadenado por la reapertura del Estrecho de Ormuz y la persistente debilidad de la demanda china. Si la previsión se materializa, los conductores españoles notarán un alivio en el precio de la gasolina y el gasóleo en plena temporada estival.

Dos recortes en catorce días: por qué Morgan Stanley ve el Brent a 75 dólares

Los analistas de Morgan Stanley han rebajado su estimación para el Dated Brent a una media de 75 dólares por barril en el tercer trimestre del año. Hace apenas dos semanas, el banco ya había ajustado a la baja sus cifras, recortando el precio esperado desde los 85 hasta los 80 dólares. Ahora, la vuelta del crudo de Oriente Medio a los mercados globales, combinada con unas exportaciones estadounidenses todavía altas y unas compras chinas anémicas, justifica este nuevo tijeretazo.

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El regreso del Estrecho de Ormuz como ruta plenamente operativa supone un cambio radical. Durante meses, las tensiones en la zona habían limitado el tránsito de petroleros, manteniendo artificialmente elevadas las primas de riesgo sobre el barril. Con la normalización del tráfico, el suministro procedente de Arabia Saudí, Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos fluye sin restricciones hacia los mercados asiáticos y europeos.

A esto se suma la producción récord de Estados Unidos, que sigue exportando volúmenes cercanos a los 4 millones de barriles diarios, y la débil demanda china, lastrada por una recuperación económica a medio gas. Los inventarios de crudo en el gigante asiático apenas han crecido en las últimas semanas, y las refinerías independientes, conocidas como ‘teteras’, operan a tasas inferiores al 60% de su capacidad. Todo apunta a un mercado bien abastecido, si no sobreabastecido.

El banco no es el único que ha movido ficha. Otras casas de análisis, como Goldman Sachs y Barclays, también han revisado sus previsiones a la baja en las últimas semanas, aunque mantienen estimaciones algo superiores, en el entorno de los 78-82 dólares. La convergencia bajista, sin embargo, es ya un hecho.

La combinación de oferta abundante y demanda raquítica está empujando al Brent hacia niveles que no se veían desde principios de 2025.

Gasolina y gasóleo más baratos: lo que puede esperar el conductor español

El precio de los carburantes en España tiene una correlación muy estrecha con la cotización del Brent, con un desfase típico de entre dos y tres semanas. Si el crudo se sitúa en los 75 dólares por barril, el litro de gasolina 95 podría bajar hasta los 1,50 euros, desde los 1,62 euros de media actuales, según cálculos propios basados en la serie histórica. El gasóleo A, por su parte, se movería en el entorno de 1,38 euros por litro.

Este alivio es especialmente bienvenido en un año en el que el turismo por carretera sigue batiendo récords. Las vacaciones de verano, con sus desplazamientos masivos, suelen tensionar la demanda de combustible, pero una oferta de crudo más holgada ayuda a amortiguar los picos estacionales. Para un hogar medio que llene el depósito una vez por semana, el ahorro podría superar los 15 euros al mes.

Además, el gasóleo de calefacción —que en muchas comunidades autónomas es relevante en invierno— también se beneficiaría de esta tendencia bajista, aunque el efecto se dejaría sentir sobre todo a partir de octubre, cuando arranca la campaña de compras para llenar los tanques.

Morgan Stanley

Análisis: exceso de oferta con fecha de caducidad

La previsión de Morgan Stanley refleja una fotografía de corto plazo que, en mi opinión, no captura algunos factores estructurales que podrían dar la vuelta al mercado. La reapertura de Ormuz es un alivio inmediato, sí, pero la geopolítica de Oriente Medio sigue siendo volátil. Un nuevo incidente —un ataque a un petrolero, una escalada entre Irán y Arabia Saudí— bastaría para volver a estrangular el tránsito y disparar las primas de riesgo. Esa amenaza no ha desaparecido.

Por otro lado, la debilidad de la demanda china es real, pero Pekín tiene margen para estimular su economía. Si el Gobierno chino aprueba nuevos paquetes de infraestructura o medidas de apoyo a la industria, la demanda de crudo podría repuntar más rápido de lo que ahora descuenta el mercado. De hecho, los últimos datos de tráfico aéreo y de carreteras en China muestran cierta recuperación estacional que, aunque tibia, indica que la parálisis no es permanente.

El Brent a 75 dólares puede ser un espejismo si la demanda china despierta o si la geopolítica vuelve a calentar Ormuz.

Y luego está la OPEP+. El cártel no se ha pronunciado aún sobre estos precios, pero tiene capacidad de sobra para retirar barriles del mercado si el barril cae por debajo de cierto umbral. Arabia Saudí, en concreto, necesita precios por encima de los 80 dólares para financiar su ambicioso plan Visión 2030. No tardará en convocar una reunión extraordinaria si la tendencia bajista se consolida.

En definitiva, la rebaja de Morgan Stanley es una señal de que el mercado petrolero ha entrado en una fase de corrección. Pero, como hemos visto en ciclos anteriores, los episodios de exceso de oferta rara vez duran más de un par de trimestres. Habrá que seguir muy de cerca los próximos datos de inventarios y, sobre todo, el pulso de la demanda china cuando llegue septiembre.


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