Ola de calor en Europa: miles de muertos y temperaturas récord

El presentador Juan Ramírez recogió testimonios y datos alarmantes desde Berlín, Copenhague y París mientras la OMS alerta de un verano que revive los peores temores climáticos

Europa se asfixia. Alemania superó los 41 grados este fin de semana, Dinamarca batió su récord histórico con 37 grados y la Organización Mundial de la Salud ya contabiliza más de 1.300 muertos por la ola de calor que azota el continente. No hablo de un escenario de ciencia ficción, sino del último informe en vivo de DW Español, que refleja un verano que apenas comienza y ya ha dejado imágenes tan extremas como carreteras reventadas en Alemania o cañones de agua de la policía berlinesa enfriando a los viandantes.

Récords que saltan del centro al norte

En Dinamarca, los termometros alcanzaron 37 grados, superando el anterior récord de 1975. Una vecina de Copenhague confesó al equipo de DW Español que a lo largo de su corta vida ya nota cambios muy evidentes en todas las estaciones. «No creo que nadie esté hecho para este tipo de temperaturas», añadió, mientras la capital danesa se convertía en un hervidero de sombra y botellas de agua.

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En Alemania, donde también cayeron marcas históricas, las consecuencias saltaron a la calzada. Varias carreteras del país se agrietaron y reventaron por la dilatación térmica, un fenómeno que los servicios de emergencia atribuyeron directamente a los más de 40 grados registrados durante la tarde del sábado.

La sombra de 2003 y la alerta de la OMS

El ministro del Interior de Francia recordó ante las cámaras de DW Español la catástrofe de 2003, cuando una ola de calor menos extrema causó unas 15.000 muertes en el país, casi todas de adultos mayores. Aseguró que esta vez Francia ha aprendido la lección: «Hemos sido capaces de anticiparnos, adaptarnos y reaccionar con rapidez». Sin embargo, la presión hospitalaria empieza a notarse en varios países.

La Organización Mundial de la Salud, según recogió el informativo del canal alemán, ya eleva la cifra de víctimas mortales por el calor extremo a más de 1.300 personas y advierte de que la cifra podría seguir escalando mientras los termómetros se mantengan en valores récord.

«. En Alemania, donde este fin de semana se batieron nuevas marcas, el asfalto literalmente no pudo con la presión. Carreteras reventadas y cortes de tráfico se sumaron a los avisos de evitar el transporte público sin aire acondicionado, una recomendación que las autoridades berlinesas repitieron a lo largo de la jornada más ardiente.

Las lecciones de 2003 parecen haber calado en algunos gobiernos, pero la capacidad de reacción se enfrenta a un calor que llega cada vez más temprano. La rapidez con la que Dinamarca ha pulverizado un récord de casi medio siglo resulta difícil de digerir sin pensar en los modelos climáticos que dibujaban estos escenarios para mediados de siglo.

Berlín, una ciudad que se refresca a cañonazos

La cara más curiosa de esta emergencia la puso Berlín. La policía desplegó dos cañones de agua por toda la ciudad para aliviar a los transeúntes, mientras los termómetros de la capital alemana batían récords históricos con más de 41 grados. El presentador de DW Español, Juan Ramírez, confesó desde el estudio berlinés que él mismo había vivido una jornada «ardiente» y pidió a los ciudadanos que evitasen los desplazamientos largos.

Los verlineses improvisaron paraguas como sombrillas y se agolparon en la orilla del río Spree, lidiando con una temperatura que no es habitual ni siquiera en pleno verano. Imágenes tan refrescantes como inquietantes, porque detrás del ingenio ciudadano asoma una pregunta incómoda: ¿cómo será el próximo verano si este solo es el inicio?

Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de DW Español en YouTube.


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