Cinco horas a cero euros. Este domingo 28 de junio, el precio mayorista de la electricidad se desploma hasta los 0,00 €/MWh durante cinco horas consecutivas —de 12:00 a 17:00—, según los datos del operador OMIE. Es la ventana de ahorro más generosa del mes para los hogares con tarifa regulada.
El precio medio del día se sitúa en 66,46 euros por megavatio hora (€/MWh), muy por debajo del cierre del sábado (70,19 €/MWh), pero el dato clave no es la media, sino ese valle prolongado que permite encender lavadoras, lavavajillas, hornos y, sobre todo, cargar el coche eléctrico sin que el contador sume ni un céntimo.
Las horas doradas: del mediodía a la tarde a coste cero
El domingo arranca con precios elevados: durante la madrugada el MWh supera los 122 euros, con un pico de 122,33 €/MWh entre la 1:00 y las 2:00. A partir de las 10:00 la curva se derrumba: a las 12:00 toca los 0,00 €/MWh y se mantiene clavada hasta las 17:00. El tramo más estable y con plena gratuidad va de 15:00 a 16:00, ideal para los electrodomésticos de ciclo largo.
Por la noche, el repunte es brusco. A las 20:00 los precios superan los 108 €/MWh y alcanzan el máximo diario de 134,10 €/MWh entre las 22:00 y las 23:00. La recomendación es unánime: adelantar todo el consumo a la ventana gratuita y evitar encender lavavajillas, horno o el cargador del coche después de las 20:00.
El ahorro real: cómo aprovechar la ventana gratuita
Para quien tenga tarifa regulada (PVPC), el coste variable de la luz se calcula hora a hora. Con cinco horas a 0,00 €/MWh, el término de energía de esa franja no suma nada. Programar la lavadora a las 15:00 en lugar de a las 22:00 puede suponer un ahorro de más de un euro en una sola colada, según cálculos de la OCU. Si sumamos lavavajillas, plancha y carga del coche, la diferencia en la factura mensual es apreciable.
Para un hogar medio, la posibilidad de desplazar el 30% del consumo diario a la franja gratuita puede recortar la factura mensual en torno a un 5-7%, según datos del comparador HelpMyCash. No es una cifra espectacular, pero en un contexto de precios al alza, cada céntimo cuenta. Y si el consumidor además tiene contratada una tarifa con discriminación horaria, el ahorro se multiplica al combinar las horas valle del fin de semana con los periodos supervalle de los días laborables.
Cinco horas a cero euros no son un espejismo de domingo: reflejan un sistema eléctrico donde la solar inunda el mercado y hunde los precios.
Este fenómeno no es nuevo, pero en 2026 se ha vuelto más frecuente. Los domingos soleados de primavera y verano, con baja demanda industrial y alta generación fotovoltaica, el mercado mayorista cotiza a mínimos o incluso a cero. Las renovables cubren casi toda la demanda, y el precio marginal se desploma porque la electricidad más barata —la solar— fija el precio. Los ciclos combinados de gas apenas entran, y las centrales nucleares reducen carga.
El lado oscuro de estas jornadas es el vertido de energía renovable. Cuando la producción solar supera la demanda y el precio cae a cero, parte de la electricidad se pierde porque las redes no pueden absorberla. Las baterías de almacenamiento empiezan a amortiguar este desfase, pero su despliegue aún es insuficiente para evitar que muchos gigavatios queden sin aprovechar.

El sistema de fijación marginalista tiene esta paradoja: cuando sobra producción renovable, el precio se hunde, beneficiando a los consumidores con tarifa indexada, pero reduciendo los ingresos de los generadores. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) lleva meses advirtiendo de la necesidad de revisar el diseño para evitar que los parques solares dejen de ser rentables y se frene la inversión.
Más allá del domingo: qué dice este patrón sobre el futuro de la factura
Las horas valle con precio cero son cada vez más largas. Según Red Eléctrica, en lo que va de 2026 se han registrado más de 150 horas con el precio mayorista por debajo de 5 €/MWh, el triple que en el mismo período de 2024. Esto obliga a repensar el almacenamiento: baterías, hidrógeno verde y gestión de la demanda son las tres patas para casar generación y consumo. Mientras tanto, los hogares que puedan aprovechar estas ventanas horarias verán un alivio en la factura, pero el ahorro no es automático: exige programar los electrodomésticos y, en muchos casos, cambiar los hábitos.
La pregunta que sobrevuela el sector es si el Gobierno mantendrá la tarifa PVPC indexada al mercado o la reformará para evitar la volatilidad. El nuevo sistema de precios propuesto por la CNMC, que incorpora una cesta de futuros a largo plazo, podría reducir los picos y los valles, aunque también diluiría la oportunidad de aprovechar las horas a cero. Por el momento, este domingo regala cinco horas de luz sin coste marginal. Conviene sacarles partido.




