Barcelona reurbaniza Tenor Masini como plataforma única peatonal en Sants por 2,24 millones

La calle se convertirá en un espacio de prioridad peatonal entre las calles Sants y Violant d'Hongria. Las obras arrancarán en invierno de 2027 y durarán un año, con un presupuesto de 2,24 millones de euros.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Barcelona aprueba la reurbanización de la calle Tenor Masini como plataforma única peatonal, con obras a partir de invierno de 2027.
  • ¿Quién está detrás? El Ayuntamiento de Barcelona, distrito de Sants-Montjuïc.
  • ¿Qué impacto tiene? Mejora la accesibilidad y la movilidad peatonal, elimina barreras y gana espacio público en el barrio de Sants, con una inversión de 2,24 millones de euros y un año de obras.

El Ayuntamiento de Barcelona ha dado luz verde a la reurbanización de la calle Tenor Masini con un modelo de plataforma única que prioriza al peatón. La intervención, que renovará el tramo entre la calle de Sants y Violant d’Hongria, supone una inversión de 2,24 millones de euros y un plazo de ejecución de doce meses a partir del invierno de 2027.

Así será la nueva plataforma única

Actualmente, Tenor Masini arrastra serias limitaciones de accesibilidad: aceras estrechas, bordillos altos y un pavimento degradado que dificulta el paso de personas con movilidad reducida o carritos de bebé. Según ha informado el Ayuntamiento, el proyecto transformará la calle en una plataforma compartida sin desniveles entre calzada y acera, al estilo de otras intervenciones consolidadas en la ciudad, como Consell de Cent o Girona.

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La actuación incluye la renovación integral de los servicios soterrados, la sustitución del mobiliario urbano, la plantación de nuevo arbolado y la la implementación de una red de drenaje sostenible. El diseño, además de eliminar barreras arquitectónicas, reordena los espacios de carga y descarga para mantener la actividad comercial sin sacrificar la prioridad peatonal.

Calendario y factura: 2,24 millones hasta 2028

El consistorio ha fijado un presupuesto de 2,24 millones de euros y un año de trabajos. El inicio está previsto para el invierno de 2027, por lo que la nueva calle no estará operativa hasta finales de 2028. Durante ese período, los vecinos y comercios de la zona tendrán que convivir con el polvo y el ruido propios de una obra de este calibre, aunque el Ayuntamiento aún no ha detallado el plan de movilidad alternativo.

La cifra, contenida dentro de los planes de inversión del distrito, se suma a otras partidas similares en Sants-Montjuïc: en los últimos dos años, el barrio ha visto cómo calles como Canalejas o Rosés adoptaban también criterios de calmado de tráfico. Un año de obras por delante. Paciencia vecinal.

La peatonalización de Tenor Masini no es solo una mejora de accesibilidad: es el reflejo de una Barcelona que, calle a calle, le va ganando espacio al coche.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto va más allá del bolsillo municipal. Con esta plataforma única, Barcelona consolida su giro hacia una movilidad donde el peatón es el centro. En Sants, un distrito denso y con una alta vida de barrio, recuperar espacio para caminar significa también reforzar el comercio de proximidad: los estudios de otras peatonalizaciones en la ciudad muestran que, tras la obra, la facturación de las tiendas locales suele repuntar.

La zona cero de la actuación es el eje Tenor Masini, pero la onda expansiva toca todo el barrio. La calle conecta dos arterias clave —Sants y Violant d’Hongria— y su transformación crea un itinerario peatonal cómodo entre la estación de Sants y la parte alta del distrito. De paso, aligera la presión del tráfico de paso en vías adyacentes, un efecto buscado por las supermanzanas barcelonesas.

El dato que resume la operación es ese presupuesto de 2,24 millones. No es una cifra astronómica en el contexto de la movilidad barcelonesa, pero sí el coste de un año de obras y un recordatorio de que la pacificación del espacio público se paga en molestias inmediatas y en euros. El Ayuntamiento defiende que la inversión se amortiza con creces en salud, descarbonización y calidad de vida, aunque los comerciantes que dependen de la carga y descarga seguirán de cerca la ejecución.

La lectura a cinco años es clara: si el modelo funciona, Tenor Masini será un eslabón más en la red de calles pacificadas que el gobierno de Jaume Collboni quiere extender a todos los distritos. La incógnita, como siempre en estos proyectos, es cómo se gestiona la convivencia entre el peatón, la bici y los vehículos de reparto durante la obra y después de ella.


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