Santander y BBVA negocian despidos pactados ante el recorte del 30% de plantillas por IA

Las entidades pactan más de 3.000 salidas voluntarias en 2026 mientras los análisis internos apuntan a un ajuste de plantilla de entre el 10% y el 30% a medio plazo. Santander ofrece condiciones similares al ERE de 2021 y los sindicatos presionan para mejorarlas.

Santander y BBVA, dos de los mayores bancos españoles, negocian con los sindicatos nuevos marcos de salidas pactadas ante la previsión de que la inteligencia artificial (IA) recorte hasta un 30% de las plantillas a medio plazo, según fuentes financieras. Las entidades se anticipan con prejubilaciones masivas mientras evalúan el impacto de la IA en su estructura de costes, en un contexto en el que las cifras de beneficios récord permiten afrontar los desembolsos por indemnizaciones.

Las negociaciones activas en los grandes bancos

La gran banca española se prepara para una nueva oleada de bajas voluntarias tras cuatro años de incremento neto de plantilla. Este mismo mes de junio, Santander ha iniciado las conversaciones con los representantes de los trabajadores para pactar un marco común de prejubilaciones. CaixaBank ya había adoptado un esquema similar, mientras que BBVA cerró su propio acuerdo en el primer trimestre, con la salida de 750 trabajadores en todo el grupo, de los cuales 230 estaban en España. En Sabadell se han registrado 400 adhesiones a su programa de bajas incentivadas.

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Los sindicatos no persiguen una cifra concreta de salidas. Lo que demandan es un marco estandarizado de prejubilaciones que evite las negociaciones individualizadas. Santander ha accedido a esa petición y ha puesto sobre la mesa las mismas condiciones que aplicó en el ERE de 2021. Las organizaciones sindicales, que calculan un potencial de hasta 2.000 empleados afectados, presionan ahora para mejorar aquellos términos.

Estas salidas suponen un coste inmediato para los bancos. El año pasado, Santander desembolsó 315 millones de euros para financiar 962 prejubilaciones en todo el grupo. Y para el conjunto de la banca, se esperan más de 3.000 salidas pactadas en 2026.

El impacto de la IA: estimaciones del 10% al 30% de ajuste

En privado, banqueros y consultores especializados barajan horquillas de recorte de empleo por la IA de entre el 10% y el 30%. Jean-Werner de T’Serclaes, jefe de consultoría bancaria europea de FTI, apuntó a un ajuste probable del 10%. En algunos grandes bancos del continente, fuentes internas elevan esa previsión hasta el 30%, al considerar que buena parte de los procesos pueden automatizarse sin que la capacidad de captar y gestionar clientes se resienta.

Santander ya ha cuantificado parte del retorno que espera de de la inversión en inteligencia artificial y otras tecnologías. En su plan estratégico hasta 2028, prevé un beneficio neto de 1.000 millones de euros gracias al impacto combinado de más ingresos y menores costes. Uno de los indicadores clave que maneja la entidad presidida por Ana Botín es la reducción del coste por cliente, que pasaría de 264 a 220 euros, un descenso del 17%.

El presidente de BBVA, Carlos Torres, ha calificado su visión sobre el empleo de “optimista”, aunque ha reconocido que la transformación de las plantillas será mayor que la vivida con la digitalización. Aquel proceso, desarrollado en paralelo a la crisis financiera, supuso un recorte cercano al 30% de la plantilla en poco más de una década y el cierre del 40% de las oficinas. Fuera del sector, el presidente de Mapfre, Antonio Huertas, se ha comprometido a que ningún empleado salga del grupo asegurador por la IA y ha reclamado una “visión humanista” ante el despliegue de estas herramientas.

Un recorte del 30% de la plantilla en los grandes bancos españoles equivaldría a decenas de miles de empleos, pero las entidades prefieren pilotar las salidas mediante acuerdos voluntarios mientras los beneficios récord financian las indemnizaciones.

La ciberseguridad añade otra capa de urgencia. El Banco Central Europeo (BCE) ya se ha reunido con los CEO y responsables de tecnología de las entidades supervisadas tras la aparición de Mythos, la herramienta de IA de Anthropic con capacidad para detectar y explotar vulnerabilidades a alta velocidad. Fráncfort prepara una carta en formato ‘Dear CEO’ con deberes específicos para que los bancos refuercen sus defensas.

ERE banca

Un ahorro de costes que amenaza los ingresos recurrentes

El análisis del CEO de Andbank y de MyInvestor, Carlos Aso, introduce un matiz relevante: la IA no solo promete eficiencia, sino que amenaza el corazón de los ingresos bancarios. Según su estimación, los bancos podrían ahorrar en torno al 25% de los gastos con la automatización inteligente. Pero el riesgo está en el pasivo del negocio. Los 5.500 millones de euros anuales en comisiones que genera la banca, con incrementos cercanos a los dos dígitos cada año, quedarían expuestos si la IA facilita a los clientes el acceso a productos más baratos y transparentes.

Aso desglosó el impacto potencial por áreas: en la red comercial, que absorbe el 45% de los costes, se podría recortar un 25%; en tecnología (20% del gasto), un 20%; en back office (10% del gasto), hasta un 45%; en marketing (5% del gasto), un 30%; y en compliance y riesgos (20% restante), otro 20%. Con todo, advierte de que en un escenario extremo en el que todos los productos de inversión migrasen a fondos indexados o ETF de bajo coste, los ingresos por comisiones de la banca podrían desplomarse de 5.500 a 1.500 millones de euros, forzando a una reducción de costes del 75% para mantener el equilibrio.

“Cualquier herramienta de IA ya recomienda fijarse en las comisiones e indexarse al mercado con la gestión pasiva para invertir”, ilustró Aso ante el foro económico de la APIE, BBVA y la UIMP. Si la brecha de educación financiera entre los españoles y otros inversores europeos se estrecha, la presión sobre los depósitos —hoy retribuidos al 0,5% de media— y las comisiones podría ser estructural.

La banca, de momento, esquiva el discurso del despedido masivo. Las salidas siguen siendo pactadas en formato de prejubilación o de adhesión voluntaria. Pero la coincidencia temporal entre las nuevas rondas de bajas y las previsiones de ajuste por IA dibuja un horizonte en el que la reestructuración de plantillas, más temprano que tarde, se medirá por decenas de miles de trabajadores.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El cierre de las negociaciones entre Santander y los sindicatos y la posible extensión del modelo a otras entidades. Cualquier mención explícita al impacto de la IA en las futuras presentaciones de resultados será la señal más directa para contrastar las horquillas de recorte.
  • Reacción del valor: El mercado descuenta que los bancos con mayor capacidad de generación de capital (Santander y BBVA) pueden costear las indemnizaciones sin erosionar sus ratios. La clave estará en si las salidas se aceleran antes de que los márgenes netos empiecen a estrecharse por la competencia digital.
  • Precedente sectorial: La digitalización anterior recortó el 30% del empleo en una década. La diferencia ahora es que la banca parte de una posición de fortaleza financiera, lo que facilita los pactos voluntarios y la contratación de perfiles tecnológicos antes de que la IA obligue a ajustes más drásticos.

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