La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha remitido al Consejo de Estado la propuesta de retribución para las redes de gas: 13.000 millones de euros entre 2027 y 2032, con una rentabilidad reconocida del 6,46%. La cifra, que afecta a Naturgy, Enagás, Redexis y otras compañías, supone un incremento medio de los peajes de aproximadamente el 2%, aunque en la mayoría de los casos queda por debajo de las aspiraciones del sector.
El reparto de los 13.000 millones
El esquema incluye tres grandes partidas. La distribución de gas, que abarca las redes que llegan a los usuarios y es propiedad de Naturgy, Redexis, Madrileña Red de Gas, Nortegas y Gas Extremadura, recibirá una retribución media de 1.193,66 millones de euros anuales en el escenario tendencial, lo que suma más de 7.100 millones en los seis años del periodo regulatorio.
Para el transporte de gas, que gestiona Enagás a través de los grandes gasoductos, la CNMC reconoce 575,46 millones de euros al año (un total de casi 3.453 millones). Las plantas de regasificación, también de Enagás y Reganosa, percibirán 377,11 millones de euros anuales, cerca de 2.263 millones en el sexenio.
De hecho el regulador ya avanzó en marzo unos importes muy similares y apenas los ha modificado tras el período de alegaciones. La subida media del 2% en los peajes queda lejos de las expectativas de las empresas, que pedían un reconocimiento mayor para mantener sus inversiones.
Rentabilidad y relevo en el regulador
La rentabilidad reconocida del 6,46% es una de las claves del nuevo marco. Las gasistas llevaban años avisando de que, sin una retribución suficiente, la red de distribución de gas corría el riesgo de descapitalizarse. La cifra supone un espaldarazo, aunque no cierra la puerta a posibles reclamaciones judiciales.
La CNMC ha fijado una rentabilidad del 6,46% para las gasistas, un giro que refuerza la viabilidad de las redes en plena transición energética.
Este movimiento llega en un momento de transición en la CNMC. Su presidenta, Cani Fernández, cuyo mandato expiró el pasado 17 de junio, sigue al frente hasta la toma de posesión de Juan José Ganuza, el candidato propuesto por el Gobierno. Es uno de los últimos grandes expedientes que firma Fernández.
Análisis: el gas no se jubila, se sube el sueldo
El nuevo marco retributivo llega con el gas natural fuera de los focos de la política energética, pero sin haber perdido su función de respaldo. La electrificación avanza, pero las redes de gas siguen siendo imprescindibles para la industria y para la calefacción de millones de hogares. La CNMC lo sabe y por eso ha relajado ligeramente la presión sobre los peajes.
La decisión contrasta con la tensión que vive el sector eléctrico, que acumula un déficit provisional de 1.147,61 millones al cierre de abril, según la propia CNMC. Las eléctricas han judicializado sus diferencias con Competencia, pero las gasistas han optado por un perfil más bajo. Eso sí, con el horizonte 2032, las cifras aprobadas no blindan a las compañías frente a un posible deterioro de la demanda.
La salida de Cani Fernández y la llegada de Juan José Ganuza añaden incertidumbre. Fernández ha pilotado el expediente con un criterio favorable a unas infraestructuras que, si bien son de origen fósil, seguirán operando en un escenario de transición largo. Habrá que ver si el nuevo presidente mantiene ese equilibrio o introduce cambios cuando se revisen los parámetros dentro de tres años.




