Brian Armstrong reduce costes de IA un 50% y llama a la caída de Bitcoin ‘brisa fresca’

La empresa recorta su gasto en inteligencia artificial mediante un enrutamiento más inteligente, almacenamiento en caché y modelos abiertos más económicos. El CEO de Coinbase considera que el actual retroceso de Bitcoin, que ha perdido un 53% desde máximos, es solo un enfriamient

Brian Armstrong, el CEO de Coinbase, ha revelado que la plataforma ha reducido a la mitad sus costes de inteligencia artificial mientras el uso de tokens crecía exponencialmente. Al mismo tiempo, ha calificado el actual retroceso del precio de Bitcoin como una simple ‘brisa fresca’, lejos de los inviernos cripto del pasado.

Dos noticias en apariencia desconectadas que, sin embargo, dibujan una misma lectura de mercado: la madurez del sector y la búsqueda de eficiencia por encima del miedo.

Publicidad

Cómo Coinbase ha reducido a la mitad los costes de inteligencia artificial

Armstrong detalló tres técnicas que permitieron desacoplar el consumo de IA del gasto, una hazaña operativa que no implica recortes, sino una escalabilidad inteligente. La primera es un enrutamiento de modelos más inteligente: cada tarea se asigna al modelo más barato que pueda completarla con la calidad requerida, sin depender siempre de los más potentes y caros. La segunda, un almacenamiento agresivo en caché, que evita calcular resultados repetidos cuando las consultas se repiten. Y la tercera, un giro hacia modelos abiertos (open-weight) para tareas rutinarias, reservando los modelos avanzados solo para procesos de alto valor añadido.

Los modelos open-weight, como los que proporcionan Mistral o ciertas versiones de Llama, permiten ejecutar tareas rutinarias a un coste hasta diez veces inferior al de los modelos propietarios más avanzados, sin sacrificar la funcionalidad en usos internos.

“Cómo mantener el gasto en IA estable mientras el uso de tokens crece exponencialmente: No con fricción ni alertas de gasto. Con mejores configuraciones predeterminadas, enrutamiento y almacenamiento en caché”, escribió el CEO en un tuit el 26 de junio.

La empresa no ha revelado las cifras absolutas del ahorro, pero la combinación de estas técnicas ha permitido que el gasto caiga a la mitad mientras el volumen de tokens procesados se disparaba. En lugar de limitar el uso, Coinbase ha creado una capa de infraestructura que permite escalar sin que la factura se convierta en un problema.

Bitcoin en ‘modo brisa fresca’: por qué la caída actual no es un invierno

Si el recorte de costes en IA es la parte operativa, la otra gran afirmación de Armstrong ha sido directa al ánimo del mercado. En el mismo hilo, describió la caída actual de Bitcoin como “apenas un invierno, más bien una brisa fresca”, en referencia a la corrección que arrastra el precio desde octubre de 2025.

Los números le dan cierta razón. Bitcoin ha perdido aproximadamente un 53% desde los 126.073 dólares que marcó su máximo, lo que convierte este ciclo en el mercado bajista más suave de la historia. Los ciclos anteriores registraron retrocesos de entre el 77% y el 93%, con varios de ellos prolongándose más de un año. Los inversores institucionales, que ahora representan una parte considerable del mercado, no están liquidando posiciones de forma masiva; al contrario, los flujos de los ETF de bitcoin se mantienen estables, reflejo de una confianza de fondo que diferencia este ciclo de los anteriores.

Armstrong situó un posible suelo en los 60.000 dólares, aunque los datos on-chain aún no muestran las señales de capitulación que suelen marcar los mínimos del ciclo. Esa discrepancia entre precio y datos de red ha sido una constante desde 2024, y sugiere que la recuperación podría ser más gradual que las de otros ciclos. De hecho, la señal clásica del halving de los 500 días —que muchos analistas siguen— no se activará hasta noviembre de 2026, lo que alarga el horizonte temporal de la próxima fase alcista.

Armstrong no ve un invierno, sino un enfriamiento que la industria ya sabe gestionar sin dramas.

Dos lecturas que convergen: eficiencia tecnológica y madurez del mercado cripto

La reducción de costes en IA y la calificación del ciclo bajista como una brisa comparten un mismo trasfondo: un sector que ha profesionalizado su gestión de riesgos. Coinbase no ha improvisado esta eficiencia; es fruto de una estrategia de infraestructura que muchas empresas tecnológicas están adoptando. No se trata de apretarse el cinturón, sino de gastar mejor para crecer más.

En paralelo, el mercado cripto ha incorporado actores institucionales, productos cotizados (ETF) y una liquidez más profunda que han suavizado los picos y los valles. La corrección actual, con todos sus matices, recuerda más a un ajuste bursátil prolongado que a las crisis existenciales de 2018 o 2022. La madurez del mercado atenúa la volatilidad, pero también alarga los tiempos de espera; la señal del halving a 500 días es un recordatorio de que la historia se toma su tiempo.

No obstante, conviene ser prudente. El hecho de que los datos on-chain no confirmen aún la capitulación sugiere que todavía podría producirse una sacudida antes de la recuperación. Además, el verdadero cuello de botella de la inteligencia artificial no es la calidad de los modelos, sino el acceso a la energía y la computación, como el propio Armstrong señaló a principios de mes. Ese es el reto que limitará, o potenciará, la adopción masiva de la IA, más aún que los presupuestos.


Publicidad