El Supremo de EE.UU. avala deportaciones masivas EE.UU. al levantar TPS a un millón de inmigrantes

La decisión del Supremo, adoptada por la mayoría conservadora, allana el camino para las expulsiones de cientos de miles de haitianos y sirios protegidos hasta ahora. El fallo sienta un precedente para el resto de los 1,3 millones de beneficiarios del TPS en Estados Unidos.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha respaldado hoy una de las medidas migratorias más contundentes de la era Trump. Lo ha hecho al despejar el camino para las deportaciones masivas de más de un millón de inmigrantes que hasta ahora estaban protegidos por el Estatus de Protección Temporal (TPS). La decisión, adoptada por la mayoría conservadora (6 votos frente a 3), afecta directamente a cientos de miles de haitianos y sirios, y sienta un precedente que dejará sin cobertura al resto de beneficiarios del programa.

Detalles de una decisión de gran calado

El fallo, emitido el jueves 25 de junio, anula las protecciones humanitarias que amparaban a inmigrantes de Haití y Siria mientras las condiciones en sus países de origen fuesen consideradas demasiado peligrosas. La Administración Trump ya había intentado eliminar esos permisos al comienzo de su mandato, pero la medida fue bloqueada por tribunales inferiores. Con la sentencia del Supremo, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza quedan habilitados para iniciar los procedimientos de expulsión.

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  • Votación: 6 jueces conservadores a favor, 3 progresistas en contra.
  • Colectivos afectados de inmediato: inmigrantes de Haití y Siria con TPS activo.
  • Alcance total: aproximadamente 1,3 millones de personas de 17 países residen en Estados Unidos gracias a este programa. El año pasado, el alto tribunal ya permitió revocar el estatus a miles de venezolanos.

En paralelo, el Supremo también dictó otro fallo migratorio relevante: determinó que los inmigrantes que llegan a la frontera sur no tienen derecho a solicitar asilo hasta que no crucen físicamente al territorio estadounidense. Los agentes fronterizos podrán, por tanto, detenerlos en la propia línea divisoria antes de que formalicen su petición.

«Más personas morirán. Más personas intentarán cruzar la frontera ilegalmente, y algunas lo conseguirán mientras que otras no. Más personas darán media vuelta y quedarán expuestas a la violencia por algo que no pueden o no deberían tener que cambiar de sí mismas.» — Sonia Sotomayor, jueza del Tribunal Supremo de Estados Unidos, voto disidente del fallo sobre asilo, junio de 2026

Lo que me dicen estos dos fallos sobre la política migratoria y la economía

He estudiado con atención las consecuencias de este giro del Supremo. Más allá del drama humanitario que ya ha denunciado la jueza Sotomayor, la retirada del TPS tendrá un impacto económico inmediato. Sectores como la construcción, la hostelería y los servicios de cuidados, muy dependientes de la mano de obra inmigrante, podrían perder decenas de miles de trabajadores de manera repentina. No es un asunto menor: según la Oficina de Estadísticas Laborales, casi el 18% de los empleados en la construcción de viviendas en Estados Unidos son de origen extranjero, y una parte significativa de ellos procede de países con TPS.

Además, la decisión reafirma la sintonía entre la mayoría conservadora del tribunal y los deseos ejecutivos de la Casa Blanca, lo que genera una sensación de precedente peligroso para otras formas de protección humanitaria. Eso sí, el factor electoral de 2026 no puede ignorarse: la migración es uno de los ejes centrales de la campaña, y este varapalo a los inmigrantes con TPS puede movilizar tanto al voto conservador como al bloque latino y afroamericano, que se juegan la estabilidad de redes familiares y económicas enteras.

Lo que observo es una administración que utiliza la ortodoxia judicial para consolidar un giro restrictivo sin necesidad de pasar por un Congreso dividido. Y un Tribunal Supremo dispuesto a validarlo. El riesgo es que el TPS se convierta en un arma arrojadiza entre administraciones, con una inseguridad jurídica tan alta que nadie —ni empresarios ni inmigrantes— sepa a qué atenerse.

🌍 El impacto en España y Europa

El fallo tendrá repercusiones en la eurozona, aunque de forma indirecta. La comunidad venezolana es una de las más numerosas dentro del TPS y mantiene fuertes vínculos con España. Si el programa se desmantela por completo, es previsible un aumento de la presión migratoria hacia Europa, con llegadas a través de las rutas atlántica y mediterránea. España, que ya es la principal puerta de entrada de ciudadanos venezolanos y colombianos en la UE, podría ver incrementadas las solicitudes de asilo y reagrupación familiar.

  • Euríbor e hipotecas: sin impacto directo significativo; la decisión no altera la política monetaria de la Fed.
  • Tejido empresarial español: los exportadores que operan en Estados Unidos podrían enfrentarse a un mercado laboral más tensionado y a una menor capacidad de consumo en determinadas comunidades, aunque el efecto es acotado.
  • Política migratoria de la UE: Bruselas sigue de cerca estos movimientos porque endurecen el discurso securitario global y legitimarán a los partidos que presionan por una Europa Fortaleza. La próxima cumbre del Consejo Europeo podría incluir el tema en su agenda informal.

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