30 periódicos locales de EE.UU. demandan a OpenAI y Microsoft por uso no autorizado de contenidos

La acción colectiva, presentada el 26 de junio, acusa a las tecnológicas de 'robo sistemático' de cientos de miles de artículos sin compensación. Los editores buscan fijar un precedente que obligue a remunerar el uso de contenidos periodísticos en el entrenamiento de modelos de I

Más de 30 editores de periódicos locales estadounidenses, dueños de un colectivo de casi 400 cabeceras, presentaron el 26 de junio una demanda colectiva contra OpenAI y Microsoft en los tribunales de Estados Unidos. La acusación: el uso no autorizado de sus contenidos para entrenar modelos de inteligencia artificial como ChatGPT y Copilot sin permiso ni compensación.

Según el texto de la demanda, los editores consideran que se trata de un «robo sistemático y deliberado de cientos de miles de artículos protegidos por derechos de autor». Los artículos, aseguran, fueron «scrapeados, copiados e ingeridos» sin consentimiento para alimentar los productos de IA generativa de los demandados.

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Una demanda coral de la prensa local

La acción colectiva la impulsan propietarios de cabeceras muy heterogéneas: desde grupos familiares como Richner Communications (estado de Nueva York) hasta filiales de AIM Media Management, CherryRoad Media Inc., Arkansas Democrat-Gazette, Rust Publishing, Sentinel Media Co., Shaw Family Holdings y Straus Newspapers Inc., entre otros. Juntos suman casi 400 marcas periodísticas de ámbito local, muchas de ellas con décadas de arraigo en sus comunidades.

La demanda subraya que esas herramientas de IA han generado «cientos de miles de millones de dólares en valor de mercado» para OpenAI y Microsoft, mientras que «ni un solo centavo ha ido a los editores cuyo trabajo lo hizo posible». El texto advierte además de que, si no se responsabiliza a los demandados, «la explosión de la IA que orquestaron será una sentencia de muerte para el periodismo local».

La ofensiva legal de los pequeños diarios locales subraya la fractura entre los creadores de contenidos y las grandes plataformas tecnológicas que los utilizan sin acuerdo previo.

El contexto de la batalla legal en EE.UU.

Esta demanda se suma a una creciente lista de litigios iniciados por editores estadounidenses contra compañías de IA. El más sonado lo lidera The New York Times contra OpenAI y Microsoft desde finales de 2023. También han recurrido a los tribunales, entre otros, el Chicago Tribune, la Encyclopedia Britannica y CNN —esta última contra Perplexity—, así como grupos editoriales controlados por el fondo Alden Global Capital.

No todos los frentes terminan en los juzgados. En paralelo, se multiplican los acuerdos de licencia: News Corp cerró un pacto con Meta valorado en hasta 50 millones de dólares anuales; Axel Springer, Le Monde, Prisa Media o el Financial Times han sellado acuerdos con OpenAI; y Reach firmó un contrato con Amazon para que su contenido alimente el modelo Nova y el asistente Alexa.

El movimiento de los editores locales, sin embargo, sitúa en el centro del debate a cabeceras con menos músculo financiero, pero con una penetración comunitaria muy relevante. Su decisión de acudir a los tribunales contrasta con la vía negociadora que han explorado otros grupos.

Análisis: la defensa corporativa del periodismo local

La demanda colectiva de este colectivo de periódicos locales representa un intento de fijar, por la vía judicial, el principio de que el entrenamiento de modelos de IA con contenidos protegidos por derechos de autor requiere una contraprestación económica. OpenAI ha defendido que sus modelos se entrenan con datos públicamente disponibles y se amparan en el fair use (uso legítimo), una figura que los editores consideran insuficiente.

El encaje corporativo de la operación es claro: los propietarios buscan preservar la viabilidad de sus negocios en un entorno donde la audiencia y la publicidad migran hacia los agregadores y los asistentes conversacionales. Al carecer de la escala de una gran cabecera nacional, la vía de los acuerdos individuales puede resultarles inviable; por eso optan por una acción conjunta que refuerce su poder de negociación y marque precedente.

En el tablero competitivo, la demanda añade presión a las conversaciones que gigantes como Microsoft y Meta mantienen con otros editores. Si los tribunales fallan a favor de los periódicos locales, se podría acelerar un ecosistema de licencias que ya empieza a asentarse con los acuerdos antes mencionados. Por ahora, el sector observa con atención el desarrollo de un litigio que podría redefinir las reglas del uso de contenidos periodísticos en la era de la inteligencia artificial.

📡 El Radar del Sector

  • El vacío que llena: Canalizar por la vía judicial la reclamación de los pequeños editores que no han conseguido acuerdos de licencia y ven amenazada su sostenibilidad.
  • El reto por delante: Conseguir que los tribunales reconozcan que el entrenamiento de modelos de IA con contenidos protegidos sin autorización no puede ampararse sin compensación.
  • El tablero competitivo: Mientras las grandes cabeceras negocian acuerdos con las tecnológicas, la prensa local busca una vía colectiva que pueda cambiar las condiciones para todo el sector.

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