La DGT despliega radares móviles para controlar la velocidad en obras, tras las 10.000 multas de la campaña anterior. La vigilancia se intensifica hasta mañana, domingo 28 de junio, con dispositivos que sancionan a partir de 60 km/h en los tramos en obras.
La campaña especial de velocidad en zonas de obras comenzó a principios de junio y concluye mañana, según ha confirmado Tráfico. El año pasado, en apenas seis días de controles similares, se impusieron más de 10.000 denuncias, una cifra que las autoridades temen que pueda repetirse o incluso superarse en esta edición.
Radares de remolque y límite de 60 km/h en las zonas de obras
El dispositivo desplegado por la DGT incluye cinemómetros móviles sobre ruedas, conocidos como radares de remolque. Estos equipos se colocan en puntos estratégicos: pasos estrechados, calzadas modificadas, túneles en rehabilitación o cualquier tramo donde el límite temporal se reduce a 60 km/h por seguridad.
Las pruebas piloto de campañas anteriores demostraron la eficacia de estos sistemas: ocho de cada diez vehículos controlados exceden el límite establecido en las obras. Además, como novedad tecnológica, la DGT ha homologado los primeros “conos conectados”. Según informa la Dirección General de Tráfico en su página web, estos conos envían la ubicación exacta de las obras al Centro Nacional de Gestión de Tráfico en tiempo real. La información se comparte a través de la plataforma DGT 3.0 y permite que los navegadores y paneles informativos alerten con antelación a los conductores.
Sanciones por velocidad: hasta 600 euros y 6 puntos del carnet
La cuantía de las multas y la pérdida de puntos depende del exceso cometido sobre el límite de 60 km/h. La tabla de sanciones es la siguiente:
- Exceso de 21 a 30 km/h (circular entre 81 y 90 km/h): 300 euros y 2 puntos.
- Exceso de 31 a 40 km/h (91-100 km/h): 400 euros y 4 puntos.
- Exceso de 41 a 50 km/h (101-110 km/h): 500 euros y 6 puntos.
- Exceso de 51 a 60 km/h (111-120 km/h): 600 euros y 6 puntos.
Si la velocidad supera los 60 km/h sobre el límite (más de 120 km/h en una zona de 60), la infracción se considera delito penal contra la seguridad vial, con las correspondientes consecuencias judiciales. Además, la reincidencia puede agravar la sanción y llevar a la suspensión del permiso de conducir.
Los radares en las obras no buscan recaudar: allí trabajan operarios y la velocidad máxima está pensada para evitar atropellos.
El balance de la campaña anterior y el riesgo para los operarios
La campaña de vigilancia del verano pasado dejó un reguero de 10.000 denuncias en tan solo seis días, un dato que refleja la escasa conciencia de muchos conductores sobre el peligro real de estas zonas. Cada año se registran alrededor de 150 siniestros en tramos en obras, y en 2025, 25 operarios resultaron afectados por accidentes mientras trabajaban en la calzada.
La DGT insiste en que el objetivo prioritario es proteger la vida de los trabajadores. “Mucho respeto, ya no tanto por la multa, respetemos la velocidad, hay operarios trabajando en la vía, en zona de obras, aunque no los veamos”, ha declarado el experto en motor Alfonso García, colaborador de COPE.
Esta campaña se enmarca, además, en la cuarta iniciativa europea promovida por la Asociación Europea de Autopistas de DPA, lo que subraya la dimensión continental del problema.
Análisis: ¿es proporcionada la multa en las obras?
Desde un punto de vista normativo, las sanciones por exceso de velocidad en obras son idénticas a las que rigen en cualquier otra vía con el mismo límite, pero la vulnerabilidad de los operarios añade un factor de riesgo que justifica la contundencia de la medida. Circular a 90 km/h junto a trabajadores que están a pocos metros del asfalto multiplica la probabilidad de un atropello mortal, por lo que la multa de 300 euros y 2 puntos no parece desproporcionada.
Sin embargo, el alto número de infractores detectado —ocho de cada diez— sugiere que muchos conductores no perciben el cambio de límite o lo ignoran deliberadamente. La DGT ha intentado paliar este déficit con los conos conectados y la señalización digital, pero el factor humano sigue siendo el eslabón más débil. La recomendación es sencilla: levantar el pie al ver los primeros indicios de obra y no esperar a que el radar nos dé el susto.
El periodo de la campaña, concentrado en apenas unos días, puede generar la impresión de un afán recaudatorio, pero los datos de siniestralidad laboral en estas zonas avalan la necesidad de mantener los controles. Mientras haya operarios trabajando en la carretera, los radares seguirán siendo la herramienta disuasoria más eficaz.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Campaña especial de control de velocidad en zonas de obras con radares móviles (cinemómetros de remolque), activa hasta el 28 de junio de 2026.
- Sanción económica: De 300 a 600 euros según el exceso de velocidad (ver tabla). Excesos superiores a 60 km/h sobre el límite constituyen delito.
- Puntos del carnet: De 2 a 6 puntos, en función del exceso.
- Entrada en vigor: Campaña ya en vigor; finaliza mañana, domingo 28 de junio de 2026.




