Adsmurai y la fórmula de los 100 millones de euros

En Estados Unidos parece existir una máxima en el mundo empresarial: si vienes de un garaje, tu historia merece la pena. Que se lo digan a Apple, Amazon, Google, Microsoft o Disney. España funciona de forma distinta. No hay nada más español que las historias que nacen alrededor de un sofá —quizá empatado con la barra de un bar—. Adsmurai es un gran ejemplo de ello. La startup barcelonesa, nacida en 2014, no solo representa un modelo de negocio que ha escalado de forma exponencial, sino que también se ha convertido en uno de los grandes referentes del capital riesgo español, alcanzando una valoración de vértigo que, a día de hoy, incluso parece quedarse corta.

Durante los últimos coletazos del verano pasado, Seaya, la gestora de capital privado liderada por Beatriz González, adquirió una participación en Adsmurai. La operación implicó una aportación de hasta 30 millones de euros en equity, una inversión que permitía a la compañía desplegar un plan de crecimiento más ambicioso, abrir nuevas vías de expansión internacional y acelerar su apuesta por la Inteligencia Artificial. Sin embargo, el movimiento también dejó una cifra especialmente relevante: la startup catalana fue valorada en alrededor de 100 millones de euros. La pregunta es inevitable: ¿se trata de un precio justificado?

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Adsmurai, poniendo cifras a su rápido crecimiento

A la hora de valorar una compañía como Adsmurai, no basta con observar sus cifras, aunque estas ya resultan extraordinarias. La empresa ha pasado de facturar 40,37 millones de euros en 2021 a registrar 106,58 millones de euros en 2024, lo que representa un crecimiento interanual del 31,14%. En este contexto, una valoración de 100 millones de euros podría considerarse incluso conservadora. Al fin y al cabo, el múltiplo de aproximadamente una vez la cifra de ventas (1x EV/Revenue) supone un ratio prudente para una compañía que mantiene este ritmo de expansión.

Pese a su relevancia, especialmente en una startup tecnológica, la facturación total puede resultar engañosa en el sector de la publicidad digital, ya que es necesario descontar los costes asociados a la compra de espacios publicitarios en plataformas como Meta o Google. Por ello, conviene fijarse en el margen bruto, que pasó de 13,23 millones de euros en 2023 a 19,43 millones en 2024, reflejando un crecimiento del 46,86%. Además, Adsmurai reportó un EBITDA operativo cercano a los 7,23 millones de euros y un resultado de explotación (EBIT) de 5,77 millones.

Estas métricas vuelven a poner de manifiesto que la valoración otorgada por Seaya resulta más conservadora de lo que podría parecer a primera vista. Si tomamos como referencia el ingreso real retenido por la compañía —su margen bruto de 19,43 millones de euros—, el múltiplo se sitúa en torno a cinco veces dicho margen. Por otro lado, al cruzar la valoración con el EBITDA operativo estimado de 7,23 millones de euros, el múltiplo resultante es de 13,8 veces, un rango plenamente razonable para un negocio internacionalizado cuyas ventas en el extranjero ya representan el 51,28% del total.

El verdadero valor de Adsmurai

Sin embargo, más allá de las cifras, lo verdaderamente relevante de Adsmurai es su capacidad para combinar tecnología propia, innovación y ejecución. La compañía opera con una plataforma desarrollada internamente, AMP (Adsmurai Marketing Platform), cuyas inversiones activadas en software pasaron de 1,46 millones de euros en 2022 a 1,81 millones en 2023, alcanzando los 2,36 millones exclusivamente en 2024. En total, la inversión acumulada ya supera los 11,28 millones de euros.

AMP funciona como un potente motor de automatización capaz de limpiar, optimizar y adaptar catálogos masivos de productos a los requisitos de los principales gigantes de las redes sociales. Gracias a la integración de Inteligencia Artificial, la plataforma transforma imágenes estáticas en creatividades dinámicas en tiempo real, permitiendo lanzar campañas omnicanal hiperpersonalizadas en cuestión de minutos.

Además, la firma cuenta con Adsmurai One Tag, una solución especialmente relevante ante la desaparición progresiva de las cookies de terceros. One Tag recopila señales de conversión directamente desde los servidores del cliente y las transmite de servidor a servidor a las APIs de Meta, Google o TikTok. Esta arquitectura garantiza una atribución más precisa y datos de mayor calidad, reduciendo el coste de adquisición para las marcas y mejorando el rendimiento de las campañas.

La innovación desarrollada por Adsmurai cuenta, además, con el respaldo del CDTI, organismo público que financió varios de sus proyectos y concedió una subvención a fondo perdido de 404.607 euros tras validar con éxito su desarrollo tecnológico.

En definitiva, Adsmurai está demostrando que es capaz de transformar un negocio de servicios en un producto tecnológico altamente escalable. La entrada de Seaya aporta el combustible financiero necesario para consolidar su expansión internacional en mercados estratégicos como Estados Unidos, Colombia o Italia. La compañía ya no es una simple promesa dentro del ecosistema emprendedor español, sino una empresa que ha demostrado tener la fórmula para alcanzar los 100 millones de euros de valoración. Y, viendo su trayectoria, todo apunta a que esa cifra podría ser solo el comienzo.


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