El Imserso endurece las multas por fallos en los viajes: 80 millones a Ávoris y Mundicolor

El organismo público ha reforzado las penalizaciones en los contratos prorrogados con Ávoris y Mundicolor tras los incumplimientos de 2024. Las multas oscilan entre 1,5 y 80 millones de euros e incluyen aspectos antes no sancionados.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Imserso ha reforzado las sanciones económicas en los contratos prorrogados con Ávoris y Mundicolor para el programa de turismo social, con multas que van de 1,5 a 80 millones de euros.
  • ¿Quién está detrás? El Imserso, organismo estatal encargado de los viajes para mayores, que busca evitar nuevos incumplimientos de calidad.
  • ¿Qué impacto tiene? Las empresas adjudicatarias se exponen a penalizaciones millonarias si repiten errores como los de 2024, cuando Ávoris cubrió solo la mitad de las plazas en Canarias y no cumplió con la oferta hotelera.

El Imserso ha dado un aviso contundente a los operadores del programa de turismo para mayores. Según ha podido saber MERCA2.ES a partir de información de Preferente, el organismo ha endurecido las sanciones económicas en los contratos prorrogados con Ávoris —a través de su filial Turismo Social— y Mundicolor, que ahora pueden alcanzar los 80 millones de euros.

Nuevas sanciones: de 1,5 a 80 millones por errores en los viajes

Las multas a las que se exponen las adjudicatarias si incumplen las condiciones establecidas en los pliegos oscilan entre 1,5 millones de euros y un máximo de 80 millones. El incremento no es solo cuantitativo: el Imserso ha incluido en en los pliegos cuestiones que, en palabras de fuentes del sector, “antes estaban permitidas o bien se levantaba la mano”.

Publicidad

Además, el Imserso recuerda a ambas empresas que “los hoteles ofrecidos deben contar con un mínimo de tres estrellas y estar obligados a ofrecer actividades de ocio y tiempo libre, así como trípticos informativos relacionados con el envejecimiento activo y la prevención del maltrato”. El objetivo es blindar la calidad tras los fallos del pasado.

El precedente de 2024: la multa que lo cambió todo

Detrás de este endurecimiento están las irregularidades cometidas por Turismo Social en 2024, cuando gestionaba el programa en solitario. El Imserso abrió un expediente sancionador que quedó resuelto en marzo de 2026 con el pago de una multa por parte de la empresa propiedad de Barceló. Aunque el importe final no ha trascendido, fuentes consultadas por este periódico estimaron en alrededor de cuatro millones de euros la sanción.

Los motivos concretos que llevaron al Imserso a multar a Turismo Social fueron tres: solo cubrió la mitad de las plazas en Canarias, incumplió su oferta de hoteles de cuatro estrellas e infló su propuesta de transporte para imponerse en el concurso. Un golpe que ahora obliga a la administración a ser mucho más exigente.

La multa de 2024, aunque de cuantía menor, ha marcado un punto de inflexión: el Imserso ya no permitirá que los operadores inflen sus ofertas para ganar contratos y luego recorten servicios.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El nuevo régimen sancionador afecta de lleno a las dos grandes adjudicatarias del programa. Ávoris, que ya tuvo que pagar por sus fallos, y Mundicolor saben que cualquier desviación les costará muy caro. El rango de multas, de 1,5 a 80 millones, cubre desde pequeñas negligencias hasta un incumplimiento masivo, y ha incorporado aspectos como la calidad del ocio o la información a los viajeros, que antes no se perseguían con tanto rigor.

La zona cero vuelve a ser Canarias. El precedente de plazas sin cubrir en las islas fue el detonante original, y es el destino más vigilado. Pero el Imserso también pone el foco en la coherencia entre la oferta de transporte y la realidad: inflar las propuestas para ganar la licitación ya no saldrá gratis.

El dato resume la nueva realidad: un techo de 80 millones de euros que cuadruplica el coste estimado de la sanción anterior y envía un mensaje claro al sector. No es un brindis al sol: las condiciones están escritas en los pliegos y, esta vez, se aplicarán.

En esta redacción observamos un pulso entre dos lógicas: la del operador, que ajusta costes para ser competitivo, y la del Imserso, que defiende el servicio público con mano dura. La lectura a medio plazo es que el programa de turismo social ha entrado en una etapa de tolerancia cero, y que la próxima licitación será más exigente que nunca.

El cierre de la temporada en curso, que finaliza en estas semanas, será la primera prueba de fuego. De cómo respondan Ávoris y Mundicolor dependerá no solo su cuenta de resultados, sino su reputación ante un organismo que ya ha demostrado que no se conforma con avisos.


Publicidad