La DGT activa 15 radares invisibles de 40 cm ocultos en señales: multarán sin aviso este verano

Los nuevos dispositivos pueden controlar hasta seis carriles y funcionan de día y noche. La DGT no está obligada a señalizar su ubicación, por lo que pueden aparecer detrás de cualquier señal de tráfico.

La DGT ha adquirido 15 radares móviles de apenas 40 centímetros y 2 kilos que desplegará este verano ocultos en señales de tráfico. Multarán sin aviso previo y vigilarán hasta seis carriles simultáneamente.

La licitación, publicada en el BOE en abril de 2026 y adjudicada a la empresa Tradesegur, ha supuesto una inversión de 1.230.000 euros. Los nuevos dispositivos estarán operativos entre julio y agosto de 2026, sin que Tráfico tenga la obligación de comunicar su ubicación exacta. De hecho, ya se han documentado casos en los que estos radares, camuflados tras señales verticales o hitos kilométricos, pasan completamente desapercibidos para los conductores.

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Lo que realmente diferencia a esta generación de radares es su tamaño. Con unas dimensiones de 40 centímetros y un peso inferior a los 2 kilos, un solo agente puede instalarlos en minutos sobre un trípode, en un vehículo camuflado o detrás de cualquier elemento del mobiliario vial. La capacidad de ocultación se multiplica, y la DGT ya los ha probado con éxito en tramos como el de Hospital de Órbigo, en León, donde una unidad fue localizada precisamente detrás de una señal.

Qué son estos nuevos radares y cómo funcionan

Los equipos incorporan cámaras de alta resolución y un sistema de medición que controla hasta seis carriles de forma simultánea. Son capaces de fiscalizar el tráfico en ambos sentidos de la marcha, una ventaja especialmente valiosa en carreteras convencionales y vías con alta intensidad circulatoria. Su rango operativo alcanza velocidades de hasta 300 km/h, y mantienen la misma eficacia tanto de día como de noche, incluso con baja visibilidad por lluvia o niebla.

Dónde y cuándo comenzarán a multar

El despliegue se producirá entre julio y agosto de 2026. Estarán presentes en autovías, autopistas, carreteras secundarias e incluso en túneles o puentes, lugares donde antes resultaba complicado instalar radares convencionales. Al estar catalogados como móviles, la DGT no publica su ubicación exacta, por lo que el conductor nunca sabrá si una señal de tráfico esconde un radar tras ella.

La renovación de los antiguos equipos —muchos de ellos averiados o con una reparación poco rentable— responde también a una estrategia de modernización. La Dirección General de Tráfico ha optado por sustituir progresivamente los cinemómetros más voluminosos por estos dispositivos ultraligeros, que pueden trasladarse y montarse sin apenas logística.

El radar de 40 centímetros no avisa: puede estar camuflado en cualquier señal y empieza a sancionar en cuanto se activa, sin periodo de gracia.

Análisis: ¿protección o afán recaudatorio?

La DGT insiste en que esta inversión busca reducir la siniestralidad, especialmente en vías secundarias donde los excesos de velocidad son la principal causa de accidente. Sin embargo, la opacidad sobre la ubicación de los radares y su capacidad para pasar desapercibidos genera recelo entre los conductores. No son radares de tramo que premien una velocidad constante, sino dispositivos puntuales que captan el exceso en un instante y, al ocultarse, impiden que el conductor modere la marcha por anticipado.

La medida es legal: al tratarse de radares móviles, el Reglamento General de Circulación no exige señalización previa. Pero la experiencia en otros países europeos muestra que los sistemas visibles y anunciados logran reducir la velocidad media de forma más efectiva que los escondidos. La clave estará en si estos nuevos equipos se utilizan en puntos negros con accidentalidad contrastada o se convierten en una herramienta de recaudación silenciosa. De momento, conviene recordar que las sanciones por exceso de velocidad pueden alcanzar los 600 euros y la pérdida de hasta 6 puntos del carnet.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Despliegue de 15 radares móviles de 40 cm ocultos en señales de tráfico, sin obligación de señalización.
  • Sanción económica: No aplica (las multas corresponden a la infracción de velocidad captada).
  • Puntos del carnet: No aplica (dependen del exceso sancionado).
  • Entrada en vigor: Julio–agosto de 2026.

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