El crecimiento económico de India sigue siendo el más rápido entre las grandes economías del mundo, pero no se puede bajar la guardia. Así lo advierte un alto ejecutivo de Bank of America en una reciente entrevista en Bloomberg Television, donde desglosó los principales riesgos que aún amenazan la recuperación de la inversión extranjera y la sostenibilidad del boom indio.
No estamos fuera de peligro todavía
El optimismo que rodea a la tregua en Oriente Medio es comprensible y alivia parte de la presión sobre los mercados financieros. Sin embargo, el portavoz de BofA recordó que la salida de inversores institucionales extranjeros (FII) de la India durante los últimos 18 meses no fue casualidad, sino la culminación de varios factores. Las valoraciones del mercado indio llegaron a situarse dos desviaciones estándar por encima de sus promedios históricos, y los resultados empresariales no acompañaron. A eso se sumaron conflictos fronterizos y las incógnitas en torno al impacto de la inteligencia artificial en un país cuya locomotora tecnológica —los servicios de TI— representa un pilar crítico.
Los FII están ahora en mínimos de 14 años. La rupia se devaluó hasta niveles históricos y, aunque la situación geopolítica mejore, no hemos salido del bosque, insistió.
Valoraciones más razonables pero sin catalizador claro
El ajuste ha devuelto los múltiplos del mercado indio a la media histórica de entre 20 y 21 veces beneficios, pero el ejecutivo de BofA cree que eso no basta. «Puedes encontrar crecimiento similar en otros mercados a múltiplos mas bajos», explicó. Las valoraciones por sí solas nunca provocan compras o ventas masivas: ofrecen un punto de entrada o salida, pero hace falta un catalizador. Y los catalizadores inmediatos —las lluvias monzónicas, el devenir de los precios energéticos— son difíciles de predecir. A más largo plazo, lo que más inquieta es si la inteligencia artificial obligará a repensar por completo el modelo de externalización de servicios que ha hecho famosa a la India.
El tren de las reformas en marcha
El Gobierno indio parece haber entendido el mensaje. En los últimos seis meses ha firmado más acuerdos comerciales bilaterales que en la década anterior y ha acelerado cambios en múltiples áreas. Para el responsable de Bank of America, estas reformas, aunque individualmente modestas, acumuladas pueden representar la mayor ola de reformas desde 1991. El calendario político despejado —con la elección en Bengala Occidental ya resuelta y la de Uttar Pradesh en 2027— deja margen para que ese «tren reformista» mantenga el ritmo. Y ese es precisamente el factor que los inversores globales están observando con lupa.
«Mi apuesta personal es que terminaremos con una ola de reformas acumuladas más grande que la que vimos en 1991», sostuvo el directivo.
— Portavoz de Bank of America en Bloomberg Television
Inteligencia artificial: ¿verdugo o nueva oportunidad?
Uno de los debates más espinosos es el futuro de las grandes empresas de software indias como Tata Consultancy o Infosys. Las cifras recientes parecen dar la razón a los pesimistas: las cinco mayores compañías del sector sumaron un millón de empleos en la década anterior, pero en el último año perdieron entre 15.000 y 17.000 puestos. Sin embargo, los analistas de BofA sugieren que la narrativa puede ser engañosa. La adopción empresarial de la inteligencia artificial está apenas en sus primeras etapas y el verdadero caso de uso aún se está descubriendo. Lejos de reducir la demanda, podría ampliar espectacularmente el ámbito de trabajo para estas firmas. No las descarten tan rápido, advirtió.
El apetito inversor no se ha evaporado
A pesar del ruido, el interes por la India sigue intacto. En la última conferencia corporativa organizada por Bank of America en el país, la asistencia de inversores creció un 30% respecto al año anterior. Dos tercios de los participantes eran CEOs o CFOs de grandes compañías indias. «Los inversores están afilando los lápices, haciendo los deberes para ver si este es el momento adecuado para entrar», señaló el ejecutivo. La tubería de salidas a bolsa es larguísima y, aunque las condiciones de mercado no son las ideales, las empresas con fundamentos sólidos, ventajas competitivas duraderas y buen gobierno siempre terminan encontrando comprador.
Digitalización interna: el espejo de Bank of America
El banco estadounidense no es ajeno a la revolución tecnológica. Tiene desplegadas herramientas de inteligencia artificial para sus 213.000 empleados y lleva años pilotando sistemas de lenguaje natural con aplicaciones como Erica, un asistente para clientes minoristas. Cada año siguen incorporando entre 2.000 y 12.000 graduados universitarios, y el directivo negó categóricamente que la IA esté destruyendo empleo en la entidad. La consigna es clara: usar la tecnología para aumentar la productividad y mejorar los ingresos sin prescindir del talento.
Lo que está en juego para el inversor global
Visto lo visto, el mensaje de Bank of America no es ni triunfalista ni catastrofista, sino un llamado pragmático. India sigue siendo la economía grande que más rápido crece, pero la sostenibilidad de ese crecimiento depende de decisiones políticas y de la capacidad de adaptación de su sector tecnológico. La confianza no se compra solo con buenos datos macro; se gana con reformas creíbles y con la demostración de que el país puede reinventarse cuando el modelo tradicional flaquea. Para quienes han abandonado la India o dudan en entrar, el momento de evaluación ha llegado.
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Bloomberg Television en YouTube.




