Maxi Iglesias se blinda ante las preguntas sobre Aitana en la promoción de ‘Ella, maldita alma’

Maxi Iglesias ha optado por levantar un muro de contención mediático en plena promoción de sus nuevos proyectos. El actor ha evitado sistemáticamente cualquier pregunta relacionada con Aitana, en un momento en el que su vida personal vuelve a ocupar titulares en paralelo a su actividad profesional. Su estrategia ha sido clara: hablar solo de trabajo, esquivar lo demás y redirigir cualquier intento de los periodistas hacia su carrera.

El intérprete atraviesa un periodo de intensa exposición pública. Por un lado, promociona la película Todo lo que no fuimos, que está logrando mejores resultados en taquilla de lo inicialmente previsto. Por otro, regresa a la ficción televisiva con Ella, maldita alma, una serie que Telecinco estrenará esta noche a las 23:00 horas, tras haber permanecido más de un año y medio guardada en el cajón de Mediaset.

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Ese doble movimiento ha convertido a Maxi Iglesias en uno de los rostros más visibles de la temporada. Sin embargo, la atención mediática no se ha centrado únicamente en su trabajo. Las preguntas sobre su vida sentimental, y en particular sobre su relación con Aitana, han acompañado buena parte de su promoción. La cantante, según diversas informaciones no confirmadas oficialmente, habría mantenido un vínculo sentimental con el actor, con una diferencia de edad significativa que ha alimentado el interés mediático.

Frente a ese ruido, Maxi Iglesias ha optado por una estrategia de blindaje absoluto. En cada aparición pública, el actor ha repetido el mismo patrón: responder con precisión sobre sus proyectos, mostrar entusiasmo por sus personajes y evitar cualquier derivación hacia su vida privada. Un control férreo del relato que, lejos de apagar el interés, lo ha intensificado.

El actor, que ha hecho caja promocionando jugosos negocios inmobiliarios en Madrid, ahora pretende promocionar la serie y no hablar sobre su vida privada.

Maxi Iglesias lidera el cartel

El contexto de Ella, maldita alma también explica parte de esta exposición. La serie llega a la parrilla de Telecinco tras un largo periodo de espera, más de un año y medio en el que el proyecto permaneció sin fecha de estreno. En ese tiempo, la ficción ha generado expectativas internas dentro de Mediaset, especialmente por su potencial para recuperar audiencia en la franja nocturna.

Maxi Iglesias
Maxi Iglesias interpreta a Fermín en Ella, maldita alma.

La serie se emite a las 23:00 horas y se apoya en un reparto encabezado por Maxi Iglesias, Martiño Rivas y Karina Kolokolchykova, junto a actores como Carmen Daza, Nacho Fresneda, Ana Ruiz, María de Nati o Susana Córdoba, entre otros. La producción está realizada en colaboración con Plano a Plano, con creación de Aurora Guerra y producción ejecutiva de César Benítez, Álvaro Benítez, Emilio Amaré y Arantxa Écija. La dirección corre a cargo de Iñaki Mercero y Javier Quintas. El proyecto está basado en un relato homónimo del escritor gallego Manuel Rivas, lo que aporta un componente literario a una historia que combina drama, tensión emocional y conflictos morales.

En el centro de la ficción se encuentra Fermín, el personaje interpretado por Maxi Iglesias: un joven sacerdote carismático, querido por los vecinos de La Isleta, una localidad ficticia situada en la costa gaditana. Su vida, aparentemente estable y dedicada a la comunidad, se ve alterada con la llegada de Isaac, su primo, y de Ana, la esposa de este.

Lo que comienza como una convivencia familiar marcada por la normalidad pronto deriva en un triángulo emocional complejo. Fermín e Isaac han crecido como hermanos, unidos por una infancia difícil y un vínculo prácticamente fraternal. La llegada de Ana introduce una tensión inesperada: una conexión emocional entre ella y el sacerdote que se transforma progresivamente en una pasión imposible.

La serie plantea así un conflicto de lealtades cruzadas. Fermín se debate entre su vocación religiosa y el deseo, mientras Ana lucha entre el amor y la deuda emocional con Isaac, quien la salvó de un pasado marcado por la guerra en Ucrania y la pérdida.

Isaac, interpretado por Martiño Rivas, aparece como el tercer vértice de un triángulo que no solo es amoroso, sino también ético y familiar. Su papel es el del hombre que lo ha sacrificado todo por reconstruir una vida junto a Ana, sin sospechar el conflicto que se gesta a su alrededor.

Un universo coral en La Isleta

Más allá del triángulo principal, Ella, maldita alma construye un universo coral en torno a La Isleta. El pueblo no es solo escenario, sino un organismo vivo donde cada personaje aporta una tensión distinta. Mariela, interpretada por Carmen Daza, regenta el bar de la plaza y representa a quienes luchan por sobrevivir en un entorno marcado por prejuicios sociales. Su relación con Fermín oscila entre la gratitud y la confusión emocional, generando una subtrama de afectos no correspondidos.

Amalia, encarnada por Susana Córdoba, es la alcaldesa del pueblo y encarna el poder local: elegante, calculadora y con una visión instrumental de la política. Su presencia introduce una dimensión de intriga institucional que se cruza con la vida del sacerdote.

Otros personajes como Mateo (Paco Márquez), Clara (María de Nati), Riako (Juanpe Avomo), Oliva (Nacho Fresneda) o Dolores (Ana Ruiz) amplían el retrato social de la serie, abordando temas como la desigualdad, la frustración, la inmigración o la violencia estructural en entornos rurales.

La serie incorpora además referencias contemporáneas como la guerra de Ucrania o la multiculturalidad, integrándolas en el pasado de los personajes y en la construcción emocional de la trama.

El rodaje en localizaciones naturales de la provincia de Cádiz —Conil de la Frontera, Zahara de los Atunes, Barbate o Jerez de la Frontera— aporta una identidad visual muy marcada que conecta con el inicio de este verano.


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