Freepik (Magnific) anuncia un ERE del 30%: 105 empleados afectados por la IA

La antigua Freepik afronta un ajuste de personal en su filial española mientras ultima su reconversión como plataforma creativa basada en IA generativa. La negociación con los representantes sindicales determinará el alcance final del despido colectivo.

Magnific, la plataforma creativa impulsada por inteligencia artificial (web oficial) que nació en 2010 como Freepik, ha comunicado este miércoles la apertura de un expediente de regulación de empleo (ERE) en España. La medida afecta a 105 trabajadores, el 30 % de su plantilla nacional, y se enmarca en la profunda transformación del negocio hacia herramientas de IA generativa.

Claves de la operación

  • El ERE alcanza a 105 de los 350 empleados en España. La compañía cuenta con 450 trabajadores a escala global, pero el ajuste se limita a la estructura local.
  • La empresa confirma el procedimiento mientras negocia con los sindicatos. La dirección no ha ejecutado aún ningún despido y subraya que el resultado final dependerá de la fase de consultas.
  • Magnific abandona su origen como repositorio gráfico para apostar por la IA. La integración de herramientas de generación y edición de imágenes hace innecesarios ciertos perfiles tradicionales.

Según ha podido saber este medio, la compañía ha trasladado un comunicado en el que señala: «Estamos en un proceso interno que afecta a parte de la organización en España y que está sujeto a un periodo de negociación con la representación de los trabajadores. Mientras ese proceso siga abierto, no vamos a hacer valoraciones públicas por respeto a las personas implicadas y al propio proceso». La frase, lejos de calmar las aguas, confirma que la antigua Freepik está replanteando su estructura de costes y talento para alinearse con la nueva estrategia.

Publicidad

De Freepik a Magnific: el giro que deja obsoletos puestos de trabajo

Freepik se hizo un hueco como el mayor repositorio de recursos gráficos de Europa: vectores, plantillas, iconos y fotografías que equipos de marketing y diseño utilizaban a diario. Sin embargo, la irrupción de los modelos de generación de imágenes por IA cambió las reglas. En 2023, la empresa dio un volantazo y lanzó Magnific, una plataforma que integra generación, edición y transformación visual con inteligencia artificial. El movimiento fue aplaudido por el sector, pero traía consigo una paradoja: al automatizar tareas creativas, muchos de los perfiles que sostuvieron el crecimiento durante una década se volvían redundantes.

El ERE afecta a aproximadamente un tercio de la plantilla española, compuesta por 350 empleados. No es un despido generalizado sobre los 450 que operan en distintas geografías, sino un recorte quirúrgico sobre la capa nacional, donde todavía se concentraban funciones ligadas al negocio tradicional de activos digitales. «Es una reestructuración que toca todas las áreas no directamente vinculadas a la IA generativa», detallan fuentes cercanas a la negociación, que prefieren no ser identificadas.

La empresa ha insistido en que el proceso se encuentra en la fase de consultas que exige el Estatuto de los Trabajadores. Este periodo, que suele durar 30 días, está diseñado para acordar con la representación legal el alcance de los despidos, las condiciones de salida y las posibles recolocaciones. Hasta que se cierre la negociación no habrá despidos ejecutados.

La transición a la IA no solo cambia el producto: convierte en redundante al profesional que cimentó el crecimiento.

Un ERE que se suma a la lista de reestructuraciones en el sector tecnológico

El caso de Magnific aterriza en un momento en que los despidos impulsados por la inteligencia artificial se han convertido en un goteo constante en las cotizadas tecnológicas globales. Meta, Cisco, Salesforce o Dropbox ya han justificado recortes masivos con el argumento de la «eficiencia basada en IA». Sin embargo, en el ecosistema español de startups, donde el talento ha sido el principal activo, apenas se habían visto movimientos de este calado.

Freepik (ahora Magnific) era hasta ahora uno de los pocos ejemplos de empresa emergente andaluza que había escalado hasta una valoración superior a los 1.200 millones de euros, tras la entrada del fondo EQT en 2020. Aquella operación, que situó a la compañía en el radar de los grandes inversores internacionales, parecía el preludio de un crecimiento continuado. En cambio, la metamorfosis hacia la IA la enfrenta ahora a una paradoja competitiva: el mismo capital humano que construyó la marca no encaja en la compañía que está naciendo.

despidos IA España

Desde el punto de vista regulatorio, el expediente de Magnific es un ERE «clásico» por causas organizativas y productivas. La empresa está obligada a demostrar que el ajuste responde a una necesidad real del negocio y a negociar de buena fe. Las fuentes consultadas indican que la dirección ha abierto la puerta a prejubilaciones y a planes de recolocación externa, aunque la cifra final de salidas podría oscilar en función de la presión sindical.

Lo que Magnific pone en juego frente a inversores y el ecosistema español

Freepik nació en Málaga en 2010 de la mano de Joaquín Cuenca, el mismo emprendedor que años antes había vendido Panoramio a Google. Durante más de una década, la compañía fue un referente absoluto para cualquier profesional que necesitara recursos gráficos de calidad. La llegada de EQT catapultó su valoración y la convirtió en uno de los pocos «unicornios» de origen español, con una facturación que rondaba los 40 millones de euros anuales.

La transformación en Magnific no fue un capricho. La IA generativa amenazaba con devorar su mercado si no daba el salto. Por eso, los ejecutivos apostaron por integrar modelos propios y de terceros para ofrecer un abanico de creación visual potente. Pero el coste del giro ha sido alto. El ERE es la señal más visible de que el cambio de modelo de negocio exigía una poda drástica.

Analistas locales y fondos que siguen la empresa observan el movimiento con atención. «Si el ajuste es superior a 100 personas y afecta principalmente a perfiles senior, puede haber un impacto reputacional en el tejido tecnológico andaluz, que ha mirado a Freepik como ejemplo de éxito», advierte una consultora de recursos humanos especializada en escala digital. La sombra de la precarización planea en un sector donde la guerra por el talento está a la orden del día.

No obstante, hay quien defiende la decisión como inevitable. Con una tasa de rotación de clientes que se ha acelerado en los últimos dos años hacia herramientas de IA nativas, Magnific no podía mantener una estructura pensada para un mercado de repositorios que ya no crece. La pregunta clave, que solo responderá el tiempo, es si la nueva plataforma logrará retener el músculo innovador necesario para competir con gigantes como Canva o Adobe Firefly. De momento, la negociación del ERE mantiene en vilo a una plantilla que, en apenas tres años, pasó de ver el futuro con optimismo a enfrentarse a un incierto horizonte laboral.


Publicidad