GSS Power lanza un cargador ultrarrápido con almacenamiento integrado de 218 kWh que carga seis vehículos a la vez a 330 kW

La solución presentada en Global Mobility Call 2026 incorpora batería de 218 kWh, integración fotovoltaica directa y funciones avanzadas de gestión inteligente para sortear las limitaciones de la red eléctrica. Con una conexión de solo 10 kW puede alcanzar 260 kW de carga, lo que

GSS Power presentó en Global Mobility Call 2026 un cargador ultrarrápido con batería de 218 kWh que carga seis vehículos a la vez y que sortea la escasez de potencia de la red, acelerando el despliegue de la movilidad eléctrica en ubicaciones hasta ahora excluidas.

Un salto tecnológico para recargar rápido incluso con una red limitada

El nuevo SFC-EU-2.0 integra una batería de 218 kWh que lo convierte en una estación de recarga independiente. Gracias a este almacenamiento, el sistema es capaz de suministrar energía a a gran velocidad incluso si la conexión eléctrica disponible apenas alcanza los 10 kW. Con esa toma mínima, el cargador puede entregar hasta 260 kW de potencia; con 80 kW de red, llega a los 330 kW. Seis vehículos eléctricos pueden enchufarse simultáneamente y recibir una carga de alta potencia sin saturar la infraestructura eléctrica local.

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La propuesta de GSS Power rompe con el modelo heredado, en el que cada electrolinera de gran potencia exigía costosos refuerzos de red. Ahora una estación de servicio, un centro logístico o un aparcamiento comercial puede ofrecer carga ultrarrápida sin depender de una acometida eléctrica sobredimensionada.

Energía solar directa para reducir costes y emisiones

El sistema incorpora un inversor propio que permite conectar directamente instalaciones fotovoltaicas a la estación. Así se evitan las pérdidas por conversión intermedias y se maximiza el porcentaje de energía renovable que llega a los vehículos. La compañía subraya que esta integración no solo mejora la sostenibilidad de la recarga, sino que disminuye de forma apreciable los gastos operativos mensuales, un factor decisivo para los operadores de puntos de carga.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Capacidad de batería: 218 kWh de almacenamiento integrado.
  • Potencia máxima de carga: Hasta 330 kW con conexión de red de 80 kW; 260 kW con solo 10 kW de red.
  • Vehículos simultáneos: Hasta seis vehículos eléctricos cargando a la vez.
  • Renovables directas: Inversor integrado para conectar instalaciones fotovoltaicas y minimizar las pérdidas de conversión, aumentando el porcentaje de energía limpia en cada recarga.

La gestión energética inteligente es otra de las claves del SFC-EU-2.0. Las estaciones pueden compartir energía de forma automática entre distintos puntos de carga, almacenar excedentes renovables y equilibrar los consumos para reducir picos de demanda. Esta flexibilidad mejora la estabilidad de la instalación y abre la puerta a una participación más activa en los mercados de flexibilidad eléctrica.

Lograr 260 kW de carga con una toma eléctrica doméstica de apenas 10 kW elimina el cuello de botella de la red y democratiza el acceso a la carga ultrarrápida.

Seguridad predictiva: sensores térmicos contra incendios

La creciente densidad de baterías en las estaciones de recarga exige medidas de protección avanzadas. GSS Power ha integrado un sistema de detección y protección antiincendios que monitoriza de forma continua los componentes críticos. Los sensores térmicos predictivos identifican anomalías antes de que se produzca un fallo, minimizando el riesgo de cortocircuitos, protegiendo a los usuarios y asegurando la continuidad operativa en instalaciones de alta demanda.

El aliado que esperaba la normativa europea de infraestructura de recarga

La nueva estación llega en un momento clave. El Reglamento AFIR (Reglamento (UE) 2023/1804 sobre Infraestructura de Combustibles Alternativos) obliga a los Estados miembros a desplegar puntos de recarga de alta potencia cada 60 kilómetros en las principales carreteras europeas. Cumplir ese mandato exige soluciones que no dependan de reformas eléctricas millonarias, y el SFC-EU-2.0 encaja en ese hueco. Su capacidad para funcionar con una red de baja potencia abre el abanico de emplazamientos viables, desde áreas rurales hasta polígonos industriales con restricciones de suministro.

El modelo de renting financiero que ofrece GSS Power facilita además que los operadores incorporen la tecnología sin soportar de golpe una inversión elevada. La combinación de almacenamiento, energía fotovoltaica y un coste de acceso escalonado convierte la recarga ultrarrápida en una infraestructura rentable incluso en zonas de tráfico moderado.

Frente a los cargadores tradicionales, que necesitan una acometida potente y un contrato de suministro eléctrico de gran volumen, esta apuesta cambia la ecuación económica. La transición hacia la movilidad eléctrica se acelera cuando la barrera deja de ser técnica para convertirse solo en una cuestión de despliegue. Y este producto elimina buena parte del obstáculo técnico.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: La batería de 218 kWh permite recargar seis vehículos con energía limpia, eliminando la dependencia de una red de alta potencia y evitando emisiones asociadas a la generación fósil en cada carga.
  • Modelo que cambia: La electrolinera sin grandes refuerzos eléctricos altera la rentabilidad: cualquier estación de servicio o área logística puede ofrecer carga rápida con una inversión menor, escalando la red de recarga a un ritmo antes impensable.
  • Para las próximas generaciones: Al multiplicar los puntos de recarga ultrarrápida con energía solar, se allana el camino a un parque automovilístico eléctrico masivo, reduciendo la contaminación local y la dependencia de los combustibles fósiles.

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