La afiliación a la Seguridad Social bate récords: 165.075 cotizantes en la primera quincena de junio

La cifra desestacionalizada también roza los 22,2 millones de afiliados, un máximo histórico, tras aumentar en 80.561 cotizantes en el último mes. En términos interanuales, el empleo acumula un crecimiento de 651.082 ocupados.

La Seguridad Social ha cerrado la primera quincena de junio de 2026 con 22.541.234 afiliados, un máximo histórico absoluto. El dato, publicado este mismo miércoles por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, refleja un incremento de 165.075 cotizantes en apenas quince días. Es la cifra más alta jamás registrada en la serie diaria, y confirma la solidez del mercado laboral español en un contexto en el que otros indicadores macro empiezan a mostrar cierta fatiga.

La lectura es contundente. Mientras la inflación se resiste a perforar el umbral del 2% y el BCE vigila los salarios en la eurozona, el empleo en España sigue creando nuevos récords mes tras mes. La reforma laboral de 2021, que entró en vigor a principios de 2022, sigue mostrando su huella en la calidad y la cantidad del empleo. No sólo se crean más puestos de trabajo; también hay más contratos indefinidos y una menor rotación, según los datos de la propia Seguridad Social.

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Los detalles del récord: empleo sin freno en la era post-reforma

El avance en términos brutos es de 165.075 ocupados en la primera quincena de este mes. Si miramos la misma quincena del año pasado, en el último ejercicio se han creado 651.082 puestos de trabajo netos. La cifra no es la de la Encuesta de Población Activa, sino la que procede de los registros de cotización, el dato más fiable para medir el momento real del empleo.

Además, el Ministerio ha subrayado que, una vez eliminados los efectos de la estacionalidad y del calendario, la afiliación se situó en 22.162.335 personas, también un máximo histórico. El incremento en este cálculo ajustado fue de 80.561 cotizantes en el último mes. Desde diciembre de 2023, la afiliación desestacionalizada ha subido en 1.321.931 personas, y desde diciembre de 2021 —justo antes de la reforma laboral— el salto acumulado es de 2.404.093 más.

La ministra Elma Saiz no ocultó su satisfacción: «Hemos vuelto a batir un récord de empleo: superamos los 22,5 millones de ocupados. Volvemos a obtener un dato histórico que hasta hace poco tiempo nos parecía inalcanzable y que demuestra, una vez más, la gran transformación que ha vivido nuestro mercado de trabajo desde la reforma laboral». Las palabras de la ministra resumen el sentimiento de un Ejecutivo que hace del empleo su principal bandera económica.

Pero el dato también tiene una lectura técnica. La primera quincena de junio es el periodo en el que arrancan las contrataciones estivales, especialmente en hostelería y comercio. El incremento bruto de 165.075 cotizantes puede parecer algo inflado por el efecto calendario, pero la comparativa interanual y la serie ajustada confirman que la tendencia no es coyuntural: hay 576.292 afiliados más en términos desestacionalizados que hace un año.

Implicaciones para la economía y los mercados: ¿qué descuenta la prima de riesgo?

El dato, pese a su importancia, apenas tuvo eco en la sesión bursátil. El IBEX 35 cerró con un leve retroceso del 0,1%, algo que, en realidad, refuerza la idea de que la fortaleza del empleo ya está plenamente incorporada a los precios. La deuda española no se movió: el bono a diez años cotizó en el entorno del 3,4%, y la prima de riesgo se mantuvo clavada en los 65 puntos básicos. No es un nivel que haga saltar las alarmas, pero sí indica que los inversores consideran sostenible el dinamismo laboral sin riesgos inflacionistas adicionales.

Es un equilibrio delicado. Cuantos más cotizantes, más ingresos para las arcas públicas y más consumo —la piedra angular del PIB español— pero también más presión al alza sobre los precios si la productividad no acompaña. De momento, los registros de afiliación de los últimos tres años muestran que la reforma laboral ha reducido la temporalidad sin estrangular la creación de empleo, y eso apacigua las dudas que pueda tener el BCE sobre la solidez del mercado europeo.

El mercado de bonos no ve riesgo de sobrecalentamiento: la prima de riesgo de 65 puntos básicos es la mitad de los niveles que manejábamos hace una década con cifras de empleo mucho peores.

empleo España

Análisis en profundidad: el empleo de calidad que sostiene el milagro español

Hace años, un dato como el de hoy habría ido acompañado de tres asteriscos. La generación de empleo en España era históricamente volátil, muy ligada al ladrillo y a la contratación temporal de pocas semanas. Hoy la foto es diferente. Desde la entrada en vigor de la reforma laboral, la tasa de temporalidad ha caído diez puntos, hasta situarse en la media europea, y la creación de puestos indefinidos representa más del 40% de los nuevos contratos.

Eso significa que los 165.075 nuevos cotizantes de junio no son solo camareros contratados por unos meses. Hay una base creciente de empleo estable que sostiene la demanda interna, que a su vez alimenta el consumo de las empresas del IBEX con exposición a España: banca, energéticas, telecomunicaciones. Un círculo virtuoso que explica, en parte, por qué el IBEX 35 ha aguantado mejor que otros índices europeos las turbulencias del último trimestre.

Con todo, hay aristas que el dato de hoy no borra. La productividad por hora trabajada sigue estancada, y eso es un lastre a largo plazo. Además, la afiliación récord convive con una tasa de paro que ronda el 11%, la más alta de la UE. Muchos de los nuevos cotizantes son trabajadores que antes estaban en la economía sumergida, lo cual es una buena noticia, pero no equivale a una mejora automática del capital humano. El verdadero reto no es sumar cotizantes, sino mejorar la calidad de los puestos y elevar la renta disponible de las familias.

En mi lectura, el dato de afiliación de hoy es un síntoma de que la reforma laboral ha estabilizado el mercado, pero no es la panacea. La evolución de los salarios y la formación profesional determinarán si este empleo masivo se traduce en un crecimiento sostenible de la productividad o si, una década más tarde, señalará que fue otro milagro inflado por el consumo. Por ahora, la prima de riesgo no lo ve como un peligro, y eso ya es un triunfo.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El IBEX 35 apenas varió tras la publicación de la estadística, cerrando con un descenso del 0,1% este miércoles. Los inversores tenían descontado que el empleo seguiría creando récords, por lo que la reacción fue plana. Ningún valor del índice registró movimientos anormales.

Clave técnica: La deuda pública española a diez años cerró la sesión con una rentabilidad del 3,38%, equivalente a una prima de riesgo de 65 puntos básicos respecto al bund alemán. No hubo alteración técnica relevante, lo que confirma que el mercado de bonos digiere sin sobresaltos nuevos incrementos del empleo.

Apunte macro: La afiliación récord consolida las expectativas de un crecimiento del PIB español en torno al 2,2% para 2026, según las proyecciones del Banco de España publicadas en su último informe trimestral. La demanda interna seguirá siendo el vector principal, mientras la inversión empresarial espera la señal de los tipos del BCE.


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