La cadena alemana Lidl vuelve a estar en boca de todos a consecuencia de un concepto que está apareciendo en los tickets de compra de los clientes como ‘hurto’ y con un cargo adicional de 0,01 céntimos. Las redes sociales se han revolucionado y los clientes acusan a la cadena de distribución de ‘robar un céntimo’ a cada cliente.
En este sentido, resulta curioso saber cuánto dinero podría estar recaudando Lidl mensualmente si la práctica se aplicara en todos los tickets diarios de los clientes de forma masiva. No obstante, empleados de Lidl han explicado de manera contundente que se trata de una confusión, ya que es una función del sistema de caja destinada a registrar intentos de hurto.
«Es un botón que está al lado de la opción de ‘Lidl Plus’; le puedes dar sin querer y, si no te das cuenta, pasa. Es tan fácil como decírselo a la cajera y te devuelve el céntimo. Ese botón sirve para cuando pasamos los intentos de robo; le puedes dar sin querer», afirma una empleada de la cadena alemana.

LOS CLIENTES DE LIDL ESTALLAN POR UN CARGO DE 1 CÉNTIMO EN EL TICKET
Muchas veces, al realizar la compra, no pedimos el ticket o simplemente lo pedimos, pero al salir del establecimiento, terminamos tirando el ticket sin haberlo visto previamente. Este hecho podría cambiar a partir de ahora gracias a algunos clientes de Lidl que están informando al resto de usuarios de un cargo un tanto sospechoso.
Si bien este cobro, que tal y como explican algunos empleados de Lidl suele venir de un error al intentar marcar el botón de ‘Lidl Plus’, está llevando a muchos clientes a dejar de pasar por las cajas tradicionales y empezar a usar tan solo las cajas de autocobro. Un cambio que podría terminar de acabar con los empleados que atienden tan solo las cajas.
EL CONCEPTO HURTO EN LOS TICKETS DE LIDL HACE ESTALLAR LA TENSIÓN ENTRE LOS CLIENTES Y LOS SUPERMERCADOS
Asimismo, si el cliente revisa el ticket y ve un cargo que no le parece correcto, está en todo su derecho de reclamar a los empleados de la cadena de distribución, en este caso a Lidl. Concretamente, desde Lidl si están devolviendo el céntimo que están cobrando sus cajeras sin querer; el problema es que ‘obligas’ al cliente a revisar el ticket antes de salir del local y volver a realizar la cola de la caja para que rectifiquen el ticket.
No obstante, expertos en comercio minorista explican que muchos sistemas de caja incorporan códigos internos utilizados para registrar incidencias, errores o pérdidas dentro de la operativa diaria de los supermercados. Si bien estos conceptos técnicos rara vez están destinados al cliente final, si aparecen en el ticket, pueden generar confusión y enfado por parte de los clientes.

Un supermercado no puede incluir el concepto de ‘hurto’ en el ticket de compra. Concretamente, los artículos que compras deben estar claramente detallados con su precio, peso o unidades. Cualquier cobro arbitrario por este concepto carece de validez legal y supone una práctica irregular.
ASÍ CASTIGA EL CÓDIGO PENAL EL HURTO EN COMERCIOS
En este contexto, el hurto en establecimientos comerciales sigue siendo uno de los quebraderos de cabeza más recurrentes para el sector minorista. No obstante, las consecuencias legales para quienes cometen estos actos varían drásticamente en función del valor de lo robado y de la pericia del infractor, según lo establecido en el artículo 234 del Código Penal español.
La legislación actual marca una línea divisoria muy clara basada en el valor económico de los bienes sustraídos:
- Menos de 400 euros: Se considera un delito leve de hurto. Este es el escenario más habitual en los comercios y se castiga habitualmente con una pena de multa de 1 a 3 meses.
- Más de 400 euros: Si supera esta cantidad —algo frecuente cuando se trata de dispositivos electrónicos o productos de alta gama—, el Código Penal eleva la gravedad del acto, castigándolo con penas de prisión de 6 a 18 meses.

Fuente: STC
Uno de los aspectos más relevantes para el comercio es la picaresca utilizada para burlar la seguridad de los locales. El Código Penal penaliza severamente el uso de métodos para neutralizar, eliminar o inutilizar los sistemas de alarma o precintos de seguridad de los objetos.




