Lidl y El Corte Inglés se suman a la tendencia iniciada por Mango e Inditex con la incorporación de la tecnología RFID para prevenir hurtos en sus establecimientos. En concreto, ambas cadenas de distribución son conscientes de que actualmente la industria atraviesa una transformación digital que avanza a pasos agigantados.
En este sentido, lo que comenzó siendo un recurso para las compañías de moda se ha convertido ahora en una necesidad para las cadenas de distribución, que se ven obligadas a protegerse de forma continua. Actualmente, Lidl y El Corte Inglés lo hacen mediante la implantación de tecnología RFID para mantener todo bajo control.
«Los sistemas basados en RFID permiten a los grandes retailers localizar los productos de la tienda en tiempo real y conocer también su fecha de caducidad, lo que facilita la toma de decisiones automáticas sobre descuentos, donaciones, retirada de productos o reacondicionamiento», explica el director de desarrollo de negocio, estrategia y partnerships de Clustag, Manolo Reguart.

LIDL Y EL CORTE INGLÉS BUSCAN AHORRO GRACIAS A LA TECNOLOGÍA PARA PREVENIR HURTOS
En este contexto, las soluciones de etiquetado inteligente, especialmente la tecnología RFID de identificación por radiofrecuencia, se están posicionando como un aliado estratégico para mejorar la eficiencia operativa y reducir costes en el sector. Se trata de una herramienta muy potente que ya ha llegado a grandes cadenas como la alemana Lidl y a los grandes almacenes El Corte Inglés.
En esta línea, el informe Food in the Digital Age, elaborado por la consultora internacional GlobalData, señala que la implementación de sistemas RFID en la gestión de inventario puede generar un ahorro anual de hasta 32,5 millones de euros para grandes compañías con inventarios valorados en torno a los 93 millones de euros.
LIDL Y EL CORTE INGLÉS APROVECHAN LA TECNOLOGÍA RFID REDUCIENDO EL CONTROL DE INVENTARIO DE 80 MINUTOS A SOLO 8 SEGUNDOS
Asimismo, tanto el supermercado alemán como El Corte Inglés se verán beneficiados por las ventajas de esta tecnología, utilizada previamente por compañías como Inditex y Mango. El uso de RFID permitirá a ambas cadenas de distribución optimizar los tiempos de inventario y minimizar el capital inmovilizado.
Con esta tecnología, tanto la monitorización como el control del stock en los supermercados pueden reducir el período de almacenamiento de los productos de cuatro a tan solo tres semanas, liberando así recursos y mejorando la disponibilidad de productos frescos. Cabe destacar que Lidl no destaca precisamente por su oferta de frescos, por lo que esta puede ser una gran oportunidad de mejora en ese ámbito.

Fuente: Agencias
Manolo Reguart señala que, debido a la rápida expansión del e-commerce, el auge de las tiendas de conveniencia y la necesidad de una gestión más ágil y transparente del stock, «estamos viendo cada vez más casos en los que las grandes empresas del sector alimentario perciben la implantación de tecnologías RFID como una inversión estratégica que repercute directamente en su competitividad y en el refuerzo de la confianza del consumidor.
¿QUÉ OCURRE CON LOS SISTEMAS TRADICIONALES?
Tanto Inditex como Mango dejaron atrás los sistemas de alarmado tradicionales: la típica alarma de plástico duro que, en muchas ocasiones, se convertía en un «caramelo» para los amigos de lo ajeno. Este método tradicional, además de resultar vulnerable a los robos, provocaba lentitud y numerosos errores en el control del stock y en el seguimiento de cada prenda.
Anteriormente, el sistema de alarmado tradicional obligaba a los dependientes a realizar un doble trabajo: controlar manualmente tanto el stock como el almacenamiento. Además, este método requería un mayor número de empleados, lo que suponía un incremento de los costes salariales y de la partida destinada al personal.
DE INDITEX Y MANGO A EL CORTE INGLÉS Y LIDL: UN SISTEMA OBSOLETO QUE TIENE LOS DÍAS CONTADOS
No obstante, gracias a la tecnología RFID, tanto Inditex como Mango han modernizado su modelo de negocio, apostando por la tecnología como eje central de su actividad y dejando atrás un sistema clásico y obsoleto. Ahora es el turno de las cadenas de distribución Lidl y El Corte Inglés, que observan cómo las compañías de retail reforzaban su seguridad y han decidido seguir el mismo camino, conscientes de que ello implica una importante inversión.

Fuente: Agencias
Sin ir más lejos, la tecnología RFID permitirá generar mayores beneficios, reducir costes laborales y ofrecer más libertad a los empleados para centrarse en la atención al cliente. Además, facilitará un control total tanto de las prendas expuestas en tienda como de los productos almacenados, sustituyendo sistemas anteriores basados en PDA, cuyos resultados, en muchas ocasiones, eran imprecisos.
Asimismo, para Lidl y El Corte Inglés, este nuevo sistema de alarmado contribuirá a evitar que haya alimentos en mal estado en sus neveras y permitirá dar una segunda vida a aquellos productos con una fecha de caducidad próxima, respondiendo así a una demanda cada vez más importante de los consumidores en materia de responsabilidad y sostenibilidad.




