Iberdrola reúne a 40.000 personas en Bilbao en su festival gratuito del 125 aniversario

El festival en el parque Doña Casilda, con Juanes y Antonio Orozco como cabezas de cartel, superó las previsiones de asistencia y desplegó el mayor espectáculo de drones de España. El programa ‘125 años luz’ incluirá conciertos en Madrid (27 de junio) y Valencia (28 de noviembre)

Iberdrola movilizó este viernes a cerca de 40.000 personas en Bilbao con un festival gratuito que convirtió el parque de Doña Casilda en el epicentro de la celebración de su 125 aniversario. La compañía eléctrica, que este año conmemora su siglo y cuarto de historia, logró llenar el recinto en una jornada que combinó música en directo, tecnología y un ambiente festivo que superó todas las previsiones.

Festival Iberdrola Bilbao: 40.000 personas vibran con Juanes y Antonio Orozco

La jornada arrancó a las cuatro de la tarde con la Electric Band de Iberdrola, para dar paso a Süne, Rigoberta Bandini, Antonio Orozco y el colombiano Juanes, que cerró la noche pasadas las nueve de la noche. Siete pantallas gigantes distribuidas por el parque garantizaron la visibilidad desde cualquier rincón del recinto, que registró afluencia constante durante las seis horas de concierto.

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El cierre, sin embargo, no fue musical: un espectáculo de 1.500 drones, alimentado íntegramente con energía renovable, iluminó el cielo de Bilbao en el que se ha convertido en el mayor despliegue de estas características visto en España. Una apuesta que subrayaba el compromiso con la innovación y la transición energética que Iberdrola ha convertido en seña de identidad corporativa.

Iberdrola llevará su concierto gratuito a Madrid y Valencia con Lenny Kravitz y Estopa

Tras el éxito de la capital vizcaína, el programa ‘125 años luz’ continuará el próximo 27 de junio en Madrid con un concierto encabezado por Lenny Kravitz, Manuel Carrasco, Ana Mena y Álvaro de Luna, y cerrará el calendario en Valencia el 28 de noviembre con Estopa y Mafalda Cardenal. Las tres citas, de acceso libre, reflejan la intención de la empresa de devolver a la sociedad la confianza depositada durante más de un siglo.

¿Cumpleaños o estrategia de fidelización?

Celebrar 125 años de historia con un evento masivo y gratuito no es una simple fiesta de cumpleaños corporativa. En el entorno actual, en el que las grandes energéticas compiten no solo por clientes sino por relevancia social y aceptación. Iberdrola ha ejecutado una operación de branding comunitario de primer orden. La cifra de asistentes —el equivalente a llenar tres estadios de San Mamés— demuestra la capacidad de convocatoria de una compañía que, pese a los debates regulatorios sobre el precio de la luz, conserva un elevado capital de confianza en su territorio de origen. La apuesta no es nueva: en los últimos años, eventos similares en Salamanca o San Sebastián ya habían generado amplias movilizaciones, aunque ninguna con la dimensión de este aniversario.

Para la ciudad de Bilbao, el impacto no ha sido menor: hoteles, bares y comercios del centro se beneficiaron de la afluencia de público, que en buena parte procedía de otras provincias vascas y comunidades limítrofes. La revitalización del parque Doña Casilda, un espacio emblemático, ha servido además para subrayar la vinculación histórica entre la empresa y la villa. No es casualidad que la elección de Bilbao como punto de partida de la gira aniversario refuerce el arraigo local que Iberdrola cultiva desde su nacimiento en 1901. El ayuntamiento, que ha apoyado la iniciativa, estima un impacto económico directo de varios millones de euros.

Celebrar 125 años con un concierto masivo no es solo marketing: es una declaración de arraigo en el Bilbao que vio nacer a la compañía eléctrica.

La compañía también ha querido involucrar a sus más de 35.000 empleados en la celebración, con canales internos que retransmitieron el evento y la participación activa de la Electric Band, formada por trabajadores. Este gesto refuerza la cohesión interna en un momento en que la retención de talento en el sector energético es una prioridad estratégica.

Con todo, la pregunta subyacente es si esta inversión en patrocinio y entretenimiento —de la que no se conoce el coste exacto— se traduce en un retorno medible. Fuentes del sector apuntan a que este tipo de eventos refuerzan el engagement de los empleados y la percepción de marca entre los consumidores, dos activos intangibles que cotizan al alza en un mercado energético cada día más competitivo. De momento, la imagen de 40.000 personas coreando a Juanes bajo un cielo de drones renovables vale, sin duda, más que cualquier spot publicitario.


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