Equinor podría anunciar la entrada en nuevos países y una ampliación de su estrategia renovable

RBC cree que el CMD podría servir para conocer hasta qué punto la petrolera está dispuesta a acelerar su transformación hacia una compañía energética más integrada y con más exposición internacional.

El CMD de Equinor se va a celebrar el martes 16 de junio, una fecha donde los analistas de RBC tienen las expectativas altas, básicamente porque a sus ojos y viendo el panorama internacional, la petrolera podría empezar a mover ficha y a expandirse más allá de los mercados donde funciona, como es el caso de Noruega y Brasil; al igual que la expansión de su negocio de energías renovables.

Este podría ser un cambio necesario en la narrativa de Equinor, debido a que a ojos de los analistas canadienses, cuenta con muy pocos segmentos internacionales que le pueden aportar una diversificación de riesgos y por ende flexibilidad en sus cuentas.

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Equinor tiene riesgo al depender casi exclusivamente de Brasil

En este sentido, uno de los factores que preocupan a los analistas es que la compañía noruega ha reportado en sus previsiones anuales un descenso en su producción de petróleo, pasando de unos 1,4 millones de barriles al día en 2027 hasta unos 1,25 millones de barriles cara a 2030.

Un descenso que si bien los analistas compran, tienen sus reticencias respecto a los números que podría reportar la compañía para 2035, ya que mientras que Equinor apunta a que para ese año llegará a una cifra de 1,2 millones de barriles, el consenso apunta a tan solo 900.000 barriles. Es decir, a ojos de los analistas el negocio noruego podría deteriorarse más rápido de lo esperado, por lo que esperan que la compañía anuncie nuevos proyectos para justificar sus cifras.

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En este sentido, Equinor tendría que cambiar su narrativa y, pese a que su motor de crecimiento está en Noruega, tendría que dar más peso a nivel internacional, ya que su estrategia se ha basado en la venta de activos, simplificación de operaciones y la salida de de varias geografías. Por ello, los únicos mercados internaciones que le quedan a la petrolera son Brasil, Estados Unidos y Reino Unido. De estos países es Brasil es el que más importancia tiene para la empresa debido a que cuenta con proyectos clave como el de Bacalhau que está en proceso de ramp up, mientras que el de Raia debería entrar en producción cara a 2028.

Planta offshore de Equinor. Fuente: Equinor
Planta offshore de Equinor. Fuente: Equinor

Esta situación de potencial para la compañía no se da de la misma manera ni en Reino Unido, ni Estados Unidos, ya que en el caso del mercado británico cuenta con una política energética que está desincentivando a la inversión en hidrocarburos. Es decir, cualquier inversión que se realice en el país teniendo en cuenta el historial de Equinor, tendría una menor rentabilidad, que en años pasados.

En el mercado norteamericano, por su parte, se produce un escenario paradójico: aunque Equinor haya aumentado su exposición al gas de Estados Unidos, esto no se traduce en un motor de crecimiento para la empresa, ya que gran parte de esa producción no es operada. En otras palabras, esto significa que la petrolera noruega participa económicamente pero no tiene el control absoluto sobre las decisiones de inversión y desarrollo.

Por lo que, en definitiva, la petrolera noruega depende casi exclusivamente del negocio brasileño ya que es el único que le garantiza un cierto crecimiento a futuro, dando pie a que los canadienses esperan que la compañía en su CMD anuncie una expansión internacional.

Uniper: un nuevo enfoque en renovables

Pero más allá de la expansión geográfica, otro de los puntos donde los analistas esperan novedades es en la estrategia de renovables y generación eléctrica de la compañía. De hecho, RBC considera que Equinor se encuentra en una posición singular dentro del sector energético europeo, ya que además de ser uno de los mayores productores de hidrocarburos del continente, es también el principal suministrador de gas a Europa. Esta circunstancia le proporciona una exposición muy elevada al mercado gasista, algo que podría aprovechar para avanzar hacia negocios con un mayor valor añadido.

En este sentido, los analistas consideran que una mayor apuesta por el negocio del GNL estadounidense tendría un encaje estratégico limitado, ya que únicamente incrementaría la exposición de Equinor al mismo mercado en el que ya tiene una posición dominante. Por el contrario, creen que la petrolera está estudiando dar un paso más dentro de la cadena de valor energética mediante inversiones en generación eléctrica e infraestructuras asociadas al consumo de gas.

Bajo esta lógica, la compañía no solo obtendría ingresos por la extracción y comercialización del gas, sino también por su transformación en electricidad. Se trata de una estrategia que permitiría a Equinor capturar más márgenes dentro del sistema energético europeo en un momento en el que la electrificación gana cada vez más peso en la demanda energética.

Central hidroelectrica de Uniper Suecia Fuente Uniper Merca2
Central hidroeléctrica de Uniper, Suecia. Fuente: Uniper.

Precisamente en este contexto aparecen los rumores sobre una posible operación con los activos de la energética Uniper. Según recuerda RBC, diversas informaciones publicadas durante las últimas semanas apuntan a que Equinor habría mostrado interés por parte de la cartera de activos de la compañía alemana, que incluye centrales eléctricas de gas, instalaciones hidroeléctricas e incluso exposición al negocio nuclear.

Los analistas no esperan que Equinor acometa una adquisición integral de Uniper, sin embargo, sí consideran que la compañía podría asociarse con otros actores del sector para seleccionar aquellos activos que mejor encajen con su estrategia. En particular, las centrales de gas resultan especialmente atractivas debido a las sinergias que generarían con la posición dominante que ya mantiene Equinor en el suministro gasista europeo.

Por ello, RBC cree que el CMD podría servir para conocer hasta qué punto la petrolera está dispuesta a acelerar su transformación hacia una compañía energética más integrada, sumado a posibles expansiones internacionales. Un conjunto de movimientos que podrían situar a Equinor como una empresa mejor expuesta ante la incertidumbre internacional, reduciendo su dependencia de la evolución de los precios de las materias primas.


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