Iberdrola y Acciona Energía podrían liderar la carrera europea por los minerales críticos

Morgan Stanley, advierte que Europa sigue estando expuesta estructuralmente en más del 50 % de las 17 materias primas estratégicas necesarias para la transición energética, la economía digital y el sector de la defensa.

Iberdrola y Acciona Energía están bien posicionadas dentro de un panorama donde la escasez y el control de los minerales estratégicos como el cobre y el litio están marcando la transición energética. Un informe de Morgan Stanley, advierte que Europa sigue estando expuesta estructuralmente en más del 50% de las 17 materias primas estratégicas necesarias para la transición energética, la economía digital y el sector de la defensa. Además, la firma bancaria destaca que la Unión Europea también mantiene una alta dependencia de países como China y Turquía en distintas fases de la cadena de suministro.

Por ello, desde Bruselas están impulsando una normativa para fortalecer la independencia estratégica europea y garantizar una transición energética fluida: la CRMA o Ley de Materias Primas Críticas. Por ello, los proyectos amparados por esta normativa europea podrían beneficiar y mucho a empresas que están apostando tanto por la energía verde como Iberdrola y Acciona Energía.

Publicidad

No obstante, la firma americana adelanta que Bruselas no podrá alcanzar un mejor escenario de independencia estratégica solo abogando por proyectos exclusivamente europeos; de ahí que tengan que mirar a proyectos y acuerdos mineros con países terceros como Australia y Brasil, lugares donde estas compañías españolas tienen negocios y un buen posicionamiento.

¿Qué es exactamente el CRMA y que minerales son críticos para Europa?

El CRMA, aprobada en 2024, establece objetivos claros para impulsar la inversión y garantizar la cadena de valor de las materias primas en Europa, algo fundamental para la transición energética, la economía digital y la defensa. En ella se identifican 17 materias primas estratégicas y se fijan objetivos para 2030 en materia de extracción (10% del consumo anual de la UE), transformación (40%) y reciclaje (25%), junto con el requisito de limitar la dependencia de cualquier tercer país por debajo del 65%.

Cadena de montaje de baterias de iones de litio Merca2
Cadena de montaje de baterías de iones de litio. Fuente: Merca2

Iberdrola afronta con ventaja la nueva fase de la transición energética europea: no basta con instalar renovables

En este sentido, los minerales identificados claves para la transición energética son: el aluminio, bismuto, boro, cobalto, cobre, galio, litio, magnesio, manganeso, grafito, níquel, tierras raras, silicio, titanio y tungsteno. Todos ellos son en su mayoría conductores o semiconductores claves para la fabricación de baterías e insumos claves para las energías renovables. Según prevén los analistas, para conseguir estos objetivos estratégicos se podrían movilizar hasta 16.000 millones de euros cara a los siguientes años.

Iberdrola y Acciona Energía están en los puntos neurálgicos clave para Europa: España, Australia y Brasil

Dentro de este panorama destaca dentro del CRMA España, ya que está por encima de la media europea en número y diversidad de proyectos, siendo de los pocos países del continente que tiene proyectos en todas las áreas contempladas por la normativa europea; es decir: extracción, procesamiento, reciclaje e integración de minerales críticos. Una situación privilegiada, ya que a este nivel de iniciativas solo llegan países como Alemania, Francia y Finlandia.

En el caso español, cuenta sobre todo con proyectos centrados en la extracción y procesamiento del tungsteno, como Abenójar Tungsten S.L, o Iberian Resources Spain, que son indispensables para este plan europeo ya que tratan el mineral del que Europa tiene mayor dependencia externa (China domina más del 80% del mercado de procesamiento del tungsteno). Por lo que su aporte podría incluso reducir la brecha de procesamiento de este material a nivel continental. Además también hay proyectos de cobre y tierras raras, como el Polymetallic Primary Sulphite (PMR) de Cobre Las Cruces S.A.U, de First Quantum, que busca catapultar el refinado del conductor más usado en electricidad.

No obstante, Morgan Stanley ya ha apuntado que Europa no puede cumplir sus objetivos de independencia estratégica dependiendo exclusivamente de proyectos europeos, sino que tendría que tener acuerdos con países terceros para diversificar las fuentes de estos minerales críticos sin alterar la cadena de suministro.

Iberdrola Lake Bonney Australia Merca2
Planta eólica de Iberdrola en Australia. Fuente: Iberdrola

Es precisamente en este punto donde Iberdrola y Acciona Energía podrían emerger como beneficiarios indirectos de esta tendencia. En este sentido, ambas compañías no solo están posicionadas en España, que según apuntan los expertos de Morgan Stanley es clave dentro de Europa por su aporte sobre todo en tungsteno; sino además desarrollan actividades significativas en Australia y Brasil, siendo estos los países señalados por los analistas como socios eternos claves para la Unión Europea.

En el caso de Australia, esta se consolida como el socio externo más decisivo en materia de tierras raras, ya que es el único productor avanzado de tierras raras fuera de China, con capacidad tanto de extracción como de procesamiento, algo extremadamente escaso a nivel global, con proyectos claves como Lynas Rare Earths o Eneabba Rare Earths Refinery. Unas iniciativas, que a ojos de la firma de inversión, son esenciales ya que permiten suministrar insumos esenciales para imanes permanentes utilizados en turbinas eólicas, además de aportar para otros sectores como la defensa o los vehículos eléctricos.

Acciona Energía en la cuerda floja: su agresiva rotación de activos pone en riesgo a su producción
Turbina eólica. Fuente: Acciona Energía

Mientras que en el caso brasileño, destacaría por su aporte de níquel y cobalto, dos materiales críticos para la movilidad eléctrica y el almacenamiento energético. En este sentido, Brasil es uno de los pocos países con capacidad de refinado de estos metales fuera de Asia, lo que lo convierte en un proveedor clave para reducir la dependencia europea de China e Indonesia, gracias a proyectos como São Miguel Paulista (SMP) Refinery Restart.

Por ello, la relación entre la estrategia europea y las compañías es indirecta, ya que, como es obvio ni Iberdrola ni Acciona Energía participan en actividades mineras. Sin embargo, estas energéticas dependen de forma intensiva de materiales como cobre, aluminio, silicio, tierras raras para ejecutar sus planes de inversión.

Es decir, la mejora de las cadenas de suministro de estos recursos, teniendo en cuenta que tanto Iberdrola como Acciona Energía están tienen actividad energética dentro de países clave como España y que aportan diversificación a estos activos como Australia y Brasil, daría pie a que sus proyectos renovables estuvieran prácticamente blindados y con una menor exposición a la incertidumbre internacional. En otras palabras, las compañías españolas están justo en los países donde se procesan los minerales críticos más importantes cara a su negocio.


Publicidad