IAG y Merlin Properties se han llevado la peor parte de la sesión de este lunes en el Ibex 35, castigadas por la renovada tensión bélica entre Irán e Israel. La aerolínea cae un 2,03% y la socimi un 1,83%, en un índice que lucha por mantener los 18.300 puntos y que al cierre se anota una bajada del 0,27% hasta 18.294 puntos. El crudo Brent, por su parte, se dispara un 4,2% y se sitúa en 97,02 dólares por barril, una cifra que no se veía en varias semanas y que anticipa una jornada de fuerte castigo para los valores más sensibles al precio de la energía.
Dos valores bajo presión, uno por cada flanco del índice
El desplome de IAG es el más intuitivo: por cada dólar que sube el queroseno, la cuenta de resultados de la aerolínea hispano-británica se tensa. La compañía, que ya lidia con un contexto de tráfico aéreo todavía en recuperación, ve cómo el conflicto bélico se traduce directamente en coste de combustible. En el caso de Merlin, la lectura es menos obvia pero igual de potente: la socimi dueña de centros comerciales, oficinas y naves logísticas sufre por partida doble. Un petróleo en escalada inyecta expectativas de inflación y de repunte de tipos de interés, lo que castiga a los activos inmobiliarios que descuentan sus flujos futuros a una tasa mayor. A ello se suma la prima de riesgo geopolítico para un sector que tiene en la estabilidad macro su principal aliado.
Repsol e Indra son la otra cara de la moneda. La petrolera aprovecha el repunte del crudo y sube un 1,26%, mientras que la tecnológica de defensa se anota un 1,91% al calor de la doctrina que asigna más presupuesto militar cuando los tambores de guerra suenan en Oriente Próximo.
El crudo Brent por encima de 97 dólares y la guerra que no cesa
El origen del movimiento está en los ataques israelíes de primera hora de la mañana contra objetivos militares en el oeste y centro de Irán, confirmados por el Ministerio de Defensa de Israel. Pocas horas después, un misil iraní alcanzó territorio israelí por primera vez desde que entró en vigor el alto el fuego. La Casa Blanca informó de que el presidente Trump había sido puesto al tanto, mientras el propio mandatario declaraba a Fox News que estos ataques «sin duda no ayudarán a las negociaciones».
Del lado iraní, un funcionario implicado en las conversaciones con Washington deslizó que «un acuerdo con el presidente Trump ya no es viable en este momento». El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, añadió que el bloqueo naval estadounidense y la violación de los pactos relativos al Líbano convierten las bases y activos de EE. UU. en «objetivos legítimos». El relato, en definitiva, ha virado de una tregua frágil a un escenario de escalada militar que amenaza con prolongarse.

En medio de este clima bélico, el crudo Brent avanzó un 4,22% hasta los 97,02 dólares y el West Texas Intermediate sumó un 4,70% hasta los 94,79 dólares. La noticia de que la OPEP+ acordó aumentar los objetivos de producción en 188.000 barriles diarios a partir de julio apenas ha hecho mella en unas cotizaciones que ya descuentan el riesgo de disrupción en el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial.
La renovación de los ataques directos entre Irán e Israel, con misiles cruzados y amenazas de bloquear rutas marítimas, sitúa la prima de riesgo geopolítico en niveles que el mercado no veía desde los peores días de la guerra.
Análisis: ¿tropiezo puntual o riesgo estructural para IAG y Merlin?
En mi lectura, lo que vimos este lunes no es un simple susto de una sesión. El Ibex 35 venía aguantando la cota de los 18.300 puntos mientras se especulaba con un pronto desenlace del conflicto; esa esperanza se ha evaporado. La agresión militar en territorio iraní y el misil que impactó en Israel han elevado el conflicto a una fase en la que el alto el fuego se percibe como letra muerta. La consecuencia inmediata es que la prima de riesgo que los inversores exigen a la deuda soberana de la región se traslada también a los activos de renta variable más expuestos.
Para IAG el daño es directo: cada sesión de petróleo por encima de los 90 dólares resta margen de maniobra a sus cuentas trimestrales. Frente a Repsol, que se ve claramente beneficiada, la aerolínea sufre el clásico «efecto asimétrico» del crudo sobre el índice. A mi juicio, el castigo del 2% es proporcional y no anticipa todavía una gran revisión a la baja del consenso, pero la señal es incómoda: el mercado empieza a descontar un verano de queroseno caro.
Merlin tiene un problema distinto. La socimi no depende del combustible, pero sí de una estructura de tipos de interés que el encarecimiento energético pone en riesgo. Si el IPC repunta y el BCE retrasa los recortes, las valoraciones de los inmuebles se ajustarán a la baja y sus fondos propios sufrirán. En la práctica, el inversor está vendiendo Merlin como cobertura contra un escenario de estanflación europea, aún sin que la compañía haya publicado dato negativo alguno. Es una lectura de cartera, no de balance, y eso suele ser más volátil.
La buena noticia para quienes miran al medio plazo es que Indra y Repsol están funcionando como contrapeso sectorial. La tecnológica de defensa acumula ya varios días en positivo gracias al momentum del gasto militar, mientras que la petrolera capitaliza la subida del Brent sin tener que asumir nuevos riesgos operativos. Ese doble rol —defensivo y ofensivo— probablemente limite los daños del Ibex mientras la tensión persista.
Habrá que ver, en todo caso, si la semana es capaz de digerir otro bombardeo de titulares geopolíticos sin perder los 18.200 puntos. Ese nivel, y no el de los 18.300, es el que ahora vigilo como siguiente soporte relevante.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: El Ibex 35 cede un 0,27% hasta 18.294 puntos, con IAG retrocediendo un 2,03% y Merlin un 1,83%. Repsol avanza un 1,26% e Indra un 1,91%.
Clave técnica: El selectivo madrileño pierde el soporte de los 18.300 puntos y se enfrenta a una primera zona de demanda relevante en 18.150-18.200 puntos. IAG cae por debajo de los 2,80 euros, nivel que representa un suelo de corto plazo que debe defender para no acelerar las pérdidas.
Apunte macro: La prima de riesgo española cotiza en los 78 puntos básicos, apenas un punto por encima del viernes, pero el repunte del petróleo —Brent en 97,02 dólares— añade presión a la curva de tipos europea. Si los futuros del TTF repuntan en paralelo, los valores del Continuo más sensibles al coste de la energía podrían contagiarse durante la semana.




