La cadena riojana Más Por Menos ha adquirido la marca deportiva Astore por 60.000 euros, según han confirmado fuentes cercanas a la operación. La venta se cierra un año después de que el anterior propietario, Ternua Group, entrara en concurso de acreedores y pusiera en liquidación sus activos.
La histórica enseña vasca, fundada en 1958, fue durante décadas la proveedora oficial de equipaciones del Club Atlético Osasuna en sus épocas más gloriosas, incluida la participación en la Copa de la UEFA de los años noventa. Ahora, bajo el paraguas de un grupo de empresarios de La Rioja, la marca volverá a estar operativa.
Una operación simbólica con recorrido estratégico
El precio de venta, apenas seis decenas de miles de euros, refleja el momento delicado que atravesaba la matriz guipuzcoana. Ternua Group, con sede en Ordizia y un historial ligado a la moda outdoor y deportiva, había acumulado deudas que hicieron inviable la continuidad del negocio. El juzgado mercantil autorizó la subasta de varios activos intangibles, entre ellos la marca Astore, dentro del proceso concursal.
Más Por Menos, conocida por su red de tiendas de moda low cost en el norte de España, ha visto en la compra una oportunidad de diversificación. La empresa riojana, con sede en Logroño, maneja un modelo de negocio basado en márgenes ajustados y alta rotación de producto, algo que podría encajar con un relanzamiento de Astore en un segmento más asequible del mercado deportivo.
Fuentes del sector consultadas por este medio señalan que el plan inicial pasa por recuperar el legado de la marca con colecciones cápsula que rememoren los diseños que vistió el equipo navarro en los años 90, combinado con una línea de ropa urbana técnica a precios competitivos.
La compra de Astore por 60.000 euros revive una enseña con historia, pero el verdadero reto será devolverla a un mercado deportivo dominado por las grandes multinacionales.
Más Por Menos, de los básicos al segmento deportivo
La compañía riojana, fundada en 2004 por la familia Martínez, ha pasado de gestionar un pequeño establecimiento de ropa de hogar a controlar más de 60 puntos de venta repartidos entre La Rioja, Navarra, País Vasco y Castilla y León. Su crecimiento se ha apoyado en la compra de partidas excedentes de fabricantes textiles y en una política de precios agresiva, lo que la ha convertido en un referente del sector de la distribución de bajo coste en el norte peninsular.
Con esta operación, Más Por Menos da el salto por primera vez al negocio de las marcas propias con identidad diferenciada. Hasta ahora, su oferta se limitaba a producto sin etiqueta reconocible. La incorporación de Astore le permite, además, entrar en el segmento deportivo con un nombre que todavía despierta recuerdos entre los consumidores de más de cuarenta años.
No es la primera vez que un grupo de distribución adquiere una marca histórica en liquidación, pero sí es inusual que el comprador sea un operador de bajo coste. Otras compañías de moda deportiva han optado por crear sus propias líneas desde cero, pero el atajo de contar con una marca consolidada puede acelerar la entrada en el mercado si se gestiona con inteligencia.
Lo que Astore significa para el tejido empresarial vasco
La noticia de la venta ha sido recibida con optimismo por parte del Gobierno vasco, que ha calificado la operación como una «magnífica noticia». No es para menos: la desaparición de Astore habría supuesto la pérdida de un símbolo de la industrialización textil guipuzcoana, un sector ya muy castigado por la deslocalización y la competencia asiática.
Sin embargo, el camino que queda por delante no será fácil. La marca lleva años sin presencia significativa en el mercado y deberá competir con gigantes como Nike, Adidas o Puma que controlan más del 70% del segmento en España. Además, el consumidor más joven no tiene apego emocional a la enseña, lo que obliga a construir una nueva base de clientes prácticamente desde cero.
El verdadero valor de esta operación no reside en los 60.000 euros pagados, sino en la apuesta de un empresario riojano por devolver a la vida un nombre que parecía condenado al olvido. Si la estrategia de producto y distribución es acertada, Astore podría repetir el camino de otras marcas nostálgicas que han renacido con éxito en el segmento del lifestyle deportivo. De lo contrario, será un episodio más en la larga lista de marcas rescatadas que nunca llegaron a despegar.




