La DGT confirma un ambicioso dispositivo de vigilancia masiva que arrancará el próximo 6 de julio y desplegará nuevos radares, cámaras inteligentes y drones para multar conductas que restan puntos. La operación coincide con la entrada en vigor de una nueva regulación europea de seguridad vial que obliga a los coches nuevos a incorporar sistemas de asistencia a la conducción. Las distracciones, especialmente el uso del móvil al volante, están en el punto de mira y las sanciones pueden alcanzar los 200 euros y 3 puntos del carnet.
Qué cambia a partir del 6 de julio
El 6 de julio de 2026 entrará en vigor en toda la Unión Europea el paquete de normas GRS2, que establece los requisitos mínimos de comercialización para los vehículos nuevos. A partir de esa fecha, todos los turismos que se matriculen por primera vez deberán equipar de serie sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) como el detector de distracciones del conductor (DDR-ADR) y el frenado automático de emergencia con detección de peatones y ciclistas (AEB-PCD).
En paralelo, la Dirección General de Tráfico ha diseñado un plan de control que aprovechará las nuevas tecnologías para vigilar el comportamiento de los conductores en carretera. El despliegue incluye radares fijos y de tramo, dispositivos veloláser capaces de sancionar desde cualquier ángulo de la vía, cámaras de visión artificial que detectan el uso del móvil o la falta de cinturón, y drones del servicio de vigilancia aérea Pegasus. Según ha comunicado la propia DGT en su página de notas de prensa (dgt.es/comunicacion), el objetivo es rebajar la siniestralidad vinculada a las distracciones, que en 2025 se cobró 178 vidas.
El refuerzo de la vigilancia no se limitará a las vías interurbanas. Los ayuntamientos que disponen de cámaras de control de acceso a Zonas de Bajas Emisiones también colaborarán en la campaña reportando las infracciones de tráfico que detecten sus dispositivos. Los conductores pueden esperar una presencia policial visible y una cobertura aérea que hará muy difícil eludir la sanción.
Las nuevas cámaras no solo detectan el móvil en la mano: también leen la matrícula y cruzan datos al instante. La multa es segura aunque el conductor guarde el teléfono antes de llegar al control.
Radares, cámaras y drones: así será el control
Los radares veloláser, capaces de medir la velocidad de un vehículo que circula pegado al de delante, se suman al mapa fijo de cinemómetros. Su ventaja es la discreción: pueden ubicarse en trípodes ocultos o en vehículos camuflados, sin que el conductor reciba ningún aviso previo.
Las cámaras de control de móvil y cinturón funcionarán en pórticos de autovía y en puntos estratégicos de carreteras secundarias. Un software de reconocimiento de imágenes analiza el interior del habitáculo para determinar si el conductor sujeta el teléfono con la mano o si algún ocupante viaja sin el cinturón abrochado. En caso afirmativo, la sanción se tramita automáticamente: 200 euros y la pérdida de 3 puntos si es el conductor quien usa el móvil, y la misma cuantía más 3 puntos por no llevar el cinturón.
Los drones, por su parte, sobrevolarán tramos de alta siniestralidad. Equipados con cámaras de alta definición y un sistema de posicionamiento preciso, pueden identificar infracciones como adelantamientos peligrosos, excesos de velocidad o distracciones. La DGT ya ha utilizado estos dispositivos en campañas anteriores y los resultados, según la Dirección General de Tráfico, son «muy positivos».
Las distracciones, responsables de uno de cada tres siniestros mortales
Los datos que maneja la DGT justifican la ofensiva. Durante 2025 fallecieron en vías interurbanas 1.119 personas, y de ellas 178 murieron por distracciones al volante, según el Informe de Cierre 2025: Siniestralidad mortal en vías interurbanas. Eso significa que una de cada tres muertes en carretera está relacionada con una pérdida de atención, ya sea por el móvil, por la fatiga o por manipular el navegador. En el mismo año, 103 peatones y 40 ciclistas también perdieron la vida en atropellos.
La DGT insiste en que no hay un solo factor: «Hay personas que se distraen con mayor facilidad que otras. El sueño, la fatiga, el alcohol y las drogas también facilitan la desconexión», señala el organismo. Pero las evidencias sitúan al teléfono móvil como el gran disparador de la desatención. Por eso, el nuevo reglamento europeo obliga a los fabricantes a instalar sistemas como el DDR-ADR, que monitoriza la dirección de la mirada y la frecuencia de parpadeo del conductor para emitir alertas si detecta somnolencia o distracción.
Claves para circular sin sobresaltos (y sin multas)
La campaña no tiene periodo de gracia: desde el 6 de julio, los dispositivos de control estarán plenamente operativos. Para evitar sorpresas, conviene seguir estas pautas:
- Deja el móvil en la guantera o en una sujeción homologada. Incluso sujetarlo con la mano en un semáforo es sancionable. La DGT recuerda que el hecho de que el coche esté parado no exime de la multa.
- El cinturón, siempre abrochado. Las nuevas cámaras verifican uno a uno los asientos de los pasajeros. Una persona sin cinturón en la parte trasera también genera sanción para el conductor.
- Respeta los límites de velocidad. Los radares veloláser y de tramo son especialmente efectivos en carreteras secundarias, donde se concentran los accidentes.
- Si tu coche es nuevo, comprueba que los ADAS funcionan. Los sistemas de aviso de distracción y frenado automático reducen significativamente el riesgo de accidente, pero no evitan la multa si el conductor sigue distraído.
Análisis: tecnología que salva vidas o afán de recaudación
La coincidencia de la nueva obligación de equipamiento europeo con la campaña de vigilancia masiva ha suscitado el debate de si la DGT busca más la seguridad vial o un aumento de la recaudación por multas. Los datos de siniestralidad dan argumentos sólidos a favor de la intervención: 178 fallecidos por distracción en un año es una cifra que debería hacer reflexionar a cualquier conductor. Sin embargo, la falta de un periodo de aviso previo y la implantación casi simultánea de un verdadero «Gran Hermano» de las carreteras genera desconfianza entre los automovilistas.
En mi lectura, la medida es proporcional. La distracción es el principal causante de accidentes mortales y la tecnología actual permite sancionar sin necesidad de que un agente presencie la infracción. Que a partir del 6 de julio todos los coches nuevos vengan equipados con asistentes que corrigen la desatención es un avance histórico, pero mientras el parque automovilístico se renueva, el control sancionador resulta imprescindible. Eso sí, el éxito de esta campaña se medirá no por el número de multas, sino por la reducción de víctimas.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Campaña especial de vigilancia con radares, cámaras de control de móvil y cinturón, y drones, que coincide con la entrada en vigor de la regulación europea GRS2 (obligación de ADAS en turismos nuevos).
- Sanción económica: Hasta 200 euros por uso del móvil al volante o no usar el cinturón. Otras cuantías según el exceso de velocidad cometido.
- Puntos del carnet: Hasta 3 puntos por conducir sujetando el móvil con la mano o por circular sin el cinturón abrochado.
- Entrada en vigor: 6 de julio de 2026.




