Mayoral, primer accionista de Parlem Telecom con el 19,14% del capital, ha exigido mediante burofax notarial la convocatoria de una junta extraordinaria para aprobar un canje de deuda por acciones con Inveready, una operación que diluirá la participación de los actuales socios pero que busca garantizar la viabilidad de la operadora catalana. La iniciativa, respaldada por accionistas que suman más del 50% del capital, se produce después de que la deuda de la compañía se haya vuelto exigible por incumplimiento de los covenants financieros.
Global Portfolio Investment, vehículo de la familia Domínguez y titular del 19,14% de Parlem, lidera una propuesta que contempla convertir los 17,5 millones de euros en bonos que la operadora debe a Inveready y otros acreedores en títulos de la empresa. Si se ejecuta la operación, el fondo pasaría a controlar cerca del 50% del capital social, lo que provocaría una fuerte dilución para los accionistas actuales. Además, se plantea una ampliación de capital dineraria de 7,95 millones de euros, con emisión de nuevas acciones a 0,80 euros por título, para inyectar liquidez inmediata al grupo.
El consejo de administración de Parlem dispone legalmente de dos meses para convocar la junta, pero fuentes cercanas al proceso apuntan a que se celebrará a mediados de julio, justo después de la junta general ordinaria prevista para el 30 de junio. La comunicación oficial enviada al BME Growth el pasado viernes, firmada por su presidente Ernest Pérez Mas, reconoció la exigibilidad de la deuda, aunque omite cualquier mención al burofax de Mayoral. El texto se limita a anunciar que el órgano de administración «adoptará las medidas necesarias para salvaguardar el interés social».
La ingeniería del rescate: canje de bonos por el 50% del capital y ampliación de 7,95 millones
El plan de reestructuración diseñado por Mayoral y el resto del bloque mayoritario combina dos palancas. La primera, la conversión de los 17,5 millones de deuda en bonos, sitúa a Inveready como accionista de referencia, alcanzando casi la mitad del capital. La segunda es una ampliación dineraria de 7,95 millones de euros a un precio de suscripción de 0,80 euros por acción, una inyección de fondos que permitirá a la operadora atender sus necesidades de tesorería y estabilizar el balance.
De forma paralela, Inveready ha iniciado una vía judicial: solicitó a los juzgados mercantiles de Barcelona el nombramiento de Interpath como experto en reestructuraciones, figura amparada por la legislación concursal. Esta vía, equivalente al antiguo preconcurso de acreedores, dilata los plazos pero blinda jurídicamente la operación, aunque el bloque mayoritario prefiere la junta extraordinaria por su agilidad para evitar un mayor deterioro del valor de la compañía.
La propuesta, que cuenta con el respaldo de más de la mitad del capital, diluye la participación actual pero asegura la continuidad operativa del grupo.
La caída en bolsa y el detonante: la ruptura con Avatel y el incumplimiento de los covenants
La espiral bajista de Parlem (una compañía cotizada en BME Growth) comenzó con la cancelación, el 26 de marzo, de las negociaciones para su integración con Avatel. La operadora aspiraba a acceder a las condiciones mayoristas ventajosas de Avatel con Masorange, pero la ruptura de las conversaciones dejó sin sinergias a la empresa y disparó el apalancamiento relativo, activando los covenants que convirtieron la deuda en exigible el 4 de junio.
Desde entonces, la cotización se ha desplomado un 60%, pasando de los 2,34 euros por acción de la sesión del 25 de marzo hasta los 0,95 euros del cierre del viernes, según los datos del mercado. En su comunicado del pasado viernes, la empresa confirmó la recepción de las notificaciones de los acreedores pero no mencionó la exigencia de Mayoral, limitándose a señalar que el consejo analizará todas las alternativas, incluida la posible convocatoria de una junta para un aumento de capital.
Análisis: La dilución como única salida, con la sombra judicial de Inveready
La realidad de Parlem es que la viabilidad del grupo pasa por una capitalización forzosa que diluirá a los accionistas actuales. La conversión de deuda en acciones otorga a Inveready un control cercano al 50%, un movimiento que recuerda a otras reestructuraciones en el sector telecom donde los fondos acreedores se convierten en accionistas de referencia. El precedente más inmediato en el BME Growth es el de compañías que han recurrido a canjes de deuda para evitar el concurso; en todos los casos, la dilución para los minoritarios fue inevitable.
La preferencia del bloque mayoritario por la junta acelerada frente a la vía judicial con Interpath indica que la urgencia es real. Cuanto más se demore la solución, mayor será el riesgo de deterioro del negocio y del valor bursátil. La celebración de la junta a mediados de julio, apenas un mes después de la ordinaria, puede ser la ventana de oportunidad para aprobar el plan antes de que se erosionen aún más los activos. Los accionistas que apoyan la propuesta ya superan el 50%, por lo que la aprobación está garantizada salvo sorpresas legales. La clave será si Inveready y el resto de acreedores aceptan los términos sin judicializar el proceso.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La fecha concreta de la junta extraordinaria aún no se ha anunciado, pero se espera para mediados de julio. El plazo legal para convocarla expira a principios de agosto.
- Reacción del valor: La acción cayó un 60% desde marzo; si el plan se aprueba sin judicialización, podría estabilizarse, pero la fuerte dilución limitará cualquier rebote para los minoritarios.
- Precedente sectorial: En el BME Growth, otros rescates mediante canjes de deuda han comportado una dilución severa y un cambio de control accionarial; el caso de Parlem no será diferente.




