BitMine busca 300M en acciones preferentes al 9,5% para acelerar su acumulación de Ethereum

La compañía, liderada por Tom Lee, ha solicitado a la SEC emitir hasta 3 millones de acciones a 100 dólares cada una para financiar su expansión en staking de Ethereum. La operación replica el modelo de financiación de Strategy (MicroStrategy) pero enfocado a ether.

BitMine Immersion Technologies, la empresa liderada por Tom Lee, ha presentado una solicitud ante la SEC para emitir 3 millones de acciones preferentes a 100 dólares cada una, con el objetivo de financiar su creciente acumulación de ether. La operación, que replica el modelo de tesorería de Strategy (MicroStrategy) pero centrado en Ethereum, busca captar 300 millones de dólares ofreciendo un dividendo anual del 9,5%, pagadero en efectivo si así lo aprueba el consejo.

La compañía ha detallado en el suplemento presentado a la SEC que la recaudación se destinará a comprar más ether y a ampliar su infraestructura de staking (el bloqueo de ether para validar transacciones y obtener recompensas). “Nuestra estrategia de negocio se centra en la cadena de bloques Ethereum, el ETH, el staking, la infraestructura de validadores y la gestión de tesorería”, asegura el documento.

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El dividendo del 9,5% supone un atractivo para los inversores, aunque tiene una peculiaridad: su pago en efectivo dependerá de que el consejo de administración lo declare cada período. Esto lo diferencia de una emisión de deuda tradicional, ya que si el precio de ether se desploma o el negocio de staking no genera los retornos esperados, BitMine podría no abonar el cupón sin incurrir en impago formal.

La jugada imita la estrategia de Strategy con bitcoin

BitMine no inventa la rueda. El uso de acciones preferentes para levantar capital y aumentar la exposición a criptoactivos es un camino ya probado por Strategy (MicroStrategy), con sus acciones STRK, y más recientemente por Strive con sus productos ASST y SATA. La diferencia es el activo subyacente: en lugar de bitcoin, BitMine apuesta por ether, en línea con el creciente interés institucional que han despertado los ETF spot de Ethereum y los productos tokenizados de BlackRock.

La firma ha anunciado su intención de solicitar la cotización de estas nuevas acciones preferentes en la Bolsa de Nueva York bajo un ticker aún por determinar. Si lo consigue, se convertiría en la primera cotizada en usar este tipo de emisión preferente para financiar una tesorería en ether.

Pedir prestado al 9,5% para comprar ether en plena corrección del 12% es audacia o riesgo extremo; el mercado dictará sentencia.

Sin embargo, el movimiento llega en un momento delicado para el precio de la criptomoneda. Este jueves, ether cotiza en torno a los 1.745 dólares, un 12% por debajo del valor de hace una semana, según datos de Coingecko. Comprar ahora, con el activo en corrección, puede leerse como una estrategia contracíclica o como un intento de acelerar la acumulación antes de un posible rebote.

Análisis: apostar por ether en plena corrección

El movimiento de BitMine es una declaración de intenciones. Mientras la mayoría de los inversores esperan a que la tormenta amaine, la compañía de Tom Lee refuerza su compromiso con Ethereum justo cuando el ether pierde fuelle. La maniobra no es neutra: la empresa asume un riesgo explícito. En el propio suplemento de la SEC, BitMine advierte de que sus resultados están ligados a la cotización del ether, la economía del staking, la regulación y el riesgo de contraparte en las operaciones con activos digitales.

La estrategia recuerda a los momentos en los que Strategy (entonces MicroStrategy) compraba bitcoin durante las caídas de 2022, operaciones que más tarde resultaron acertadas cuando el precio se recuperó. Sin embargo, el ecosistema de Ethereum tiene sus propias particularidades: el staking introduce una capa de ingresos recurrentes, pero también expone a cortes (slashing) si los validadores no operan correctamente, y la rentabilidad depende de que la demanda por usar la red se mantenga alta.

El mercado observará de cerca si BitMine logra colocar los 300 millones de dólares y si, como sugiere la estructura de la emisión, el consejo empieza a declarar dividendos trimestrales. De conseguirlo, la iniciativa podría abrir la puerta a que otras cotizadas sigan el mismo camino para acumular ether sin diluir a sus accionistas ordinarios. Si el precio del ether no acompaña, el alto dividendo preferente se convertirá en una losa que lastre la caja de la compañía.

De momento, la jugada queda servida. Ethereum ha demostrado atraer capital institucional en los últimos años, pero la volatilidad sigue siendo la norma. BitMine ha elegido un momento de debilidad para pisar el acelerador. Será el propio mercado, con el precio del ether como termómetro, el que diga si fue visión o exceso de confianza.


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