Fuga de aire en la ISS activa el protocolo de emergencia: Los astronautas se refugian en Crew Dragon

La NASA activó ayer los protocolos por una fuga en el módulo ruso Zvezda. Cinco astronautas se refugiaron en la cápsula Crew Dragon mientras se evaluaba la situación.

El 5 de junio de 2026, la Estación Espacial Internacional vivió uno de esos momentos que ningún astronauta olvida. Una fuga de aire en el módulo ruso Zvezda activó los protocolos de emergencia y cinco tripulantes se refugiaron en la cápsula SpaceX Crew Dragon, preparada para una evacuación inmediata.

La NASA ordenó a los cuatro astronautas de la misión Crew-12 —Jessica Meir, Jack Hathaway y la europea Sophie Adenot— y al veterano Chris Williams que se trasladaran a la Dragon como medida de precaución. El cosmonauta ruso Andrey Fedyaev, también miembro de Crew-12 permaneció en un principio en el segmento ruso, sin que estuviese claro si debía unirse a sus compañeros. Sus dos colegas rusos, Sergei Kud-Sverchkov y Sergey Mikaev, se quedaron fuera para gestionar la emergencia.

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La fuga que llevaba años avisando

El origen del incidente se encuentra en el PrK, un pequeño vestíbulo de transferencia situado en la parte trasera del módulo Zvezda, el primer módulo completamente ruso de la ISS, instalado en julio de 2000. Ese túnel conecta la estación con el puerto de atraque de las naves de carga Progress.

Las fugas de aire se detectaron por primera vez en 2019. Desde entonces, los ingenieros han intentado sellar las grietas microscópicas en repetidas ocasiones, pero el problema nunca desapareció del todo. A día de hoy, la estación pierde casi medio kilogramo de aire al día por esas fisuras.

La agencia espacial rusa, Roscosmos, había programado una reparación más amplia para el viernes 5 de junio. La intención era aplicar sellantes especiales desde el interior del túnel. Pero pocas horas después, los astronautas rusos presentes en la estación comunicaron que solo se efectuarían mediciones con sensores y la intervención estructural se pospuso.

Un protocolo de “abundante precaución” que no evitó la confusión

La portavoz de la NASA, Bethany Stevens, explicó en la red social X que la decisión se tomó «por abundancia de precaución». «Tras las nuevas fugas, Roscosmos ha optado por una reparación más extensa el viernes 5 de junio. Hemos indicado a los cuatro miembros de SpaceX Crew-12 y al astronauta Chris Williams que asuman una postura de seguridad elevada en la nave Dragon mientras se completa la reparación», escribió.

Sin embargo, la cronología se torció. Apenas una hora después, el centro de control de la NASA en Houston ordenó a los astronautas salir de la configuración de refugio, después de que Roscosmos comunicase que solo haría mediciones. Stevens rectificó posteriormente: «Roscosmos ha detenido los esfuerzos de reparación estructural en el túnel PrK mientras se evalúan más datos».

«La situación no supone ninguna amenaza para la seguridad de la tripulación ni para los sistemas de a bordo», insistió Roscosmos en un comunicado oficial. La presión se mantiene estable y los suministros de aire pueden compensar las pérdidas diarias sin dificultad.

Jonathan McDowell, astrofísico del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, cree que los astronautas probablemente no corrieron peligro inminente. Las reservas de aire a bordo pueden reponer la fuga sin problemas. Pero, añade, «la preocupación es que una pequeña fisura pueda agrandarse de forma catastrófica. Es poco probable, pero no imposible, y eso supondría la pérdida de la estación y de la tripulación». Sobre la confusión en las órdenes, señaló que pudo deberse a un malentendido entre los controladores de la NASA y Roscosmos.

El verdadero riesgo no está en la pérdida diaria de aire, sino en que una grieta minúscula se abra de golpe. Ese escenario, improbable pero no imposible, acabaría con la estación y con la tripulación.

El exastronauta de la NASA Leroy Chiao coincide. El aumento de la tasa de fuga, afirma, es «preocupante». Aun así, insiste en que la NASA actuó por «abundancia de precaución», no porque la vida de los tripulantes corriese peligro inmediato.

Una estación que supera ya el cuarto de siglo

El incidente del 5 de junio reaviva el debate sobre la seguridad de una infraestructura envejecida. La ISS acumula 28 años en órbita y ha superado ampliamente los 15 años para los que fue diseñada. Las fugas del PrK son actualmente el problema más grave según las evaluaciones internas de la NASA, que lo ha clasificado en su máxima categoría de riesgo.

Los protocolos de mitigación ya están establecidos: la escotilla que conduce al PrK desde Zvezda permanece cerrada, salvo cuando se necesita acceso, y entonces se cierra otra escotilla hacia el segmento estadounidense para limitar una posible descompresión. Con esa arquitectura, incluso un fallo catastrófico en el túnel ruso solo afectaría al módulo Zvezda, no al resto de la estación.

George Nield, expresidente de la compañía Commercial Space Technologies y antiguo miembro del Panel Asesor de Seguridad Aeroespacial de la NASA, recuerda que los astronautas entrenan con regularidad para usar la Dragon como «bote salvavidas». «La NASA debe estar siempre preparada para una evacuación rápida. La fuga de hoy es un recordatorio de que esos sucesos pueden ocurrir en cualquier momento», dijo.

La NASA ha anunciado planes para retirar la ISS a finales de 2030, pero varios esfuerzos intentan prolongar su vida aún más. Mientras tanto, cada nuevo susto añade presión a la decisión de cuándo decir adiós definitivamente al laboratorio que más tiempo ha permanecido ocupado de forma continuada.

🔬 Ficha del incidente

  • Qué ha ocurrido: Activación del protocolo de emergencia por fuga de aire en el módulo Zvezda de la ISS. Cinco astronautas se refugiaron en la cápsula Crew Dragon durante aproximadamente una hora.
  • Dónde: Módulo Zvezda (segmento ruso), Estación Espacial Internacional, órbita terrestre baja (~400 km de altitud).
  • Institución responsable: NASA y Roscosmos, con la implicación de SpaceX (Crew Dragon).
  • Cuándo: 5 de junio de 2026. Las operaciones normales se reanudaron el mismo día.
  • Impacto a futuro: El suceso pone de relieve el desgaste de una estación que ya duplica con creces su vida útil prevista, mientras la NASA mantiene el horizonte de jubilación en 2030.

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