La guerra en Irán dispara el precio de los materiales de construcción y amenaza las promociones, según ANCI

La ANCI estima incrementos de hasta un 52% en materiales bituminosos y del 47% en energía entre enero y abril de 2026 respecto al año anterior. La subida tensiona a las constructoras y obliga a reclamar un mecanismo de revisión de precios excepcional para evitar la parálisis de o

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Los precios de los materiales de construcción se han disparado entre enero y abril de 2026: los bituminosos suben un 52% y la energía un 47% respecto al mismo periodo de 2025, según la Asociación Nacional de Constructores Independientes (ANCI).
  • ¿Quién está detrás? ANCI, la patronal de las constructoras no cotizadas, que reclama medidas urgentes ante una situación que compara con la generada tras el Covid y la invasión de Ucrania.
  • ¿Qué impacto tiene? La escalada de costes añade hasta un 30% de sobrecoste en rehabilitación de firmes y un 3% en edificación, tensa los márgenes de las promotoras y amenaza la viabilidad de contratos públicos adjudicados antes de febrero de 2026.

Los sobrecostes en los materiales de construcción han vuelto a poner en guardia a todo el sector. La guerra en Irán ha disparado los precios de los combustibles y de los productos derivados del petróleo, y las constructoras españolas empiezan a notar el golpe en sus cuentas de resultados. La ANCI ha cuantificado la escalada y advierte de que, si no se toman medidas excepcionales, muchas obras en ejecución pueden entrar en números rojos.

El encarecimiento acumulado entre enero y abril de 2026 supera ya al que se produjo durante los dos años siguientes al estallido de la pandemia y la invasión de Ucrania. De hecho, el incremento de los materiales bituminosos y de la energía —52% y 47% interanuales, respectivamente— es igual al que entonces se registró en un plazo de 24 meses, según los índices del Instituto Valenciano de la Edificación (IVE) y de la Cámara de Comercio de España.

Publicidad

Las cifras del encarecimiento: del acero a los bituminosos

La radiografía que hace ANCI deja pocas dudas. Los materiales bituminosos —esenciales en las obras de carreteras y en la rehabilitación de firmes— se han encarecido un 52% en el primer cuatrimestre de 2026 respecto al mismo período del año anterior. La energia, por su parte, ha subido un 47%, y el acero corrugado ha escalado un 14%.

Estos números, leídos junto a los contratos que se firmaron con precios anteriores a febrero de este año, dibujan un escenario de “elevado riesgo de ruptura del equilibrio económico”, en palabras de la propia asociación. La razón es clara: las obras de rehabilitación de firmes, por su corta duración, carecen de cláusulas de revisión de precios, lo que obliga a las constructoras a soportar en solitario cualquier desviación.

La escalada de costes es igual al acumulado en los dos años de espiral inflacionista que arrancó con la pandemia y la guerra de Ucrania, y ahora se ha comprimido en apenas cuatro meses.

Dónde duele más: carreteras, puertos y edificación

El impacto no es homogéneo. Las obras de carreteras registran un sobrecoste medio del 15% y las de rehabilitación de firmes alcanzan entre el 25% y el 30%. Los puertos ven cómo las explanadas y los muelles de gravedad se encarecen un 17%, mientras que las infraestructuras aeroportuarias suben un 9% y las ferroviarias un 4%.

En el capítulo de edificación —el que más interesa a las promotoras residenciales— el encarecimiento estimado es de un 3%. Una cifra que, aunque menor, se suma a los acumulados que arrastran muchos contratos adjudicados antes de 2021 y que ya soportaban sobrecostes de hasta el 55% del precio de adjudicación, limitados por una revisión excepcional que solo cubría el 20%.

La preocupación de ANCI no se limita a la obra pública. La asociación avisa de que esta nueva oleada inflacionista puede ralentizar la ejecución de promociones, especialmente aquellas cuyos presupuestos se cerraron antes del conflicto en Irán. Y aunque el sector residencial parta de márgenes más holgados, el encarecimiento de la energía y del transporte de materiales acaba filtrándose a cualquier estructura de costes.

La Ficha del Inversor

La métrica clave es la subida del 3% en edificación que calcula ANCI con los índices del IVE. Puede parecer modesta, pero cuando se incrusta en una promoción tipo —120 viviendas en una capital de provincia— el sobrecoste puede rondar los 200.000 euros, lo suficiente para comprimir el margen del promotor si no ha previsto mecanismos de revisión. La tendencia a seis meses es de contención, pero con sesgo alcista. Mientras no se reabran las rutas comerciales del Golfo Pérsico y se estabilicen los futuros del barril de Brent, los precios de los materiales bituminosos y de la energia seguirán tensionados.

El perfil más expuesto es el del constructor mediano —tipo ANCI— que trabaja para administraciones públicas con contratos rígidos y sin cláusula de actualización de precios. En el segmento residencial, el riesgo se concentra en las promotoras que hayan lanzado promociones en preventa con precios cerrados antes de febrero de 2026. La banca financiadora también mira con lupa: un desfase de costes puede obligar a renegociar los préstamos al promotor.

El pulso entre operadores es evidente. Mientras las grandes cotizadas pueden absorber el golpe gracias a su músculo financiero y a sus acuerdos marco con proveedores, las constructoras independientes reclaman al Gobierno una reactualización urgente de la revisión excepcional de precios que se aplicó en 2022. Lo que está en juego no es solo la cuenta de resultados de un trimestre: si los contratos públicos entran en causa de resolución por desequilibrio económico, el parón de obra se traducirá en más paro y menos oferta de vivienda protegida y libre.

La lectura inmediata es que las promociones en cartera que aún no han iniciado obra se van a ralentizar. Y los compradores que firmaron contratos de arras con precios cerrados en 2025 pueden encontrarse con que su promotora trata de repercutir parte del sobrecoste, una práctica que ya vimos en los años duros del acero y del cemento. El siguiente hito será a finales de junio, cuando el Consejo de Ministros evalúe si activa de nuevo un procedimiento excepcional de revisión de precios. De esa decisión dependerá la viabilidad de cientos de contratos y el calendario real de muchas promociones.


Publicidad