EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La inversión inmobiliaria mundial alcanzó los 198.000 millones de euros en el primer trimestre de 2026, un 12,7% más que el año anterior, según el informe ‘Global Capital Markets’ de Savills.
- ¿Quién está detrás? Savills, con datos recopilados por Idealista. El estudio muestra un fuerte comportamiento en Estados Unidos (+19%) y Asia-Pacífico (+19%), mientras Europa cayó un 5% pero con España disparada un 56%.
- ¿Qué impacto tiene? Los fundamentales del mercado siguen sólidos. La previsión para el segundo trimestre apunta a un aumento del 18% si se reducen las tensiones geopolíticas. España se consolida como destino ‘core’ para el capital extranjero.
El mercado inmobiliario global ha abierto el año con un ritmo de inversión que no se veía desde 2022. Según el informe trimestral Global Capital Markets de Savills, recopilado por Idealista, el volumen mundial de transacciones alcanzó los 198.000 millones de euros (230.000 millones de dólares) entre enero y marzo de 2026, un 12,7% más que en el primer trimestre de 2025. La cifra refleja una recuperación progresiva, aunque condicionada por el aplazamiento de operaciones más que por cancelaciones.
Europa a dos velocidades: España se dispara un 56%
Por regiones, el comportamiento fue desigual. Estados Unidos lideró con 103.000 millones de euros (120.000 millones de dólares) y un alza del 19%, el mejor arranque desde 2022 impulsado por la vuelta del capital a las oficinas y la logística. Asia-Pacífico acumuló 43.000 millones de euros, también un 19% más, encadenando tres trimestres de crecimiento de doble dígito gracias al empuje de los centros de datos y el sector industrial.
Europa, sin embargo, registró un retroceso agregado del 5% hasta los 48.000 millones de euros. Pero el detalle geográfico muestra una divergencia marcada: mientras mercados como Francia, Reino Unido y Alemania se vieron lastrados por retrasos en grandes operaciones, España experimentó un crecimiento interanual del 56%, junto con Finlandia y Polonia, que también superaron el 50%.
“El mercado español sigue tomando posiciones en el contexto de incertidumbre global, y está pasando a ser parte de la estrategia ‘core’ de los inversores más que una oportunidad táctica”, explica Alexis Pourcelot, director nacional de Savills Research. En esta redacción observamos que ese salto cuantitativo es la constatación de un cambio de percepción: España ya no es solo un destino de valor relativo, sino una plaza donde los grandes fondos están dispuestos a comprometer capital a largo plazo.
El ‘living’ y los centros de datos, los motores del trimestre
El análisis sectorial revela que los segmentos residenciales en alquiler siguen liderando la inversión. Las residencias de mayores duplicaron su volumen interanual, las residencias de estudiantes crecieron un 84% y el multifamily –edificios completos de apartamentos en alquiler– subió un 20%. A ellos se suman los activos tecnológicos: los centros de datos se consolidan como uno de los principales motores de crecimiento en Asia-Pacífico y en Estados Unidos.
Savills apunta que, pese a la incertidumbre geopolítica, la solidez del pipeline de operaciones anticipa un repunte del 18% interanual en el segundo trimestre del año, siempre que se produzca una cierta desescalada de las tensiones en Oriente Medio. El patrón recuerda al del ejercicio anterior, cuando la debilidad de la primera mitad dio paso a una recuperación en la segunda.
La previsión de Savills no es un brindis al sol: se apoya en un pipeline de operaciones que no se cancela, solo se pospone.
La Ficha del Inversor
La métrica clave del trimestre es el volumen global de 198.000 millones de euros, pero el dato con más recorrido para el inversor con foco español es el crecimiento del 56% en España. En un entorno donde las yields prime de oficinas en Madrid se mueven en torno al 4,8% y las residenciales en alquiler empiezan a ofrecer rentabilidades netas superiores al 5%, el capital extranjero está premiando la estabilidad del mercado nacional.
La tendencia a seis meses apunta a una consolidación. Si el segundo trimestre cumple con el 18% de avance previsto, 2026 cerrará con un volumen de inversión mundial que podría acercarse a los 900.000 millones de euros, recuperando los niveles de 2022. En España, la expectativa es que el país mantenga su ventaja competitiva, aunque dependerá de que no se produzcan sobresaltos regulatorios en materia de alquiler o fiscalidad inmobiliaria.
El perfil más beneficiado es el del inversor institucional que ya tiene presencia en España y puede escalar operaciones. También el del family office internacional que busca diversificar fuera de los mercados core europeos. Para el pequeño inversor que opera con inmueble físico, el mensaje es de cautela: los precios de la vivienda residencial siguen subiendo y la rentabilidad por alquiler se comprime en las grandes ciudades.
En el pulso entre operadores, las grandes consultoras (Knight Frank, JLL) coinciden en que la liquidez está disponible, pero el cierre de operaciones se alarga. La ventaja de España es que ofrece operaciones de tamaño medio más fáciles de ejecutar que en París o Londres. El riesgo inmediato sigue siendo la escalada de las tensiones geopolíticas, que enfría la toma de decisiones de los comités de inversión.
Como precedente, el shock arancelario de 2025 mostró que, tras un primer semestre de parálisis, la segunda mitad del año puede ser muy activa. Por eso, en esta redacción mantenemos la hipótesis de que 2026 será un ejercicio de recuperación, aunque con sensibilidad al ruido político. El próximo hito será el cierre del segundo trimestre y la publicación de los datos definitivos en julio.




